Hacia una Bolivia viable con dignidad

Preso de presión e indecisión, Mesa juega con la clase media

Edgar Ramos Andrade

marzo 8, 2005Publicado el: 4 min. + -

El "lamento mediático boliviano" con que Mesa ilustró parcialmente la situación del país confirmó que el Presidente es el mandatario del "circunstancial discurso bonito" para auditorio determinado. Eso pasó con los alteños a los que prometió cielo y tierra, y con los empresarios cruceños. Parece que el turno le llegó a la decaída clase media

El Alto.- Está claro que la amenazante y televisiva renuncia del Presidente Carlos Mesa está dirigida a recuperar su "popularidad", es decir a buscar nuevamente apoyo de ciertos sectores ciudadanos como la decaída clase media que no termina de salir de su indecisión ante los problemas que le afectan directamente

El prolongado y eufórico mensaje-lamento mediático presidencial del domingo por la noche terminó por confirmar que el Primer Mandatario boliviano es un buen orador pero pésimo estadista; hábil constructor de frases hechas pero nulo conocedor de la realidad boliviana; buen escritor de la historia oficial de Bolivia pero ignoto protagonista de la historia real.

Pero el Presidente cayó en una auto-trampa de presiones e indecisiones. ¿Cuáles son?

Indecisiones

Una indecisión de Mesa radica en que recurrió a funcionarios del régimen de Sánchez de Lozada como colaboradores principales y que además de frenar iniciativas de transición histórico-estatal, lanzan líneas discursivas (que luego se convierten en medidas estatales) que ya fueron rechazadas por la mayoría de los ciudadanos bolivianos en las calles.

¿Ejemplos? José Barragán Bauer, actual viceministro de Servicios y Obras Públicas es parte del equipo de ministros que firmó el "Decreto de la Muerte" 27209 (del 11-10-05) que sutilmente ordena matar a ciudadanos bolivianos, y es una de las bases de acusación del Juicio contra Sánchez de Lozada. Otra firma que aparece en ese decreto es la de Alberto Vargas Covarrubias (ex viceministro de la Presidencia) quien es ahora miembro del equipo de abogados del Presidente que fugó de Bolivia en octubre de 2003.

La lista es larga y la completan ex y actuales funcionarios gubernamentales (ministros y viceministros) que pertenecen al MBL mimetizados casi a la perfección: El ministro de Agricultura Victor Gabriel Barrios (hijo del jefe nacional del MBL), el de Gobierno Saul Lara y el ex de Trabajo Luis Fernández. Todos son "activos fijos" emebelistas que fueron parte activa de la gestión gubernamental 1993-1997 cuando se ideó, aprobó y aplicó la capitalización.

En el Poder Judicial hay también casos. El subjefe del MNR, Guillermo Justiniano actual senador-enlace con Sánchez de Lozada tiene un familiar en línea directa en el Tribunal Constitucional. ¿Cómo se podría esperar un ecuánime Juicio de Responsabilidades contra Sánchez de Lozada y sus ministros si uno de ellos tiene un familiar directo en el Tribunal Constitucional?

Ni qué decir de Guillermo Tórres, actual ministro de Hidrocarburos y allegado a Sánchez de Lozada por vínculos familiares y político-económicos Las presiones vienen de los cocaleros y el MAS que demandan una Ley de Hidrocarburos acorde al referéndum, los empresarios y cívicos de la ciudad de Santa Cruz que buscan más ventajas, los alteños que exigen una vida digna expresada en el acceso a agua y alcantarillado. Pero estas presiones no fueron satisfechas oportunamente y más fueron "palabras bonitas" las que se escucharon del Presidente, con tal de contentar momentáneamente a su circunstancial auditorio.

¿Qué hacer?

No debiera aceptarse la renuncia de Mesa porque la sociedad que exige tanto, no está preparada (aún) para tomar las riendas del poder, por lo que una elección adelantada solo restauraría a los semi-destruidos partidos sistémicos que buscan una oportunidad para volver al jolgorio que significó administrar el gobierno de manera discreta y corrupta.

Por ello mismo, es más que urgente tener a mano (ahora) una propuesta de administración de Estado construido desde y con la visión de la sociedad civil que finalmente es la que sufre problemas cotidianos y estructurales que fueron pésimamente administrados por grupos de interés político-económico. De lo contrario estamos condenados a una regresión política y tal vez una Capitalización II.

En todo caso, los indígenas y las clases bajas bolivianas ya dijeron lo suyo. La pelota parece estar en la clase media, es indiferente y silenciosa actriz con que ahora juega el acosado Mandatario.

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