Entrevista con sus protagonistas
32 líderes de Los Lípez concluyeron el curso del programa “Formando Líderes”
Pablo Cingolani
Con el apoyo de Minera San Cristóbal, 32 líderes de las comunidades de San Cristóbal, Culpina K, Villa Alota y Vila Vila asistieron con éxito a un curso del Programa Formación de Liderazgo para la Transformación organizado por la Fundación IDEA con el apoyo de la Corporación Andina de Fomento y la Universidad Católica Boliviana. En la siguiente entrevista, hablamos con varios de los participantes acerca de los alcances y significados del curso y sus opiniones como líderes en diversos temas vinculados al desarrollo regional de esa región del sudoeste de Potosí.

Entrevista con sus protagonistas

32 líderes de Los Lípez concluyeron el curso del programa “Formando Líderes”

Pablo Cingolani

Con el apoyo de Minera San Cristóbal, 32 líderes de las comunidades de San Cristóbal, Culpina K, Villa Alota y Vila Vila asistieron con éxito a un curso del Programa Formación de Liderazgo para la Transformación organizado por la Fundación IDEA con el apoyo de la Corporación Andina de Fomento y la Universidad Católica Boliviana. En la siguiente entrevista, hablamos con varios de los participantes acerca de los alcances y significados del curso y sus opiniones como líderes en diversos temas vinculados al desarrollo regional de esa región del sudoeste de Potosí.

En la mañana del 9 de noviembre, la recepción y el primer piso del céntrico Hotel Radisson de la ciudad de La Paz estaban colmados con la presencia de casi 700 líderes llegados de todo el país para asistir al evento de cierre del curso del Programa Formación de Liderazgo para la Transformación, “Formando líderes”, organizado por la Fundación IDEA con el apoyo de la Corporación Andina de Fomento y la Universidad Católica Boliviana.

El curso dio inicio en mayo pasado y fue dictado por profesores expertos y especialistas en formación de líderes, gobernabilidad y gestión pública con un objetivo claro y explícito: formar líderes con visión de país para que puedan ejercer de manera plena su ciudadanía.

Reunimos para conocer sus opiniones con relación al curso y sus implicancias a un grupo de los 32 líderes de las comunidades de San Cristóbal, Culpina K, Villa Alota y Vila Vila, de las provincias Nor Lípez y Enrique Baldivieso del departamento de Potosí, que llegaron a La Paz gracias a la iniciativa y el apoyo de Minera San Cristóbal, y que participaron en el citado curso de capacitación.

Una de las conclusiones generalizadas del mismo fue que es preciso respetar la opinión de los demás para poder avanzar y salir de la pobreza por lo que creemos que nada mejor que escuchar la opinión de los propios protagonistas de este singular evento para evaluar su importancia.

Participaron de esta entrevista: Alberto Colque de la comunidad San Cristóbal, Alex Cleto Salvatierra y Martha Ramos de Salvatierra de la comunidad de Villa Alota, Lucrecia Quispe y Martina Calcina de Quispe de la comunidad de Culpina K y Evaristo Córdova de la comunidad de Vila Vila.

“Conocimos otra Bolivia”

Nuestros entrevistados no ahorraron adjetivos para celebrar el curso: “Como persona, impactante”- dijo Alberto Colque. “Tuvimos la facilidad de conocer otras personas de distintas regiones de Bolivia con otras ideas y otras visiones que de otra manera, por la falta de recursos económicos, falta de información, incluso la distancia, no hubiéramos tenido la oportunidad de hacerlo. Esto es muy bueno porque me permitió ver el país de otra manera, desde otro ángulo y nuevas ópticas”. Alberto es claro y preciso en sus apreciaciones:”Ese país que vimos es una Bolivia muy rica, cargada de potencialidades, potente, poderosa pero a la que faltan recursos humanos para poder desarrollarse”.Para este líder de la comunidad de San Cristóbal, ese es el déficit primordial que debe enfrentar el país para salir adelante, de ahí que valora el esfuerzo desplegado para la realización del curso. “Se deben forjar líderes con conciencia y con identidad pero no como un pose sino líderes que se hagan co responsables de esto”- aseguró.

Para Alex Cleto Salvatierra de Villa Alota, el curso fue muy bueno “porque hemos podido conocer más, especialmente cómo encontrar solución a los problemas pero sin conflictos sino a través del diálogo. Ese es el único camino para poder avanzar, no la manifestación, ni los bloqueos”- afirmó. El curso le sirvió para tener claro cómo llevar adelante una o varias estrategias de diálogo.

La esposa de Alex, Martha Ramos de Salvatierra, tiene unos ojos negros vivaces y todo el empuje de una mujer joven y luchadora. Por eso, a propósito del curso, lanzó una definición contundente: “Antes de este curso una sola vez había venido a La Paz, ahora volví como líder y ahora el gobierno debe saber que existimos para saber de nuestros lugares y cuales son nuestros problemas”. Para llegar de Villa Alota donde ella vive a la ciudad de La Paz se demoran 24 horas. “Estamos lejos y por eso, tal vez, no nos escuchan. Sería bueno hacer un curso como al que asistimos aquí en La Paz pero en Villa Alota y para que el gobierno aprenda cómo es que se vive en la frontera”- acotó. Martha reconoció que sin el aporte de Minera San Cristóbal su participación y la del resto de sus compañeros de curso hubiera sido imposible: “Si no hubiera sido por la “minera”, no hubiéramos estado aquí. La “minera” se hizo cargo?”- señaló.

La relación con la empresa privada

A propósito del tema, le preguntamos a nuestros entrevistados, cómo valoraban desde la perspectiva del curso al que habían asistido su alianza con la empresa privada Minera San Cristóbal y las perspectivas de esa relación inédita que sus comunidades han entablado con la misma.

“Para nosotros, es una relación complementaria. Debemos mejorar cada vez más nuestras relaciones con los actores actuales y atraer nuevos actores, nuevos inversionistas, porque sin inversiones privadas, nosotros solos no podemos salir adelante, sin inversiones privadas no va a existir desarrollo en la región”- aseguró Alberto Colque.

Lucrecio Quispe es líder y dirigente de la comunidad de Culpina K. Sus afirmaciones son rotundas: “Nosotros vemos con buenos ojos a la empresa privada, en este caso la Minera San Cristóbal. Somos gente encariñada con la región, aunque el país muchas veces nos dé la espalda, pero con tolerancia y consenso, tomamos la iniciativa para establecer una alianza. Nosotros discutimos con la empresa privada, los invitamos, a ellos y a un organismo de financiamiento multilateral como la CAF, nos entendieron y ya está: nos pusimos a trabajar juntos”.

Para Lucrecio, los resultados están a la vista: el proyecto de Culpina K Pueblo Modelo ?dentro de la concepción de un desarrollo integral de la actividad turística, un enorme potencial de la región de Los Lípez y que fue impulsado conjuntamente con la empresa minera- ya ha sido replicado en otras comunidades de Los Lípez. Para él, esto es motivo de orgullo: “El pueblo Modelo lo hemos hecho gracias a nuestro propio esfuerzo y la ayuda de la empresa, no del estado. Al turismo lo vemos con buenos ojos porque de aquí a unos años nos va a permitir que nuestra economía dependa exclusivamente de nosotros mismos. Eso es bueno porque así no vamos a tener que buscar trabajo en otros lugares. Por eso hay mucha expectativa.”

Evaristo Córdova de la comunidad Vila Vila está de acuerdo con lo expresado por su compañero: “Vemos el desarrollo como pueblos unidos y con conciencia, mancomunados detrás de esfuerzos y de objetivos comunes. Sólo así seremos protagonistas del desarrollo, a través de proyectos auto sostenibles con respeto a la naturaleza”.

Martha Salvatierra también aportó su visión: “Antes, nuestra economía sólo nos alcanzaba para la sobrevivencia y el gobierno siempre se ha olvidado de nosotros. Por eso, la alianza con la empresa privada nos he beneficiado. No podíamos seguir discriminados, debíamos salir adelante y ahora sí estamos mejorando”. Dijo en referencia a su comunidad, Villa Alota. “Ahora el Pueblo Modelo es mejor, la energía eléctrica está a punto de salir, hemos avanzado: ya hay agua, alcantarillado. La mejora se nota?”

El futuro

¿Cómo ven el futuro estos líderes de cuatro comunidades de Los Lípez?

Alberto Colque es bien concreto: “Necesitamos más inversión y más financiamiento para crear más oportunidades para el desarrollo y especialmente para el turismo. Necesitamos invertir en mejorar más los caminos, en más señalización, más mejoramiento de los albergues para los turistas, mejores servicios. Nuestra visión es esa: mejorar todo lo que se pueda?”.

El futuro para Alex Salvatierra es trabajo y cada vez mayor organización:”Sólo si trabajamos y nos organizamos mejor vamos a conseguir buena salud, buena alimentación para nuestros hijos, más agua potable. Es importante el apoyo de la empresa privada pero también debemos estar concientes que debemos ser nosotros por nosotros mismos los que debemos salir adelante”.

Por su parte, Martha tiene clara una misión: “Debo organizar mi propio curso para organizar mejor a las mujeres. Debe haber más comunicación y más reuniones. Ahora nos han capacitado cómo manejar y organizar una empresa, cómo buscar financiamiento y cómo hacer proyectos, eso debo compartir con mis compañeras. También sería bueno que nos brindaran más cursos, que se capacitara más, que se profundizara más?”.

Para Lucrecio Quispe, el futuro se expresa así: “hay que aprender de este curso magnífico cómo es preciso tomar la iniciativa y construir por nosotros mismos, no sólo pedir. Todos somos importantes y todos somos capaces pero hay que trabajar. Lástima que a veces la política y el sindicalismo nos dividen, ellos no quieren ver a la empresa privada ni a los financiadores pero eso a mi no me convence. Nosotros trabajando junto con la empresa privada ya estamos generando ingresos propios. Hacia el futuro, los bolivianos necesitamos apertura, solidaridad, tolerancia. No al egoísmo, no al capricho. Bolivia es un país rico pero porque somos caprichosos, somos pobres.”

Preguntamos a Alberto Colque qué entiende por un líder, y nos contestó con decisión: “el líder es alguien que influye positivamente en las personas para que se identifiquen con un proyecto que logre el bien común”.

La increíble riqueza de las respuestas aquí expresadas nos hace pensar que ?como dijo en el acto de cierre el presidente de la Fundación IDEA, don Carlos Iturralde- depende de nosotros mismos resolver la tan mentada “crisis de liderazgo” que sufre el país.

Este verdadero debate en la diversidad que fue el curso de formación de líderes que concluyó en la fecha, dejó un mensaje claro a organizadores y participantes: “No es que seamos pobres, sino que debemos saber entender y aprovechar las oportunidades”. Algo que los líderes de las comunidades lipeñas, por cierto, tienen bien en claro.