Tensa vida cotidiana

octubre 12, 2003Publicado el: 4 min. + -

Bolivia y el cerco alteño a Goni Tensa vida cotidiana Edgar Ramos (SDI), especial para Bolpress La ciudad de El Alto está sitiada, militarizada y acribillada. No hay gobierno nacional y menos municipal. La conducción militar está a cargo de Carlos Sánchez Berzaín. La conducción -si se quiere política- está a cargo de medio millar de dirigentes vecinales (sociales) que es la estructura básica de la organización socio-urbana alteña.

Bolivia y el cerco alteño a Goni

Tensa vida cotidiana

Edgar Ramos (SDI), especial para Bolpress

La ciudad de El Alto está sitiada, militarizada y acribillada. No hay gobierno nacional y menos municipal. La conducción militar está a cargo de Carlos Sánchez Berzaín. La conducción -si se quiere política- está a cargo de medio millar de dirigentes vecinales (sociales) que es la estructura básica de la organización socio-urbana alteña.

En las cercanías de la Ceja, de día, varias esquinas están regadas de vidrios, piedras, carteles señalizadores rotos y vecinos que tienen en frente una llanta humeante. Si alguna persona quiere levantar una piedra o tener una actitud similar, es agredido (verbalmente o de hecho) por los vecinos vigilantes.

Esto es notorio en las avenidas 6 de marzo y Franco Valle (La Ceja), donde la docena de esquinas (entre las calles 2 y 12) escenario de quema de llantas, "riego" de piedras, vidrios y otros objetos para bloquear el paso de vehículos.

Por la noche el panorama es de temor. Calles vacías, ausencia total de vehículos privados y de servicio público, grupos de vecinos al acecho en algunas esquinas y, más aún, grupos de jovenzuelos cuya actitud es de sospecha.

También, día y noche, un helicóptero que despega y aterriza en el cuartel Ingavi (avenida 6 de marzo) sobrevuela la ciudad en medio de la expectativa de la gente. Esos vuelos se repiten por horas durante los últimos tres días de paro cívico.

Aeropuerto militarizado

El aeropuerto internacional está militarizado y el control a su acceso es más riguroso. Si bien la distancia entre la Ceja y el aeropuerto es poco más de un kilómetro, este se hace largo a pie y con equipaje.

Pero la policía solo resguarda la parte más cercana a la Ceja. El resto de las 500 zonas está fuera del control policial. Por ejemplo, en el sector de Santiago II --tras conocerse de las muertes del minero huanuneño José Luis Atahuichi y del constructor alteño Ramiro Vargas Astilla, además de las tres muertes en Rosas Pampa-- Villa Ballivián el retén policial zonal fue saqueado totalmente. Solo quedó el pequeño edificio vacío.

La troncal calle 9 así como la Plaza del Minero son escenario de un bloqueo diurno con un gigante cartel de vereda a vereda, flanqueada por una wiphala y una bandera boliviana. Ambas llevan un crespón negro, en señal de luto por las dos muertes.

La Ley de Seguridad Ciudadana señala que los bloqueadores de calles y caminos serán sancionados con ocho años de reclusión. En el caso alteño ¿se aplicaría esto para el millón de personas que vive o radica en esta ciudad?

Masticando bronca

Los vecinos mastican bronca en las esquinas y en las marchas. Señoras de pollera y de vestido están sentadas en las veredas palo en mano. Están al acecho de que aparezca cualquier vehículo o policía... La bronca aumenta al conocer de las sucesivas muertes por la mañana de este domingo 12.

Mientras tanto, los presidentes y otros dirigentes vecinales, hacen constantes llamados a las radios alteñas Pachamama, Waynatambo e Integración. El mensaje principal es que el bloqueo debe continuar "hasta que el gringo se vaya", como repiten. Es más, comenzó en El Alto una discriminación de medios de prensa. Algunos canales, radios o diarios no son bien vistos y los platos rotos los pagan algunos periodistas enviados a las zonas en conflicto. "Ustedes mienten" es la frase más repetida por los bloqueadores alteños. El periodista trata de explicar que a veces una cosa es recoger la noticia y otra presentarla. Pero la gente no le cree y le obliga a retirarse.

En medio de este panorama, la mayoría de los alteños deben caminar entre 60 y 100 cuadras por día para llegar a su trabajo o a su casa, desde la Ceja. Los lateños parecen hormigas caminando por las avenidas Juan Pablo II, Tahuantinsuyo, 6 de marzo, camino a Viacha...

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