“Amar la Tierra” es el tema central elegido para “Madre Terra y Salone del Gusto 2016”. Organizada por “Slow Food”, la 11ª edición de “Madre Tierra”, el evento internacional más importante dedicado a la cultura de la alimentación, tendrá lugar del 22 al 28 de septiembre en la ciudad italiana de Turín. Un acontecimiento en el que tomarán parte 5.000 delegados provenientes de 160 países, más de 800 expositores y 500 comunidades del alimento, además de 300 baluartes “Slow Food”. Custodiar el ambiente y el planeta en que vivimos ha de ser un signo diferenciador de este momento histórico, una obligación para todos aquellos que se ocupan de la alimentación. Desear redescubrir el placer de cuidar la tierra junto a productores, educadores, estudiosos, campesinos y cocineros.

Desde 2004 (año de la primera edición de “Madre Tierra”) hasta hoy, Slow Food se ha acreditado como representante de esta entidad en las instituciones y en la sociedad civil y en los procesos de consulta de las políticas europeas. Todo ello ha sido posible gracias a la presenca de la red de comunidades de alimento de Madre Tierra en 160 países y a sus delegados, que en Turín animarán un denso programa, como el control del sistema alimentario, desde la producción de semillas hasta la de los fertilizantes y pesticidas. Será el centro de un diálogo entre expertos en políticas alimentarias.

América Latina es el continente con la mayor concentración de biodiversidad de todo el planeta. En “Madre Tierra” estará representada por una numerosa delegación de la red internacional “Slow Food”, que se afana desde hace tiempo para dar valor al enorme patrimonio de productos agrícolas, variedades de plantas comestibles y recetas tradicionales de toda el área a través de proyectos del “Arca del Gusto” y los “baluartes”.

El territorio boliviano representa el 0,2% de la superficie mundial, sus bosques alcanzan alrededor del 3,5% de los bosques de todo el mundo, y, sin embargo, en Bolivia se encuentra entre el 45% y el 55% de toda la diversidad biológica mundial.

En Bolivia, importantísima para la biodiversidad es la presencia de bosques altoandinos, que son la formación boscosa más alta del mundo junto a las coníferas en el Himalaya, ya que se encuentran situados entre los 3.000 y los 5.000 metros sobre el nivel del mar. Su planta más repreentativa es la “KEWIÑA” (Polylepis Tormentalla) que tiene un importante rol en la provisión de servicios y ecosistemas vinculados al agua sea superficial o subterránea, para vertientes y pozos naturales ubicados en estas zonas. Los bosques altoandinos sólo existen en la región andina y forman un ecosistema muy rico en especies vegetales y animales, entre ellas aves, muy singulares que han alcanzado una alta dependencia de sobrevivir y reproducirse exclusivamente en estos bosques.

También forma parte de biodiversidad de Amèrica Latina la quinua o quinoa como la llaman fuera de América Latina, es un producto originario del altiplano andino ubicado entre ls 3.000 y 4.000 metros de altitud. Las civilizaciones precolombianas lo veneraban como un grano sagrado que domesticaron y cultivaron para la alimentación de sus pobladores, expandiendo el cultivo de sus didtintas variedades a diferentes niveles sobre el mar en gran parte del continente sudamericano, miles de años antes de la llegada de los colonizadores españoles; y, recientemente en las últimas décadas por su múltiple riqueza nutritiva. La comunidad internacional la ha reconocido como un alimento completo, ya que posee los 10 aminoácidos esenciales para el ser humano.