El Movimiento Boliviano por la Soberanía y la Integración Solidaria de los Pueblos (MBSISP)- contra el TLC y el ALCA, se ocupa de generar un intenso debate interno en torno a las propuestas que presentará como movimiento social de base a la Asamblea Constituyente. Al mismo tiempo, en un trabajo colectivo amplio y democrático que ya se prolonga por varios meses, va formulando una propuesta de integración latinoamericana alternativa que será debatida en la Cumbre para la Integración de los Pueblos que se celebrará en diciembre de este año en Santa Cruz, paralelamente a la Cumbre Sudamericana de Presidentes, evento del cual el Movimiento será convocante junto con los movimientos sociales latinoamericanos.

Hasta el momento, el Movimiento celebró encuentros departamentales y talleres de reflexión con los colectivos de Oruro, La Paz y Cochabamba, y prepara una nueva ronda de debates y reflexiones en Tarija, Potosí, Sucre y Santa Cruz, en cumplimiento del Plan de Acción definido en la Reunión Nacional de abril de 2006 realizada en la ciudad de Cochabamba.

El MBSISP se ha fijado tres líneas de acción para lo que resta del año:

Fortalecer y enriquecer una propuesta de integración alternativa entre los pueblos de América,

Afinar las propuestas que el Movimiento presentará a la Asamblea Constituyente y

Mejorar la capacidad de movilización e incidencia.

Las propuestas del MovimientoEn los cuatro encuentros desarrollados hasta la fecha -un seminario nacional y tres encuentros departamentales- el Movimiento Boliviano ha consensuado seis articulados constitucionales eje para que protejan a la futura Constitución de los Tratados de Libre Comercio (TLCs) promovidos por las potencias del Norte y las fuerzas transnacionales. Los textos propuestos buscan establecer principios de negociación de acuerdos internacionales, el tratamiento que se dará a la inversión extranjera, el papel del Estado en el comercio exterior y sus derechos soberanos, y la preservación de los servicios y la salud como derechos públicos.

En primer lugar, como principios irrenunciables de toda negociación y firma de acuerdos internacionales, se exige: la transparencia, el control social y la preservación de los derechos humanos. Además, el Movimiento reclama que ninguna autoridad departamental (gobiernos autonómicos regionales, cualquiera sea su forma) negocie por su cuenta tratados internacionales o acuerdos comerciales. Por otro lado, “los derechos humanos, los derechos económicos, sociales y culturales de la población, y los derechos de tercera generación están por encima de cualquier contrato, tratado bilateral de inversión o acuerdo comercial”.

La segunda propuesta del MBSISP enfatiza en que los inversionistas nacionales y/o extranjeros interesados en la exploración, explotación, transformación y comercialización de los recursos naturales deben regirse por los principios bioéticos de responsabilidad con las generaciones futuras, transferir tecnología y utilizar preferente de mano de obra y profesionales, materia prima e insumos nacionales bajo un criterio de justicia social.

En tercer lugar, se propone que el Estado asuma el control del comercio exterior para promover la participación de todos los sectores y evitar el monopolio y la intermediación abusiva. Se busca garantizar una distribución equitativa de los beneficios, impedir la comercialización de productos transgénicos, deshechos tóxicos u otros elementos que hagan daño a la salud o el medioambiente, y precautelar que el comercio exterior esté al servicio del desarrollo del país y en particular de los sectores menos favorecidos. El Estado debe proteger el mercado interno de la invasión de productos subvencionados, añade el Movimiento.

Con la cuarta propuesta eje se busca preservar la lógica social y no mercantil en la administración de los servicios públicos: “Los servicios públicos en general son actividades de servicio a la población basados en una lógica social que se antepone al mercantilismo y lucro desmedido. La prestación de los servicios básicos en general estará a cargo de empresas públicas o de carácter social que reinviertan sus ganancias en la comunidad y que operen bajo los principios de solidaridad, universalidad, dignidad y respeto a los derechos humanos y el medioambiente”. Según el Movimiento, el Estado debe garantizar la gratuidad de la educación y la salud -con accesibilidad física, económica y cultural- por ser derechos humanos que no dependen de las reglas del mercado y no son objeto de lucro. El agua es un recurso esencial para la vida y por tanto constituye un derecho humano fundamental bajo responsabilidad del Estado y la sociedad en su conjunto.

En quinto lugar, el MBSISP sugiere que el Estado proteja la salud, la medicina tradicional y garantice el acceso a medicamentos genéricos como derechos ciudadanos que están por encima de cualquier patente, disposición legal o acuerdo comercial. “El Estado boliviano no reconoce ningún tipo de patente sobre formas de vida animal, vegetal, métodos terapéuticos, quirúrgicos, diagnósticos médicos y conocimientos tradicionales que son considerados patrimonio común de la sociedad”, subraya el colectivo social.

Como sexto mecanismo constitucional para proteger a la Constitución de librecambismo neoliberal, el Movimiento subraya que la Constitución y la soberanía del Estado están por encima de cualquier acuerdo comercial internacional. “Todo acuerdo internacional debe respetar la presente Constitución y cualquier disposición en su contra será nula. Todo tratado bilateral o multilateral firmado en el pasado, lesivo a los intereses del Estado y que directa o indirectamente viola los derechos humanos, debe ser revisado y renegociado de acuerdo a la nueva Constitución. Todo acuerdo internacional que se haya suscrito violando los artículos 24, 25 y 135 de la CPE vigente hasta la realización de la Asamblea Constituyente será nulo de pleno derecho. Los acuerdos internacionales no pueden socavar o restar el derecho soberano del Estado a ratificar nuevos acuerdos o compromisos internacionales”, dice textualmente el texto propuesto por el MBSISP.

Otras propuestas Además de los seis principios comunes identificados en los encuentros, cada colectivo departamental tiene preocupaciones concretas que abarcan distintos temas, como por ejemplo el diseño de articulados específicos que precautelen los derechos ciudadanos frente a la ampliación ilimitada de los derechos corporativos y que institucionalicen un efectivo mecanismo de control social.

El MBSISP considera que debe ser política de Estado la protección de la vida humana y la prohibición expresa de planes y programas de salud destinados al control de la natalidad. La salud, complementa, “es una obligación del Estado y un servicio prestado por una entidad aseguradora única de carácter público, y que reconoce y practica la medicina tradicional”. En ese sentido, tendría que penalizarse el uso, producción y comercialización de productos y semillas transgénicas y la fabricación de armas nucleares. Para el MBSISP es fundamental que la Constitución no solo reconozca el derecho soberano del Estado a nacionalizar sus recursos naturales y empresas estratégicas enajenadas, e inclusive la agroindustria, sino que explote e industrialice los recursos naturales renovables y no renovables bajo efectivo control social.

El Movimiento presta especial atención a la construcción de un organismo de control social, integrado por organizaciones sociales y no por partidos políticos o asociaciones ciudadanas en las que se camuflan los viejos políticos.

El MBSISP considera que el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) del gobierno de Evo Morales tendría que ser enriquecido por los trabajadores en discusiones públicas, pues solo la sociedad puede garantizar la construcción colectiva de un tratado comercial diferente al TLC neoliberal.