El horrendo crimen cometido en una pequeña iglesia en Normandia contra un anciano párroco obligado a arrodillarse para ser degollado, hiriendo a varios fieles y a una monja por dos jovenzuelos franceses de orígen árabe ha sido comisionado y reinvindicado por el Estado Islámico ISIS, (que no es un estado, es un grupo de criminales).

La opinión pública mundial se ha unido al dolor por este ataque vil e inesperado. No han querido amenazar a una pequeña iglesia en una pequeña localidad francesa, al hacerlo de este modo han querido amenazar a toda la cristianidad o a los cruzados infieles, como llaman ellos a creyentes o no y no hay duda que es una “escalation” del califa contra el continente europeo.

Maravilla que Abu Bakr al-Baghdadi haya destinado una misión histórica y simbólica de extrema potencia a dos psicópatas que conservában en sus habitaciones pistolas, revólveres y fusiles de juguete. Estos dos “killer” eran conocidos por la gendarmería francesa como personajes muy cercanos al yihadismo que no han sido controlados y esta es una grave culpa del servicio francès de seguridad.

Si verdaderamente el Estado Islámico ha programado y organizado este ataque, confiando la operación a estos dos personajes, quiere decir que el califato está muy cerca de la derrota en su territorio y trata de causar el mayor daño posible al enemigo vencedor, como sucedía con los kamikase japoneses en la última gurra mundial.

A fortalecer esta teoría, está el atentado del sujeto que quería hacer una matanza en la discoteca de un pueblecito alemán donde se encontraban 2.500 jóvenes bailando, este terrorista que había estudiado todo con mucha diligencia y meticulosidad llevaba en su mochila un artefacto mortal para hacerla explotar al interior del local provocando una hecatombe, su intento fracasó porque el terrorista se olvidó comprar la entrada para el ingreso a la discoteca, a este punto hizo explotar su artefacto rudimentario provocando heridas lieves a personas que se encontraban al exterior.

Francisco continúa repitiendo que no se trata de una guerra de religiones, a pesar de que asesinen en nombre de Alá, se radicalicen en las mezquitas y maten a los cristianos. Manifiesta que es una guerra total, como la segunda y tercera guerra mundial, la diferencia es que no es por estados, y recibe el conforto de un juicio molto drástico sobre los yihdaistas de parte del Iman de la mezquita de El Cairo, Al Ahzar Ahmed Al Tameb, la autoridad sunita más importante en el campo teológico islámico quien afirma que el islám busca la paz y el encuentro.