
Escritor, cineasta, periodista, fotógrafo y especialista en comunicación para el desarrollo. Ha trabajado en programas de comunicación para el cambio social en África, Asia, América Latina y el Caribe, con agencias de Naciones Unidas, con fundaciones internacionales y ONGs.
Fue miembro de la redacción del Semanario "Aquí" y ha publicado en un centenar de diarios y revistas de Bolivia, América Latina, Europa, Norteamérica, África y Asia. Dirigió películas documentales en varios países. Es Coordinador del Grupo Temático de Comunicación para el Cambio Social en la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC).
Ha publicado más de veinte libros de poesía, narrativa, testimonio, y estudios sobre literatura, cine y comunicación, entre ellos: Historia del Cine Boliviano (1982); Cine, Censura y Exilio en América Latina (1979); Luis Espinal y el Cine (1986); Las Radios Mineras de Bolivia (1989) en colaboración con Lupe Cajías; Comunicación Alternativa y Cambio Social (1990); La Máscara del Gorila (1982) Premio del Instituto Nacional de Bellas Artes de México; Haciendo Olas: Comunicación Participativa para el Cambio Social (2001), Antología de Comunicación para el Cambio Social (2008).

Artículos que le pueden interesar
La historia se repite, una y mil veces. Los enardecidos enemigos del arte y de la inteligencia están por todas partes. Sus actos están marcados por la ignorancia y la barbarie. La violencia es la única respuesta que saben dar, porque la razón no les alcanza, no está con ellos. La intolerancia disfrazada de patrioterismo, de fanatismo ideológico o religioso son iguales. Los talibanes que destruyeron a cañonazos los monumentos milenarios de su país, o los vándalos que rompieron los murales de cerámica de Lorgio Vaca, son igual de brutos.
No le han faltado el respeto a Lorgio Vaca, a ese gran artista plástico y extraordinario ser humano que ha dado Santa Cruz. Le han faltado el respeto al pueblo de Santa Cruz, que se ha beneficiado durante décadas de las obras del artista. Basta recorrer la ciudad de Santa Cruz de la Sierra para apreciar la cantidad de murales de Lorgio Vaca que enaltecen plazas y edificios públicos y privados. Son todas obras del amor de Lorgio por su tierra, su tierra que es Santa Cruz y que es Bolivia, aunque la mayor parte de su obra se encuentre en la capital oriental.
Otros insignes artistas han sufrido los rigores de la censura y de la represión. Nadie olvida el mural que Diego Rivera pintó a pedido de los Rockefeller, en New York, y que fue destruido por órdenes del magnate del petróleo el 2 de mayo de 1933, cuando constató que Rivera había pintado el rostro de Lenin. No hay artista con sentido ético y con integridad que no haya sufrido hechos de censura y represión. A Fernando Botero le hicieron “volar” con una bomba la escultura de una paloma en bronce que había donado a Medellín. Igual que Lorgio, Botero decidió dejar la paloma como estaba, dañada, como un símbolo de la intolerancia y de la estupidez.
Para los intolerantes y los torpes de entendimiento, es como si el arte, las ideas, fueran peligrosas armas que los vencen y los humillan. La sola existencia de una expresión libre los hace ver como minúsculos insectos (con perdón de los minúsculos insectos, que son más dignos).
El falso debate sobre arte y política es tan estéril como el debate sobre el sexo de los ángeles. Sólo gente necia puede creer que se puede separar el arte de la política. Si la política es parte de la sociedad y de la vida, ¿por qué tiene que estar separada del arte? Si a Goya le hubieran destruido sus cuadros políticos, como los “Fusilamientos del 3 de Mayo”, no podríamos hoy disponer de ese patrimonio artístico de la humanidad. Y los poemas de César Vallejo sobre la Guerra de España, ¿no son políticos? ¿Y “Metal del Diablo”, “La Candidatura de Rojas”, “La Fiesta del Chivo”, “El Señor Presidente”, “El Tirano Banderas”, “Yo el Supremo”, y tantas otras obras en las que la política es central y explícita? La ventaja de la literatura sobre las artes plásticas es que los ignorantes vándalos no leen, pero aún así durante el golpe militar de Pinochet quemaron hasta la Caperucita Roja.
Somos humanos gracias al arte, y el tiempo se encarga de poner las obras de arte en su justa dimensión. No se escribe la historia del arte a martillazos, ni con bombas. Así como Millán Astray era un tullido de guerra, los que asaltaron el mural de Lorgio Vaca son tullidos cerebrales.
La agresión al mural de Lorgio fue un acto público en el que participaron cerca de 50 personas de Montero, alentando a los oligofrénicos que enarbolaban el martillo con el que destruyeron la figura del Che que tanto los ofendía. ¿Ya están presos? ¿Ya les dieron una paliza a estos desgraciados? ¿Ya los multaron por destrucción del patrimonio público? ¿Cómo es posible que no se sancione a los responsables? ¿Sigue en libertad ese cavernícola que responde al nombre de Roque Montaño y que, según dicen, es presidente de las juntas vecinales de ese pueblo? ¿Qué clase de pueblo es ese, el de Montero, que permite que suceda algo así? ¿No hay escuelas, no hay educación, son acaso todos viles e ignorantes? ¿Cómo no salió nadie en defensa de una obra de arte que Lorgio ha venido trabajando con enorme esfuerzo desde hace muchos años, y que hará que ese pueblo tenga algo de qué enorgullecerse? Si Lorgio no fuera tan generoso como siempre ha sido, trasladaría esos murales a otro lugar y dejaría a Montero con un gran vacío. Se lo merecen.
Volver atrás
temas << El reclamo por el mar >>
Bolivia defendió su reivindicación marítima en la Asamblea de la OEA, asegura la Cancillería
El informe sobre el problema marítimo de Bolivia fue incluido, como sucede cada año, en el temario del Cuadragésimo Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la OEA, que se llevó a cabo en Lima, Perú, del 6 al 8 de junio, aclaró hoy la Cancillería boliviana en un comunicado público.
Leer el artículoOtros artículos en El reclamo por el mar
El 17 de marzo de 2009, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), presentó ante la Corte Constitucional para el Período de Transición una demanda de inconstitucionalidad en contra de la Ley de Minería publicada en el registro oficial No. 517 del 29 de enero de 2009. La demanda de la CONAIE contenía objeciones de forma y fondo a la ley, sin embargo fue la falta de consulta prelegislativa a pueblos y nacionalidades indígenas la que levantó más revuelo en los ámbitos jurídico y político del país. De fallar a favor, la Corte Constitucional crearía un precedente importantísimo para el pleno reconocimiento de los derechos de los pueblos y nacionalidades indígenas ya que toda ley posterior que amenazare con afectar sus derechos les debería ser consultada.
:: Más detallesBolivia no se quema, Bolivia se respeta
Inicio | Análisis | Temas | Contactos | Registrarse