Un gobierno municipal alteño más allá de Paredes

diciembre 4, 2004Publicado el: 3 min. + -
El contenido de estas páginas no refleja necesariamente la opinión de Bolpress

En El Alto compiten candidatos tradicionales contra agrupaciones que representan a los sectores sociales Un gobierno municipal alteño más allá de Paredes Edgar Ramos Andrade La elección municipal en El Alto plantea un particular escenario político-partidario con un riesgoso ingrediente social. El problema ya no es, aparentemente, cuantos concejales obtendrá cada partido o agrupación ciudadana sino la gobernabilidad del próximo ejecutivo alteño, no importa a cargo de quién.

En El Alto compiten candidatos tradicionales contra agrupaciones que representan a los sectores sociales

Un gobierno municipal alteño más allá de Paredes

Edgar Ramos Andrade

La elección municipal en El Alto plantea un particular escenario político-partidario con un riesgoso ingrediente social. El problema ya no es, aparentemente, cuantos concejales obtendrá cada partido o agrupación ciudadana sino la gobernabilidad del próximo ejecutivo alteño, no importa a cargo de quién.

La elección se ha polarizado en dos fuerzas. La primera está compuesta por partidos tradicionales y agrupaciones ciudadanas que responden a quienes fueron echados de El Alto en 2003. Ahí están MNR, NFR, MIR y el Plan Progreso además de UN y otros grupos minúsculos.

En el frente están agrupaciones como los sectores sociales con Roberto de la Cruz (M-17), un sector del MAS con Wilson Soria o los microempresarios con Emilio Gutiérrez (CyD) además de otros grupos pequeños.

Entre ambos grupos hay diferencias insalvables que pondrán (ya pusieron) serias dificultades al próximo gobierno municipal alteño. Y existen dos alternativas claras. La campaña fotográfica contra José Luis Paredes fue intensa aunque comprensiblemente no tuvo respuesta de parte del aludido, lo que equivale a decir que el silencio otorga y que los acusadores tienen razón.

Riesgos a la vista

Más allá de ello, la situación se pone dificultosa porque si Paredes logra una cómoda mayoría de concejales, la fiscalización será dura, dentro y fuera del Concejo, algo parecido a lo que ya sucedió a partir de agosto de 2002 en el Parlamento cuando cholitas aymaras diputadas, chicote en mano, se oponían a la aprobación de leyes como las del "Sistema de Seguridad Ciudadana" que luego derivaron en octubre.

No es aventurado afirmar que podría repetirse otro "febrero negro" como la quema del edificio municipal (nadie lo desea). Pero los desaciertos del gobierno central en el tema gas domiciliario y el contrato con Aguas del Illimani-Electropaz abren peligrosas puertas.

Si Paredes no logra esa mayoría, el problema será si el "alcalde de Obrajes" podrá soportar una derrota como al que vaticinan sus oponentes. La solución parece ser pensar en un gobierno edil alteño más allá de Paredes.

(*) Edgar Ramos Andrade. Comunicador UNLP. Investigador y activista alteño, autor del libro "Agonia y Rebelión social" a ser presentado el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos.

Atrás