Estupefacta está la ciudadanía. El ex comandante en jefe del Ejército, Juan Emilio Cheyre, junto a otros altos oficiales están siendo sometidos a proceso y encarcelado. El motivo es el caso “caravana de la muerte”. Permanece incólume durante decenios. Hoy le cae encima la Justicia. En este momento está encarcelado.

Muy afortunado es este militar que se proclama inocente siendo culpable. Entre lo reciente, se “manda el numerito” de Antuco con sesenta y tantos reclutas muertos por la nevazòn. Vestuario de primavera en pleno invierno e insuficiente desayuno. Y “muy prisco” no renuncia a la Jefatura del Ejército. Lo sostiene el “socialista” Presidente Lagos quien lo nombra en ese alto cargo.

Eso no es nada. En La Serena, durante las jornadas de 1973, es el brazo derecho de jefe del Regimiento “Arica” sito en La Serena. Interviene en allanamientos, torturas y detenciones de modestos allendistas. También irrumpe en el Liceo de Hombres. Invita a dialogar a docentes y estudiantes. Sobre la testera, previamente, deposita pistola de 9 mm. A ese “diálogo” la respuesta es silencio.

Es el jefe del CNI local. Negará injerencia en el asesinato masivo que protagoniza la denominada Caravana de la Muerte encabezada por el general Sergio Arellano. Autoriza el aniquilamiento del Bernardo Lejderman y su espòsa en refugio cordillerano. Lleva después al huérfano a orfelinato.Bajo su tuición se suscriben los certificados de defunción de las víctimas de la masacre.

Acogido a retiro con contundente desahaucio y sueldo completo la Universidad Católica -obvio sin concurso- lo nombra catedrático titular con jornada completa. Hagopresente a la FEUC y, recientemente, al dip. Jackson lo que significa convertir en catedrático a un encubridor y cómplice de 1973 y responsable del holocausto de Antuco y del genocicio de La Serena. No hay respuesta.

Piñeira lo pone a presidir el SERVEL… Como hay protestas, deja la jefatura. Se queda como funcionario. Recién la “socialista” Bachelet lo comisiona para, en La Haya, supervise el litigio que el país sostiene con Bolivia… Imposible negar que, amparado en la amnesia colectiva, es un afortunado, pero pobre en ética… Sin embargo, pareciera que la buena suerte se le agota.

* profe@cedech.cl, Centro de Estudios Chilenos CEDECH