Para diferenciar los niveles de inteligencia entre los seres humanos y los animales los científicos ponen el ejemplo de como al lanzar una pelota a un gato este corre a alcanzarla, en tanto que si se le lanza a un bebe ya crecido en algún momento éste busca averiguar de dónde salió. Es lo mismo que ocurre con el torero y el toro.

Esa capacidad humana de indagar sobre el funcionamiento de la naturaleza es lo que ha permitido el desarrollo de la humanidad, el entender cómo y porque se originan las cosas. Es lo que llamaban los griegos el “arque” de la cosas.

Y lo que es válido para los acontecimientos naturales también lo es para los sociales.

En el artículo anterior explicábamos como esa brutal campaña orquestada tanto a nivel local como mundial por los países imperialistas y sus miserables lacayos de la MUD no tenía nada que ver con la lucha por la democracia y por los derechos humanos, como quieren hacernos ver, sino lo que busca es generar tal estado de violencia y conmoción que permita eliminar la actual constitución venezolana y así lubricar el camino para que esas potencias imperiales le pongan la mano de una vez por todas a nuestros recursos petroleros.

Esa conducta delincuencial de los imperios obedece a dos tipos de elementos: los objetivos y los subjetivos. Dentro de los primeros encontramos:

1.– El desarrollo y mantenimiento de los poderes imperiales modernos se basan en la utilización masiva de la energía en sus procesos productivos, fundamentalmente del petróleo. Hay que recordar que Estados Unidos surge como potencia con el descubrimiento y explotación de los inmensos campos petrolíferos, principalmente en los estados que arrebató a México. Igual sucedió con Alemania y Gran Bretaña en el siglo XIX, pero con el carbón.

2.– El petróleo es hoy la principal fuente de energía mundial.

3.– El crecimiento sostenido de la demanda de crudo a nivel mundial y el estancamiento en el descubrimiento de nuevos yacimientos hacen prever por el agotamiento de tan preciada riqueza. –En efecto, el consumo de petróleo a nivel mundial subió de 80.216.000 en el año 2003 a 91.331.000 de barriles diarios en el año 2013, un aumento de casi 14% en solo 11 años. A ese ritmo de crecimiento en poco más de 20 años el consumo alcanzará los 120 millones de barriles diarios. (Fuente de las cifras de petróleo: informe anual de BP 2014)

4.– Recientemente ha sido desarrollada una técnica denominada tracking o fractura que permite acceder a petróleo “encapsulado” en formaciones rocosas, antes inaccesible, que ha causado el aumento de la producción mundial y de las reservas cuantificadas de crudo. Sin embargo su explotación resulta muy onerosa, causa irreparables daños al medio ambiente y su impacto en el mercado no ha tenido las dimensiones esperadas, por lo que la explotación del crudo convencional sigue siendo la fundamental.

5.– Venezuela posee, como país, las mayores reservas de petróleo en el mundo.

6.– La otra región depositaria de la mayor parte de las reservas mundiales (808 mil millones de barriles diarios) es el Medio Oriente, zona de la cual las grandes potencias han extraído en los últimos 80 años la mayor parte del petróleo que ellos requirieron, pero que hoy, como consecuencia de una equivocada y criminal estrategia seguida por los imperios en contra de los pueblos de esa región y favor de las monarquías reinantes en algunos de esos países, es un área totalmente inestable políticamente, escenario de conflictos bélicos de gran intensidad y no es para nada garantía en el futuro de un suministro de petróleo seguro y continuo a esas grandes potencias.

A esto hay que añadirle el fracaso de la política de cerco económico que siguieron en contra de Irán. Este país salió fortalecido de ese intento fallido y, a menos que se derroque a la monarquía saudita, más pronto que tarde habrá un conflicto bélico entre esas dos naciones.

Panorama que se agrava para las potencias occidentales por el papel de gran potencia militar en el Medio Oriente que está asumiendo Rusia, una vez que se sacudió del síndrome post Unión Soviética, y que indudablemente tendrá en la región un papel protagónico cada vez más determinante., sobre todo ante la cada vez más amenazante posibilidad de una guerra nuclear.

7 – Visto lo cual las grandes potencias imperialistas occidentales ven en el adueñarse de las reservas petrolíferas de Venezuela como la única garantía de supervivencia como países dominantes ante esos conflictos previsibles. Recordemos que la intervención en Libia se produce cuando sus reservas pasaron de 22 mil millones de barriles a unos 50 mil millones de barriles en el 2012, y las grandes potencias vieron que ese país pasó a disponer de importantes yacimientos fuera del Medio Oriente.

Si no tuvieron remordimientos para destrozar un país y ocasionar miles de muertos por 50.000 millones de barriles de petróleo, que no estarán dispuestos a hacer con Venezuela, que tiene más de 250.000 millones, es decir, cinco veces más?

América latina: un peligro potencial para los imperialismos

La pregunta lógica que surge es: Por qué esas potencias imperialistas de Europa y de América del Norte, en vez de propiciar la desestabilización, la violencia y los actos intervencionistas en nuestra región, no buscan consolidar una unión en paz y en niveles de igualdad con los países de Latinoamérica, que es la única otra región del mundo levantada sobre las bases de la llamada civilización occidental? Una unión así estructurada sumaría en total unos 1.200 millones de habitantes, la posesión de formidables recursos naturales de toda índole y la haría inexpugnable.

De lo anterior se desprende que toda esa palabrería de derechos humanos o de democracia con relación a Venezuela son solo máscaras para permitir el intervenir militarmente y conseguir sus objetivos, que no solo es apropiarse de los yacimientos de petróleo sino que también busca derribar un régimen que, por lo menos hasta la muerte de Chávez, fue un gran propulsor de la integración latinoamericana, que esa potencias ven como un peligro.

Recordemos que ni Cristina Fernández, ni Dilma Rouseff, ni Correa, ni Samper, ni tantos otros líderes que han sido objeto de los ataques imperiales, se han proclamado socialistas. Ellos han luchado por la integración latinoamericana y eso los convierte en enemigos de los imperialistas.

Así las cosas es muy fácil entender que la confrontación en nuestro subcontinente es entre los herederos del pensamiento integracionista de nuestros libertadores contra los miserables vendepatrias defensores de los intereses imperiales en nuestra región, como Macri, Temer, Ramos Allup y demás. Tan claro como el agua.

Y no menciono entre los defensores de la integración a Evo, Fidel, Maduro, y Ortega, porque, en mi opinión, ellos no son partidarios de la unión de Latinoamérica, por lo menos con la composición política actual de nuestro continente.

Si a la muerte de Chávez TODOS los dirigentes progresistas regionales hubiesen trabajado mancomunadamente por la unidad latinoamericana, con una hoja de ruta concreta, estuviesemos transitando la vìa de la consolidaciòn del área como un polo de desarrollo.

A decir verdad, a las grandes potencias les importa un pepino que Venezuela sea socialista o no. Allí esta Cuba, con más de 56 años de “socialismo” y no la tocan. A lo que temen es a nuestra integración.

¿Esos son nuestros amigos?

Por cierto, antes de terminar quiero preguntar: Si Coca Cola anunció que no produciría más refrescos azucarados por falta de azúcar, y si esa escasez es sentida por la totalidad del pueblo, ¿Por Qué Cuba, una de las mayores productoras de azúcar del mundo, no le suministra ese producto a Venezuela? Ellos si pueden aprovechar nuestro petróleo. Donde quedó el internacionalismo proletario?

Igual con China. No hay derecho a que no se consiga arroz en los anaqueles teniendo como socio al mayor productor de arroz del mundo. Y ese país también recibe mucho petróleo de Venezuela!

Realmente, ¿para qué nos sirven esas alianzas?

* cedallmeier@hotmail.com