En cuatro días de paro vecinal los alteños padecimos varios inconvenientes pero valieron la pena? Van tres paros y tres resultados (Maya-Paya, Gas-Goni y Suez-agua). Lo que tal vez falte es pasar de la exigencia vecinal a la propuesta política?

En cuatro días de paro vecinal los alteños padecimos varios inconvenientes pero valieron la pena? Van tres paros y tres resultados (Maya-Paya, Gas-Goni y Suez-agua). Lo que tal vez falte es pasar de la exigencia vecinal a la propuesta política?

Edgar Ramos Andrade (*)

Cuatro días de paro fueron suficientes para que el gobierno boliviano, por presión de los vecinos alteños, se vea obligado a rescindir el contrato con la empresa multinacional Suez (Aguas del Illimani en Bolivia) que presta (aún) deficientes servicios de agua potable, alcantarillado aunque no de drenaje pluvial.

Si de balances se trata, es destacable la militante unidad de los vecinos alteños que dieron una nueva lección de conciencia colectiva que busca superación en medio de sucesivos gobiernos que se deshicieron de nuestros recursos naturales y servicios públicos estratégicos en un virtual remate al peor postor.

Al ser Suez la tercera empresa que es echada de Bolivia (le antecedieron Bechtel-agua y Allied Deals-minería) son necesarias algunas reflexiones urgentes porque los genuinos movimientos sociales bolivianos (en tierras bajas y altas) han demostrado, otra vez estar en situación de vanguardia frente al atraso de intelectuales, analistas, líderes políticos e incluso artistas.

Los alteños, al igual que muchos bolivianos y extranjeros, sufrieron por igual los rigores de un “paro cívico-vecinal indefinido” que fue acatado por el 98 por ciento de la población porque sólo funcionaron servicios de emergencia, prensa y otros elementales. Los ciudadanos que trabajan en La Paz optaron por “colarse” a algún vehículo que de madrugada se arriesgó a los “chicotazos”, rotura de vidrios o males peores, o emprender kilométricas caminatas hasta llegar a su fuente de trabajo.

Los vecinos alteños otra vez recurrieron a los “alimentos de reserva” como chuño, charque (carne deshidratada y conservada al natural) huevo criollo o finalmente sardina. No hubo transporte público (local e interdepartamental) y los comercios atendieron en un cinco por ciento y con intermitencias ante el riesgo de posibles saqueos. Por otro lado, grupos de vecinos se apostaron en estratégicas esquinas para quemar llantas y a la vez hacer reflexiones colectivas sobre el problema del agua.

Por las noches, no hubo comercio que atendiera, escasísimas cabinas telefónicas públicas, peleas entre vecinos por tomar algún que otro minibús que asomaba temeroso para llevar pasajeros hacia alguna villa y un frío lluvioso en algunas jornadas? Todo ello sin tomar en cuenta las presiones a los dirigentes vecinales, los reclamos de unas cuantas personas afectadas por el paro o las acusaciones de afanes desestabilizadores emitidas por desubicados funcionarios del gobierno.

Lecciones urgentes

1. Por tercera vez consecutiva, la sociedad indígena-alteña (casi un millón de habitantes) llevó adelante una inmensa movilización social que terminó con una decisión política trascendental, casi estructural: Echar a una empresa multinacional y que hacía de Bolivia exportadora de capitales. Los anteriores movimientos (con resultados) fueron: 1) contra el Maya-Paya y 2) para exigir la no venta de gas a Chile, y que terminó en la renuncia forzosa y huida del Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, previo genocidio.

2. La sociedad alteña ha demostrado al mundo que cuando se propone puede tener logros que parecen imposibles de lograr. En el caso del agua, los dirigentes encabezados por un líder de apellido Mamani terminaron corrigiendo los errores conceptuales y de redacción de los bien pagados asesores del Presidente Mesa en un Decreto Supremo. Los resultados están a la vista?

3. El gobierno boliviano, que se autocalificó de “transición histórica”, dejó de lado ese slogan y se encaminó a seguir los pasos de Gonzalo Sánchez de Lozada al amenazar con no promulgar más leyes si no se hacía lo que el Presidente Mesa decía o disponía, mantener técnicos y políticos del entorno de Sánchez de Lozada en la conducción del área hidrocarburífera o aprobar documentos como el Decreto 27057 que dispone la inscripción, como propiedad privada, de los predios que las empresas petroleras tiene como concesión temporal?

4. Los movimientos sociales –en este caso el movimiento ciudadano alteño– tomaron la iniciativa y demostraron estar muy por delante de analistas, economistas, intelectuales de toda laya y hasta de los medios de comunicación y artistas cuya creación no refleja el momento que vive el país y se limita a mostrarnos poesía y música pasatista y reiterativa?

5. Al paso que vamos resta una orientación político-ideológica a un movimiento genuinamente democrático y construido en las propias bases de la sociedad. No debiéramos quedarnos en pedidos y pliegos por mejores servicios o un mejor gobierno municipal. Eso no ocurrirá. El problema está en el poder político y económico. He ahí el detalle.