EL MNR consiguió cinco concejales en todo el país; UCS apenas 1; NFR perdió Cochabamba; ADN se refugió en Trinidad y Cobija y el MIR en Tarija; pese a los millones invertidos, el partido de Samuel Doria Medina obtuvo sólo dos concejales. Los “reciclados” retoman los municipios de Santa Cruz, Cochabamba y Oruro El MAS se consolida como la única fuerza política nacional; los partidos tradicionales van en camino de la extinción Miguel Lora La idea fuerza de la campaña municipal 2004 fue que la democracia boliviana se ampliaría luego de la quiebra del monopolio partidario gracias a la participación de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas. A estas alturas, la pregunta fundamental es ¿Se amplió efectivamente la representación política? Podría pensarse que sí, pues agrupaciones de ciudadanos consiguieron los primeros lugares en Potosí, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz; sin embargo, las características de esas asociaciones permiten asegurar que el poder político tradicional sigue siendo tan influyente como antes.

EL MNR consiguió cinco concejales en todo el país; UCS apenas 1; NFR perdió Cochabamba; ADN se refugió en Trinidad y Cobija y el MIR en Tarija; pese a los millones invertidos, el partido de Samuel Doria Medina obtuvo sólo dos concejales. Los “reciclados” retoman los municipios de Santa Cruz, Cochabamba y Oruro

El MAS se consolida como la única fuerza política nacional; los partidos tradicionales van en camino de la extinción

Miguel Lora

La idea fuerza de la campaña municipal 2004 fue que la democracia boliviana se ampliaría luego de la quiebra del monopolio partidario gracias a la participación de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas. A estas alturas, la pregunta fundamental es ¿Se amplió efectivamente la representación política? Podría pensarse que sí, pues agrupaciones de ciudadanos consiguieron los primeros lugares en Potosí, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz; sin embargo, las características de esas asociaciones permiten asegurar que el poder político tradicional sigue siendo tan influyente como antes.

Los resultados parciales de la justa electoral del domingo confirman que NFR, UCS, MIR, el Movimiento Boliviariano y parcialmente el MNR se han convertido en cadáveres políticos. Estos partidos, que durante más de 15 años monopolizaron el voto popular en el país, han terminado como tiendas políticas con influencia regional, como el MIR en Tarija; ADN en Trinidad y Cobija y el MNR, que debe conformarse con representación minoritaria en Santa Cruz, Trinidad y Tarija.

En las últimas elecciones municipales de 1999, el MNR fue el partido más votado del país con el 20%, seguido por el MIR (15%) y ADN (12%). En los comicios del domingo, el primer y segundo partido no consiguieron más del 5%, en tanto que el tercero podría llegar al 3%.

El fracaso de los tradicionales

Se preveía que la votación del MNR sería baja después de su profundo desprestigio a causa de la insurrección de octubre de 2003. Hay que añadir que el partido de Gonzalo Sánchez de Lozada salió muy mal parado en Santa Cruz debido a su fraccionamiento en varias corrientes: la candidata oficial del partido Desiré Bravo obtuvo algo más del 6% de la votación en Santa Cruz; la disidente Roxana Sandoval consiguió otro tanto y su tradicional candidato Percy Fernández, que en esta elección compitió con su propia agrupación, cosechó por su lado otro 22%.

El MNR no ha conseguido ni un representante en los demás concejos municipales importantes del país. Su votación en La Paz apenas fue del 2%; 2,2% en Sucre; 3,1% en Oruro, 5% en Potosí, y 6,4% en Cobija. Lo datos preliminares sólo le aseguran cinco concejales en todo el país: uno en Santa Cruz (6,2%), dos en Trinidad (16,5%) y dos en Tarija (12,1%).

Los casos MIR, NFR y UCS

Se puede afirmar que el partido de Jaime Paz Zamora ha dejado de tener representación nacional, pues sólo ha conseguido una victoria clara en Tarija, donde su candidato Oscar Montes se ha hecho de la Alcaldía con el 53% de los votos que le da derecho a 8 concejales. Además, el MIR obtuvo 9,8% de los votos en Potosí, consiguiendo de esa manera el único representante de oposición en el Concejo, dominado por René Joaquino.

Por el MIR en Sucre votó el 6,2% de los electores, el 3,9% en El Alto; el 5% en Oruro; el 1,4% en Cochabamba, un poco más de 1% en Santa Cruz; el 5,8% en Trinidad y el 8,8% en Tarija. Esos datos confirman que el MIR no tiene representación en el Concejo de ninguno de estos departamentos.

NFR siempre fue un partido regional gracias al control de la alcaldía de Cochabamba durante una década, pero hoy el electorado le ha dado la espalda. Según las cifras, el partido de Manfred Reyes Villa recibió el 9,7% de los votos en esa ciudad, porcentaje que le alcanza apenas para un concejal.

En el resto del país, el desempeño de este partido es aún peor, con cifras de votación claramente marginales: 0,6% en La Paz; 0,3% en Santa Cruz; 2% en Sucre; 2% en Oruro; 1,5% en Potosí; 0,8% en Tarija; 2,3% en Trinidad y 1,6% en Cobija.

En la antaño plaza fuerte del partido cervecero, Santa Cruz, el primogénito de la familia Fernández apenas ha conseguido 2,6%, quedando fuera del Concejo Municipal de esa ciudad. En Cochabamba, y con la ayuda del comunicador social Edwin Mallón, UCS ha logrado acumular el 8,8% de los votos que le da derecho a una concejalía. Sólo el 4,2% de los electores ha votado por UCS en Sucre; 1,2% en Potosí; 5% en Trinidad y 1,5% en Cobija. En La Paz, El Alto y Oruro la votación de este partido es aún más baja.

Políticos de viejo cuño otra vez en las alcaldías

Si los partidos tradicionales tienden a desaparecer, ¿las agrupaciones ciudadanas toman su lugar? El Presidente Carlos Mesa es muy cauto al responder esa pregunta. Aunque es evidente que la mayoría de los partidos políticos disminuirá su presencia en los municipios, no es correcto pensar que desaparecerán los partidos y que cederán sus espacios a las agrupaciones, opina el jefe de Estado.

Es cierto que agrupaciones de ciudadanos son favoritas en varios municipios importantes, pero dichas tiendas políticas están encabezadas por viejos líderes de partidos tradicionales que se reciclaron, mejor dicho camuflaron, detrás de asociaciones pseudo independientes.

Por ejemplo, Chaly Terceros, el ganador en Cochabamba con más del 31% de los votos, es un sociólogo que llegó a la política municipal gracias a NFR y ahora es aliado del ex presidente Jorge Quiroga. El favorito en Santa Cruz, Roberto Fernández, fue parte de los cerveceros UCS y luego formó su asociación ciudadana que también está aliada con Quiroga. La agrupación ciudadana vencedora en Oruro con el 35,3% de los votos está encabezada por Edgar Bazán, ex dirigente de UCS.

Y esos no son los únicos municipios capturados por viejos políticos. En El Alto, prácticamente tendrá el control total de la Alcaldía el ex dirigente mirista José Luis Paredes, quien obtuvo más del 55% de los votos. Las alcaldías de Trinidad y Cobija siguen en manos de los adenistas Moisés Shiriqui y Paulo Bravo, quienes consolidaron su victoria con 43% y 38%, respectivamente. Curiosamente, estos tres líderes también son socios políticos de Tuto Quiroga.

A diferencia de lo que ocurrió en el occidente del país, los partidos de derecha todavía mantienen algo de poder en los departamentos orientales de Santa Cruz, Beni y Pando. Curiosamente, el único partido con mayoría en dos departamentos es ADN.

Existen otros municipios importantes del país en manos de los partidos que consolidaron el modelo neoliberal en Bolivia. El MBL controla el municipio de Sucre luego de haber obtenido el 26,7% de los votos. Aidé Nava, su candidata, es la única mujer que ganó una de las 10 alcaldías más importantes. Mientras que en Tarija el MIR puede hacer y deshacer en la alcaldía gracias a su mayoría abrumadora en el Concejo.

El ganador en La Paz con más del 48%, Juan del Granado, fue militante del MIR, del MBL y luego organizó su propio partido denominado Movimiento Sin Miedo. En Potosí, el candidato más votado del país con el 62%, René Joaquino, fue socio de NFR. En conclusión, pese a la propagandizada ?apertura de la representación política?, los partidos políticos mantienen su influencia, al menos en las capitales de departamento.

El MAS y UN en ascenso

Unidad Nacional (UN), el partido de Samuel Doria Medina, empresario que controla el negocio del cemento en Bolivia, parece ser una de las pocas tiendas políticas nuevas que ha logrado algunos resultados en las elecciones municipales de 2004. Su candidato Hernán Paredes en La Paz se ubica en la tercera posición de los más votados con 12,4% de los votos, lo que le permite llevar al Concejo a un representante. En Oruro este partido obtuvo el 9,8% de los votos, es decir un concejal.

En Cochabamba, por UN votó el 2,9% del electorado; 0,7% en Santa Cruz; 1,1% en El Alto; 2,1% en Sucre; 3,1% en Potosí; 5,1% en Tarija; 1,4% en Trinidad y 0,7% en Cobija. Dicha votación confirma que el partido de Doria Medina, aunque tiene a posicionarse, está muy lejos de la principal fuerza política de izquierda en Bolivia, el MAS.

En las elecciones municipales de 1999 el MAS obtuvo apenas el 3% de los votos, principalmente en el departamento de Cochabamba, mientras que en los comicios de 2004 amplió notoriamente su influencia.

Una de las estrategias políticas del MAS era capturar el voto urbano y se puede decir que ha logrado cumplir parcialmente ese objetivo. El partido de Evo Morales tiene presencia asegurada en los municipios del eje troncal del país: cuatro concejales en Cochabamba (30,2% de los votos), de dos a tres en La Paz (casi 20%), dos en El Alto (16,8%) y un representante en el Concejo Municipal de Santa Cruz. Además, ha conseguido un concejal en Oruro con 9,8% de los votos, otro representante en Sucre con 6,9% y es muy probable que controle también poblaciones de importancia intermedia como Quillacollo y Sacaba.

De todas maneras, algunos analistas políticos comentan que de ninguna manera se puede considerar que el MAS se haya convertido en una fuerza nacional. Por ejemplo, su participación es marginal en el municipio de Trinidad, donde ha conseguido 3% de los votos; 5,9% en Cobija; 4% en Potosí; 5,1% en Tarija.

Nada está dicho

Se pensó que la irrupción de las agrupaciones ciudadanas y los pueblos indígenas fragmentaría el voto, pero eso no sucedió. Al contrario, ha sido notoria la concentración del voto en La Paz, Potosí, El Alto, Oruro, Tarija y Trinidad. De todas maneras, las cifras que se manejaron hasta las primeras horas de la madrugada de este lunes tienen que ver con resultados en las capitales de departamento y todavía no se sabe qué ha ocurrido con los más de 280 municipios rurales, donde se supone que el MAS tiene cierta influencia, al igual que el MNR.

Lo que si ya parece claro es que Aidé Nava será la Alcaldesa de Sucre. La candidata del MBL tiene cuatro concejales y es seguida de cerca por Víctor Hugo Hevia, con tres concejales, y Fidel Herrera con otros tres representantes. Herrera, que también es socio de Quiroga, adelantó que cumplirá con su palabra de votar por la primera mayoría. De ahí que Nava se haya adelantado a anunciar que sus desafíos inmediatos serán consolidar a Sucre como la sede de la Asamblea Constituyente, preparar para el año 2009 los 200 años del primer grito libertario de independencia, y concentrarse en el pavimentado del centro histórico de Sucre y en el aumento de luminarias.

En Cochabamba, Gonzalo Lema del MAS ha declarado que también apoyará a la primera mayoría, es decir a Terceros. ?Nos costó muchísimo llegar a donde estamos?, admitió Gonzalo Terceros, cuya agrupación ciudadana consiguió en Cochabamba apenas un punto porcentual más que Lema.

El Presidente Mesa declaró que el país debe sentirse orgulloso por haber definido con claridad liderazgos regionales con capacidad de potenciarse a nivel nacional en las elecciones generales de 2007. Se plantea un nuevo escenario político con nuevos liderazgos personales que consolidarán una nueva estructura de poder político para 2007.