Londres tras los bombazos

Isaac Bigio

julio 10, 2005Publicado el: 4 min. + -

A inicios de la mañana del jueves 7-7 Londres fue estremecido por 4 explosiones. Ninguna de estas bombas detonó en algún edificio importante o cuartel. Tampoco tocó ya sea al centro político, al financiero o al comercial de la ciudad, ni en una zona donde hay mucha riqueza, poder o embajadas. Los blancos han sido pasajeros civiles.

El lugar más importante ha sido King Cross. Al parecer desde este punto se habrían repartido los porta-bombas. Esta estación es la única en la cual convergen seis de las doce líneas de metro de Londres. También está al lado de las tres grandes terminales de trenes que conectan a la capital con el centro y norte del Reino Unido y hoy viene siendo refaccionada para ser el inicio del tren súper-veloz que conecte a Inglaterra con Europa. El haber escogido este lugar y en una hora en la cual la gente suele ir a sus trabajos evidencia que el objetivo de los atacantes fue golpear a la población civil. Las otras 3 explosiones se dieron sobre otros lugares donde había muchos transeúntes. La única detonación hecha al aire libre fue en un bus que pasaba por la plaza Tavistock por una ruta que pasa alrededor de las principales universidades de Londres (UCL, ISA, SOAS, SSEES, LSE y Kings College). Dos bombazos fueron en el subsuelo de estaciones que están en el extremo sudoriental y noroccidental de la zona central de Londres. Estas son las estaciones de la Avenida Edgware y Aldgate East. La primera es la calle que más negocios árabes tiene en la metrópolis y la segunda está en medio de la mayor comunidad musulmana del país: la de pakistaníes y bengoleses del este de Londres. Por paradójico que parezca, quizás la minoría étnica que proporcionalmente haya sido más afectada sea la islámico, en cuyo nombre, supuestamente, se habrían perpetuados estos actos.

Se estima que hay unos 700 heridos y más de 50 muertos. Aún no se puede saber cuantos fallecidos hay en la primera línea debido a la gran profundidad, fragilidad y estrechez de ésta, que hace muy difícil y peligroso los trabajos de rastreo. Inmediatamente después de las explosiones la embajada peruana en Londres y Minka (www.altopilar.com/minka_ (http://www.altopilar.com/minka); el diario andino interactivo del Reino Unido) lanzaron una intensa investigación para saber cuantos latinos habían sido afectados. Enlas listas de los hospitalizados hay muchos nombres de origen inglés y musulmán, pero no se ven nombres de raíz hispanas (pese a que en Londres viven cientos de miles de latinos). Adiferencia de Madrid y Nueva York, donde hubo muchas víctimas latinas, en Londres no ha habido tantas debido a que no se dieron sobre el sur central donde ellos residen o en la madrugada (horario en la cual gran parte de la mano deobra sudamericana sale a limpiar oficinas). Por otra parte, debido a que muchos latinos no están 'legales' es posible que hayan bajas dentro de ellos sin que se sepan. Pese a la tragedia y al pesar, en Londres no se ve mucho pánico. En parte ello se debe a que desde hace casi 4 años se esperaba un ataque. Es mas, en algunos sectores había el comentario que el atentado había sido menor al esperado y ciertamente inferior al de EEUU, España o Indonesia. La prensa evitó mostrar mucha sangre. Los atentados se dieron con poca carga explosiva y en el subsuelo. La familia Fernández que vive en Levita House, un predio al lado de King Cross y muy cerca al bus que explotó nos contaba que no sintió los bombazos. La misma sensación experimentaron otros sudamericanos que viven en dicho edificio. Lo acontecido demuestra que este grupo ha tenido un menor entrenamiento, tipo de explosivos y sofisticación que anteriores atentados de Al Qaeda, lo cual podría indicar que la red de atacantes fundamentalistas es menos centralizada. Tras este atentado George Bush y Tony Blair han querido defender su línea en Iraq como la respuesta necesaria para este tipo de terrorismo. En cambio hay otros sectores, como George Galloway, parlamentario de una de las zonas bombardeadas, quien acusa a ambos de ser culpables de estos bombazos ya que éstos se dan como represalia a las invasiones. Según Robert Fisk, un editorialista del diario The Independent el terror que Londres ha experimentado el 7-7 es algo que Iraq lo ve casi a diario desde la invasión, y sugiere que la mejor de evitar que siga el círculo de matanzas es con la retirada. Para José María Aznar, expresidente español, no se puede premiar al terrorismo replegando tropas. Blair querrá aprovechar la tragedia para pedir la unión nacional y avanzar en sus planes para aprobar una nueva ley de documentos de identidad y de nuevos controles a los inmigrantes.

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