El embajador de Bolivia en Estados Unidos y algunos legisladores del Movimiento al Socialismo (MAS) anunciaron que el gobierno ofrecerá al gobierno norteamericano la reducción de 5.000 hectáreas de coca a cambio de la ampliación de la vigencia de la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas y de Erradicación de Drogas (Atpdea, por sus siglas en inglés) que concluye el 31 de diciembre de 2006.

El gobierno asegura estar en condiciones de cumplir el compromiso luego de haber realizado un estudio al respecto. El senador masista Antonio Peredo asegura que la propuesta viable tomando en cuenta que el Presidente Evo Morales, cuando fue dirigente sindical, estableció medidas de restricción en el cultivo de la hoja de coca y logró buenos resultados. “Me parece una propuesta perfecta, válida en contraposición a planteamientos anteriores que se basaban en la reducción con la fuerza”, agregó.

El gobierno despliega un intenso trabajo de lobby en el Congreso norteamericano intentando convencer a los legisladores de la necesidad de ampliar el ATPDEA, dado que de ese programa dependen varias empresas exportadoras de textiles, maderas, joyas y cueros que emplean a más de 20 mil personas.

El ATPDEA no es una concesión gratuita del gobierno de Estados Unidos, sino un programa compensatorio por los altos costos humanos y económicos que implica la lucha contra el narcotráfico.

Algunos legisladores del partido de George W. Bush están de acuerdo con ampliar las preferencias para Perú y Colombia, que tienen en trámite Tratados de Libre Comerico (TLC) con la potencia, pero no para Bolivia y Ecuador, que son reticentes a firmar acuerdos que van más allá del comercio y que reducen severamente las capacidades del Estado en la planificación del desarrollo económico.

Peredo asegura que el gobierno está dispuesto a negociar un acuerdo comercial con el Norte, pero en el marco del “mutuo respeto y justicia comercial”, por cuanto Estados Unidos no puede pretender vender todo lo que considera conveniente y restringir el acceso a los mercados norteamericanos.

Este jueves el Congreso Nacional aprobó por unanimidad una resolución congresal apoyando la iniciativa del Ejecutivo de enviar una carta al parlamento de Estados Unidos solicitando la ampliación de las preferencias arancelarias.

Las autoridades nacionales están a la espera de un espacio en la recargada agenda de los representantes del Gobierno y Congreso estadounidense para recibir a la misión boliviana que viajará este fin de mes a Washington en busca de la ampliación de la Ley Atpdea, encabezada por el Vicepresidente Alvaro García Linera.

García Linera tiene previsto llevar un informe detallado sobre la cantidad de incautación de droga y otros estupefacientes prohibidos que de por sí hablan de una estructura y trabajo eficiente que el gobierno está cumpliendo en materia de lucha contra el narcotráfico.

Podemos intentó electoralizar el tema

El diputado del MAS Gabriel Herbas acusó al frente opositor Poder Democrático Social (Podemos) de tratar de electoralizar la discusión congresal sobre la Ley ATPDEA. El parlamentario reclamó porque no se discutió el contenido de la misiva que se enviará al Congreso de los Estados Unidos porque Podemos sólo quería desviar la discusión.

“Ayer se ha tenido un consenso, hubo un acuerdo entre bancadas y ni siquiera hubo los discursos encendidos de la oposición o del MAS. Han sidodiscursos moderados entendiendo que es un tema que el país requiere tramitar con urgencia para mantener empleos”, sostuvo Herbas.

Recordó que por esta razón los parlamentarios de Podemos abandonaron la novena Sesión Congresal intentando aprovechar el tema del ATPDEA con fines electorales. “Debemos recordar incluso que hubo escenas de provocación días antes del tratamientodel ATPDEA en el Congreso, entonces la oposición estaba intentando utilizar este escenario simplemente con carácter provocativo y por eso hubo el abandono de la Sesión Congresal”, explicó. Aseguró que desde un ningún punto de vista hubo un cálculo electoral por parte del MAS en este tema.

Según Herbas, el Presidente Morales intenta construir otro tipo de relaciones con todos los países, no solamente con Estados Unidos, sino también con Brasil y Argentina. “Relaciones fundamentalmente de reciprocidad y de respeto a la soberanía nacional y, aunque hayan aparentes contradicciones, se entiende este proceso como una apertura comercial para con otros países”, dijo.