Bombazos en Londres

Isaac Bigio

julio 7, 2005Publicado el: 5 min. + -

Londres acaba de sufrir 4 atentados simultáneos contra buses y metros, en lo que puede ser el primer atentado que sufre la mayor urbe europea desde el 11 de septiembre y el peor que recibe el Reino Unido en su historia. Según información policial oficial ha habido explosiones en seis estaciones de metro en el centro capitalino. Dos de esas estaciones (King Cross y Liverpool Street) son también una de las principales terminales ferroviarias de Inglaterra. También habría sido destruido un bus de turistas en Tavistock Square, plaza presidida por una estatua del pacifista Gandhi y en la cual está la sede histórica del Instituto de Estudios de las Américas, el principal centro académico de estudios latinoamericanos.

No es la primera explosión que he presenciado en esta metrópolis. Recuerdo el bombazo del 24 de Abril de 1993 que afectó decenas de cuadras en la City de Londres. Sin embargo, hay una gran diferencia entre ambos atentados. El sabotaje de la City de hace 12 años fue hecho por un solo y poderoso coche bomba y éste fue abiertamente reivindicado por el Ejército Republicano Irlandés (IRA) quien buscó maximizar el daño hacia edificios y minimizar el número de civiles afectados. Los atentados del 7-7 han tenido como blancos a la propia población. Se han dado contra medios de transporte en medio de horas de mucho tráfico (cuando la gente va a trabajar desde las 9 a.m.). El tipo de acto realizado no parece tener la marca de algún grupo disidente del IRA. Los republicanos nor-irlandeses acostumbran dar señales de alerta a la población para que no asista a lugares donde piensan atacar y le da mucha importancia a buscar ganar simpatía en la opinión pública. Por otra parte, resulta difícil concebir que el IRA Real u otro desprendimiento mantendría tal grado de operatividad. Todo indica que los autores del 7 de julio están ligados a los del 11 de Marzo en España y el 11 de Septiembre en EEUU. Al igual que en Madrid vemos un ataque sincronizado contra varias estaciones de metro y tren, y que tiene como objetivo castigar a la población de un país que invadióAfganistán e Iraq. En anteriores discursos Bin Laden habría advertido que sus seguidores deberían golpear al Reino Unido. El actual ataque se da justo cuando se da la cumbre en Escocia de los 8 países más ricos y al día siguiente que Londres estaba celebrando la decisión de ayer de convertirse en la sede de las olimpiadas del 2012. Lo más probable es que este macro-atentado haya sido efectuado por extremistas islamistas. Este bombazo, según su estrategia, apuntaría a asustar y a vengar a los 'cruzados occidentales'. Un ataque de Al Qaeda contra Londres es algo que en esta ciudad se venía alertando desde hace 4 años y que ha sido motivo de programas televisivos. Uno de ellos, muy importante, incluso especulaba acerca de la posibilidad que fundamentalistas religiosos pudiesen matar millares con gases letales. El nivel de daño, pese a ser alto, parecería ser, sin embargo, menor al visto previamente en Nueva York, Washington DC, Madrid o Bali. Este atentado, a su vez, también es una forma de competir con el concierto anti-pobreza y las masivas marchas anti-guerra y anti-Bush que se han dado en Londres. Para Al Qaeda estas protestas le son un rival y están llenas de enemigos 'socialistas'. Un ataque binladenista también desarticula las protestas callejeras que se han venido dando durante toda esta semana contra la cumbre del G8. Este macro-atentado termina favoreciendo a Bush y a los halcones.

El presidente norteamericano asiste a la reunión de las 8 potencias siendo acusado de no controlar el deterioro del medio ambiente y de dar pocos recursos a la lucha contra la pobreza y las plagas en el Africa y Tercer Mundo. Hoy el podrá querer justificar su gran presupuesto bélico y querer mover a la opinión pública europea hacia una línea de mayor intervensionismo en el medio oriente. Blair, por su parte, sacará provecho de este atentado para poder vencer las resistencias que hay contra la introducción de carnets de identidad, algo que liberales, conservadores e izquierdistas acusan de ser un atentado a las libertades. También consolidará los planes para restringir y perseguir la inmigración 'ilegal', sobre todo ahora que varias potencias europeas acaban de suscribir un pacto para tener un 'charter' que deporte irregulares. Al igual que en el 11S los que pagan la cuenta de los atentados binladenistas son los inmigrantes y los sectores más pobres. Mientras Blair, Bush y otros líderes del G8 buscarán unir a las naciones tras ellos, lo cierto es que la responsabilidad del crecimiento de estos grupos de terror se deben en gran parte a su política. Al Qaeda fue creada o amantada por Bush padre para atacar a los 'rojos' y luego ésta se ha ido fortaleciendo capitalizando el descontento contra la injerencia militar anglo-americana en el mundo islámico.

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