(Pulsar).- Sindicatos, trabajadores independientes, campesinos, indígenas y congresistas protestaron en Cartagena y en otras ciudades colombianas contra el Tratado de Libre Comercio que negocian Colombia, Ecuador y Perú con Estados Unidos.

(Pulsar).- Sindicatos, trabajadores independientes, campesinos, indígenas y congresistas protestaron en Cartagena y en otras ciudades colombianas contra el Tratado de Libre Comercio que negocian Colombia, Ecuador y Perú con Estados Unidos.

La Confederación General de Trabajadores, una de las centrales que organizó la manifestación, señaló que “los trabajadores demandan al gobierno de Álvaro Uribe responsabilidad en la firma del Tratado, que arruinaría al aparato productivo nacional y al campo colombiano”.

Líderes indígenas que participaron en las deliberaciones paralelas a las mesas de negociación señalaron su rechazo al Tratado por considerar que es “lesivo para nuestros intereses”. El acuerdo comercial afectará profundamente a las etnias aborígenes, especialmente en lo que hace a la biodiversidad, el desarrollo agrícola y la propiedad intelectual, señalaron representantes indígenas.

En la ciudad de Medellín, 18 estudiantes universitarios resultaron heridos al manipular explosivos caseros durante la protesta. En Bogotá cerca de 1.000 personas marcharon por el centro de la ciudad y también en Cali unos 400 manifestantes, entre obreros, empleados públicos y estudiantes, efectuaron una marcha pacífica por el centro de la ciudad para protestar contra el acuerdo de libre comercio.

Mientras tanto, los negociadores del Tratado se encuentran en Cartagena debatiendo los denominados temas sensibles del acuerdo como subsidios agrícolas y propiedad intelectual. El ministro de Comercio colombiano, Jorge Humberto Botero, dijo que “para nosotros es bien importante concluir este proceso lo más pronto posible”.

También se registraron manifestaciones en contra del TLC Guatemala, cuyo Congreso planea ratificar un acuerdo comercial con Estados Unidos en marzo próximo.

Ante las dificultades de implementar al Acuerdo de Libre Comercio de las Americas, Estados Unidos avanza en una estrategia de comercial sobre América Latina negociando por separado tratados de libre comercio. Así lo hizo con Chile, las naciones andinas, Panamá y con los países centroamericanos que esperan las ratificaciones de los respectivos congresos a los acuerdos comerciales ya firmados.

Las razones para protestar

Los movimiento sociales de los países andinos y de Centroamérica tienen muchas razones para criticar el acuerdo en marcha. Un reciente estudio en Nicaragua denuncia que la explotación laboral en las maquiladoras es preocupante.

Un estudio de la Coalición por la Defensa de los Derechos Humanos y Laborales de Nicaragua indica que los salarios que reciben los obreros de las maquiladoras no representan ni la mitad de lo que obtienen en ganancias las transnacionales.

El documento de la Coalición denunció salarios de hambre y normas de producción muy por encima de sus capacidades físicas, entre otras violaciones a los derechos de los trabajadores que se cometen en las maquiladoras instaladas de Nicaragua. Según Tránsito Gómez, autora de la investigación, las empresas que operan en las denominadas zonas francas del país tienen márgenes de ganancias brutas superiores al 150 por ciento.

Las maquiladoras son plantas que importan temporalmente insumos libres de impuestos para luego exportarlos como productos manufacturados a Estados Unidos.

Según el estudio, los trabajadores nicaragüenses perciben un salario mensual de 65 dólares, lo que equivale a 0.27 centavos de dólar la hora. Otra violación a los derechos laborales que cometen las empresas norteamericanas, coreanas y taiwanesas es el despido de las obreras embarazadas para no verse obligados a pagarles la licencia de maternidad.