Entrevista al diputado José Luis Ríos

Hay que acabar con la corrupción en el Madidi

Pablo Cingolani

octubre 30, 2005Publicado el: 7 min. + -

José Luis Ríos Cambeses es diputado por La Paz. Integra la Expedición Madidi desde el año 2003 y es su coordinador institucional. En el caso que nos ocupa, que destapa un sinnúmero de acciones y omisiones catastróficas, nuestro entrevistado no duda en afirmar que "hay que aplicar todo el peso de la ley ya que nuestro futuro como país y como departamento está en entredicho".

Diputado: usted ha conocido nuestros informes sobre el saqueo de los recursos naturales dentro del Parque Nacional Madidi. ¿Cuál es su opinión al respecto? Creo que es una situación muy grave y que aunque no es nueva, asume ribetes escandalosos ya que se trata también de un problema de fronteras, de un conflicto internacional. Ya no sólo se trata de cuestionar la ineficiencia y la corrupción que puede haber dentro de la estructura del parque Madidi, del Servicio de Áreas Protegidas o del propio Ministerio de Desarrollo Sostenible. Se trata de indagar por qué nuestras fronteras son tan vulnerables y por qué llegamos a una situación tan crítica.

Más madera

Más madera aserrada esperando ser transportada en la playa del río Tambopata, a la altura de la comunidad peruana de Pampa Grande. Esta madera es cortada en Bolivia, en el sector del río Lanza, al sur, y en el sector del río Cachimayu, al norte. (Foto: Pere Comas)

En los hechos, ¿sobre quien recae la responsabilidad? Mira, lo fácil sería echarle la culpa a los que están sacando la madera pero ya sabemos que nuestras comunidades campesinas no son pobres, sino extremadamente pobres. Eso es una vergüenza que todavía como país, como nación en construcción, no hayamos podido mejorar la calidad de vida de los habitantes de nuestras áreas rurales y de nuestras áreas fronterizas. Por eso, los taladores no deberían ser el chivo expiatorio. Donde yo veo con claridad que empieza la responsabilidad por el saqueo de los recursos naturales del Madidi es con los guardaparques que en vez de preservar, están facilitando que sucedan los terribles hechos que se han documentado. De allí, para arriba, es preciso preguntarse: ¿qué hace el Jefe de Protección del área al cual los ciudadanos bolivianos le pagan su salario a través de los impuestos? ¿Qué hace el Jefe de Protección que es el directo responsable de todos los guardaparques que trabajan en el Madidi? Está claro que esa persona o es negligente o también es un encubridor? El Jefe de Protección del Madidi es el mismo desde que éste fue fundado hace diez años? Por eso, se supone que un funcionario de su jerarquía, administrando un territorio tan extenso, debería saber que ocurre en su interior y qué acciones realizan sus subordinados. De lo contrario, o está de adorno o está ocultando lo que sucede. Lo mismo pasa con el director del parque. Han existido muchos directores y muchas denuncias pero nunca hemos visto que se sancione a algún culpable. Lo mismo sucede con el ministerio a cargo, es decir Desarrollo Sostenible. La señora Bozo debería saber de estos hechos y haber llevado adelante las acciones correspondientes para remediarlos. Pero, por lo visto, no se ha hecho nada y eso debe ser investigado de inmediato y si se encuentran fallas en las responsabilidades de las autoridades, estas deberían ser sancionadas de manera ejemplar ya que el Madidi es mucho más que un patrimonio natural, es nuestro futuro como departamento y como sociedad organizada. ¿Qué tipo de acciones se piensa desarrollar para alcanzar una solución justa? Ante todo, el Congreso, como el poder fiscalizador del estado y a través de sus comisiones, debe citar a estos funcionarios a que brinden informes orales sobre lo actuado o lo que no se hizo. El pueblo boliviano debe saber qué clase de funcionarios trabajan dizque preservando nuestros recursos naturales a través del sistema de áreas protegidas. De esos informes, y de los que sean necesarios, se establecerá si son suficientes o no las explicaciones que den los mismos ante un desastre ecológico de la magnitud que se denuncia. A partir de allí, el Congreso mismo puede solicitar la destitución de estos funcionarios por incumplimiento de sus deberes como tales. Sin embargo, y como decía, dadas la magnitud catastrófica del saqueo y su imprevisible repercusión internacional, habría que ser más drásticos, más ejemplares, y buscar de llevar a la justicia ordinaria a los responsables. Lo que está ocurriendo en el Madidi es un delito y no es un delito menor. Si queremos ser un país serio y responsable en su manejo ambiental, debemos empezar por acabar con la corrupción en el Madidi y en el resto de nuestras áreas protegidas. El sistema de áreas protegidas es fuertemente cuestionado, especialmente por los grupos indígenas y originarios que viven dentro de ellas, ¿cómo sería deseable intervenir al respecto? Las áreas protegidas han nacido bajo un concepto de protección de la naturaleza ajeno a las comunidades que residen dentro de su territorio. Es una visión ambientalista importada e impuesta y que viene amarrada a la labor de las también cuestionadas ONGs y al financiamiento externo de la mano de la cooperación internacional. Está claro que los intereses de estas ONGs son diversos y distintos a los intereses de las comunidades indígenas, está claro, para empezar, por qué ahí vemos lo que sucede en San Fermín no sólo no han cuajado sino ni siquiera existe presencia de estas ONGs en la región? Es que es difícil llegar hasta allí. No hay aeropuerto ni camino para que lleguen en sus vagonetas? Sí, aceptando la ironía, de eso se trata. Ellos vienen a dizque estudiar la biodiversidad y hasta tienen juicios acusados de biopiratas y lo que la inmensa mayoría de los bolivianos quiere es salir de la pobreza, es desarrollar las potencialidades y vocaciones productivas de la república, con áreas protegidas incluidas, desde ya. Pero para eso, es preciso bolivianizar las áreas protegidas y el estado y la sociedad civil bolivianas ?y no las ONGs extranjeras- deben asumir el reto de un manejo responsable, racional y sobre todo nacional de las mismas o éstas, en el mediano plazo, van a terminar desapareciendo. Ya no habrá más Madidi. O vendrá algún gobierno que las privatice a la mala con el argumento de siempre: que no sabemos administrar, algo de lo que ya sucede en Santa Cruz con el Parque Nacional Noel Kempff Mercado. ¿Quién debería administrar las áreas protegidas? Creo que es un deber analizar y sería un acto de justicia que las propias comunidades originarias de las áreas, sean quienes las administren. Allí tenemos el invalorable ejemplo de Chalalán, un albergue ecoturístico de renombre internacional, situado dentro del Madidi. Han sido los propios quechua-tacanas de la comunidad de San José de Uchupiamonas quienes han identificado su potencial, lo han concebido, lo han construido y lo están administrando. No veo por qué ellos no puedan hacerse cargo de la administración del Madidi, al menos de su sector. Otra alternativa sería involucrar más a los municipios y a instituciones, incluso fundaciones y empresas pero todas bolivianas, en su administración. El Madidi debería ser nuestro, de los paceños, y no de un grupito de ONGs. ¿Cuándo empezaran las acciones en el Parlamento? De inmediato. La gravedad del caso debe motivar una acción urgente. Esto es una tragedia pero también una vergüenza para Bolivia. No podemos dejar que como siempre los responsables no sean sancionados, que exista impunidad. Somos un país soberano, orgulloso de su patrimonio natural y cultural y si deseamos un futuro mejor para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, es preciso defenderlo.

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