(PL).- El libre comercio no beneficiará necesariamente a los sectores más pobres del mundo, reconoce el informe Sobre el Estado de la Alimentación y la Agricultura (SOFA 05). Para que la liberalización comercial tenga resultados positivos debe acompañarse de políticas llamadas a extender las oportunidades de comercio a todos, plantea el reporte de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Este informe sobre comercio agrícola y pobreza argumenta que mientras la liberalización de ese sector y del comercio en general no abran todo su potencial para promover el crecimiento a favor de los pobres, esos beneficios no están garantizados.

Advierte la FAO que los países industrializados, los más consumidores, son los que más ganan con la liberalización del comercio agrícola, porque ese sector en tales naciones son los más distorsionados con las políticas existentes.

El documento fue presentado a menos de una semana de la VI Reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que tratar de destrabar la Ronda de Doha sobre libre comercio.

Ese proyecto lanzado en la capital de Qatar en 2001 se encuentra estacando desde 2003 por fuertes divergencias entre países ricos y pobres en temas tales como agricultura y productos industriales.

Intensas negociaciones realizadas en los días últimos entre potencias claves en la economía mundial -Estados Unidos, Unión Europea (UE), Japón, Brasil, India y Australia- han sido insuficientes para desbloquear los debates.

El propio director general de la OMC, Pascal Lamy, realiza sostenidos esfuerzos para evitar el fracaso de la cita de Hong Kong, que tiene como antecedentes negativos los descalabros ocurridos en Seattle (1999) y Cancún (2003).