Una locura mantener modelo ortodoxo, dice Mesa El Presidente de Bolivia, Carlos Mesa, admitió que apostar a la llamada ortodoxia económica es una locura en un crítico contexto como el de su país, aunque descartó también una ruptura drástica con ese esquema.

Una locura mantener modelo ortodoxo, dice Mesa

La Paz,(PL).- El Presidente de Bolivia, Carlos Mesa, admitió que apostar a la llamada ortodoxia económica es una locura en un crítico contexto como el de su país, aunque descartó también una ruptura drástica con ese esquema.

En su primer encuentro con la prensa extranjera como mandatario, Mesa señaló ayer que un modelo económico ortodoxo no es sustentable, y que en el marco de la realidad regional y mundial, su administración será flexible en la aplicación de ese esquema.

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Cauto en sus respuestas, el Jefe de Estado dijo no estar en condiciones de lanzarse a adoptar “espectaculares decisiones ideológicas”, cuando le preguntaron la ubicación de su Gobierno en los alineamientos regionales.

Señaló que su preocupación son los problemas inmediatos y superar la traumática situación dejada por las protestas reprimidas con un saldo de más de 70 muertos que obligaron a renunciar a su antecesor, el empresario neoliberal Gonzalo Sánchez de Lozada.

En torno a la coyuntura económica, que consideró extremadamente delicada, apuntó que buscará conciliar las demandas sociales, la crítica situación fiscal y la imposibilidad de adoptar decisiones políticas contrarias a los intereses del pueblo.

Agregó que su prioridad es restaurar la relación entre el Gobierno y la sociedad, y dijo que este empeño no debe ser interferido por decisiones económicas contraproducentes.

Sobre el referéndum en torno a un proyecto de exportación de gas a Norteamérica, que desencadenó las manifestaciones de descontento, dijo que será precedido por una campaña informativa enfocada en la divulgación de la magnitud de las reservas que permiten un amplio margen para la venta del recurso.

Mesa agregó que aún no están definidos los términos de la consulta, que podría estar referida a si se exporta o no el combustible y por dónde, alusión esta al rechazo de la mayoría de la población a la ruta chilena, por razones históricas.

Sobre la promesa de modificar la ley de hidrocarburos, matizó esta al precisar que el cambio se hará en forma concertada con las empresas extranjeras que explotan esos recursos, en busca del beneficio de ambas partes.

En torno a las demandas de un juicio de responsabilidades contra Sánchez de Lozada, dijo que el tema personalmente lo afecta por su larga y cercana relación con el renunciante, con quien dijo haber compartido un proyecto común y una profunda amistad.

Añadió que como Jefe de Estado considera importante la investigación y el esclarecimiento de las muertes y anotó que en el caso de las eventuales responsabilidades del ex presidente y sus ministros, los procedimientos están en manos del Parlamento, según lo establece la Constitución.

Mesa ratificó la decisión de gobernar con un gabinete ministerial integrado por personalidades ajenas a los partidos, aún a riesgo de no contar con el apoyo de estos, y argumentó que es la única opción que le queda ante el descrédito de las organizaciones políticas, que dijo esperar entiendan que se juegan, como él, su destino.

Sobre la hoja de coca -por cuya erradicación presiona Estados Unidos a Bolivia- dijo que mantendrá la misma política de su antecesor, de eliminar los plantíos ilegales, aunque de manera concertada y en diálogo con el campesinado.