Bolivia registra la tasa más alta de casos de cáncer del útero en Latinoamérica El cáncer de útero es la principal causa de muerte en las mujeres bolivianas, pese a que no existen cifras exactas, el Ministerio de Salud señala que esta enfermedad afecta a 58 mujeres de cada 100 mil, la tasa más alta en Latinoamérica.

Bolivia registra la tasa más alta de casos de cáncer del útero en Latinoamérica

(Jatha).- El cáncer de útero es la principal causa de muerte en las mujeres bolivianas, pese a que no existen cifras exactas, el Ministerio de Salud señala que esta enfermedad afecta a 58 mujeres de cada 100 mil, la tasa más alta en Latinoamérica. Del total de mujeres que fallecen en Bolivia, un 25 por ciento es por cáncer y, de ese porcentaje, un 63 por ciento es por cáncer de útero. Otras estadísticas indican que cada día se registran ocho nuevos casos de este mal.Más allá de las estadísticas, la realidad es que en Bolivia las mujeres mueren por esta enfermedad fácilmente prevenible, siendo las más afectadas las más pobres y en edad reproductiva. Sin embargo, el miedo al control ginecológico, la vergüenza a ser observadas por personas desconocidas, la falta de respeto a las culturas diferentes por parte de los médicos, la poca costumbre de las mujeres a asistir a la consulta médica y, por ende, a la realización del examen de Papanicolau, impiden detectar a tiempo el cáncer de cuello de útero, advirtió el viernes Cecilia Prieto, médico y coordinadora del Centro de Salud Integral de la Mujer (Cesim) de la ciudad de El Alto.CESIMEl Cesim es un centro orientado específicamente a la prevención y atención de la Violencia Intrafamiliar (VIF), pero como otro servicio de atención integral a la mujer, también tiene la tarea de la detección del cáncer uterino en lo posible de manera precoz; dos problemáticas que afligen a la mujer y que están relacionadas. El Cesim inició sus actividades en la ciudad de El Alto, en los distritos 5 y 6, a finales del 2001 con el apoyo de la organización internacional Médicos Sin Fronteras-España (MSF-E). Desde entonces, atiende en las especialidades de ginecología, trabajo social y psicología a mujeres principalmente comprendidas en la edad fértil y víctimas de violencia intrafamiliar que habitan en esa urbe. Recientemente inauguró su nuevo edificio ubicado en la avenida Arzabe No 57 del Plan de Vivienda de la zona de Villa Esperanza, donde una cómoda infraestructura le permite ampliar los servicios a sus beneficiarias.En el afán por lograr que las mujeres alteñas tomen conciencia para prevenir el cáncer de útero, el Cesim trabaja con la realidad que viven ellas, ya que comprendiendo su cultura, sus creencias, sus valores, su vida cotidiana y hablando en su propia lengua, se logra que muchas acudan al centro y puedan reflexionar sobre la importancia de cuidar su salud en general y el control ginecológico en particular. “En el Cesim brindamos atención ginecológica con calidad y calidez humana con apoyo de atención psicológica y social y que es reconocido por las propias beneficiarias”, resalta la doctora Prieto.En el tiempo que viene trabajando en la ciudad de El Alto, concurrieron 1.343 mujeres, de las cuales se les realizó el examen de Papanicolau a 911 y de éstas, 37 dieron positivo, es decir, son propensas a desarrollar cáncer de útero.A esto se añade la falta de información respecto de la necesidad del control ginecológico. Al respecto, el Cesim, realiza sesiones informativas de salud sexual y reproductiva con grupos de mujeres organizadas donde se explica la importancia de realizarse el examen de papanicolau, que es uno de los métodos más eficaces para la prevención y que es una prueba sencilla, rápida y barata que permite detectar el cáncer de útero.Además, se crea espacios para socializar la experiencia de las señoras que ya se realizaron el examen de papanicolau, quienes coadyuvan a la toma de decisión de sus compañeras.”El Cesim es un centro que está siendo reconocido poco a poco por la comunidad alteña y en particular por las mujeres de los distritos en los que trabaja pese al poco tiempo de su creación. Tenemos un norte a seguir y es el de coadyuvar en la atención integral de la mujer de escasos recursos”, finaliza la doctora Prieto.