(ABI).- El presidente en ejercicio Álvaro García Linera promulgó el sábado la Ley N° 807 de Identidad de Género que beneficiará a las personas transgénero y transexuales y les permitirá que cambien su nombre y adopten el sexo que elijan en su nueva cédula de identidad.

“Esto es democracia, por eso hoy me siento contento por poder firmar esta Ley que, por primera vez el Estado, garantiza su reconocimiento social como personas con derechos, independientemente de su orientación sexual”, señaló al momento de la promulgación de la norma en Palacio de Gobierno.

García Linera recordó que, en el pasado, tanto indígenas, como campesinos, obreros y mujeres eran parte de los excluidos, que no tenían derechos, que no eran reconocidos y que además eran considerados como “subhumanos”.

Agregó que fue el movimiento indígena que reclamó “la parte de los que no tienen parte”, por lo que en la actualidad en Bolivia se habla de la igualdad de derechos.

Asimismo, aseguró que un régimen democrático se mide por la capacidad de procesar, viabilizar y canalizar la querella y el reclamo.

“La democracia no es un cúmulo de instituciones y de normas, democracia es querella, movilización de la parte que no tienen parte, de los que reclaman su derecho a ser reconocidos, a ser tomados en cuenta”, mencionó.

García dijo que la Ley representa la democracia y la lucha del sector, por lo que visibiliza su participación en el Estado.

“Lo que ha pasado ahora es que este colectivo, esta comunidad se ha visibilizado y ha demandado su parte en la distribución de las partes en la sociedad. Hoy el colectivo transexual y transgénero está enriqueciendo la democracia de Bolivia y el Estado bolivianos está reafirmando su misión democrática al aplicar esta Ley”, manifestó.

Asimismo, reprochó la posición de algunos sectores que se oponen a la aplicación de la ley, como las instituciones religiosas, por lo que aseguró que nadie tiene derecho a juzgar moralmente a quienes decidieron su opción sexual.

“La democracia es tolerancia, la democracia es reconocimiento de la libertad que existe. Es una hipocresía negar su existencia (…) y una persona creyente o no es tolerante y e aceptar es reconocer derechos”, enfatizó.

García recordó las palabras del Papa Francisco I, que en una entrevista en 2015 mencionó a una persona transexual que “Dios quiere a todos sus hijos, estén como estén y tú eres hijo de Dios y por eso la Iglesia te quiere y acepta te como eres”.

“Si el Papa dice eso quiénes somos nosotros para negar, para rechazar el reconocimiento de un hermano, hermana que ha decidido modificar su identidad sexual o su identidad de género. Una religión acepta a sus hijos como son”, reflexionó.

Aseguró que las palabras del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica llaman a la humanidad a abrir sus puertas a las personas transgénero, por lo que dijo que el Estado debe garantizar sus derechos.

Por otro lado, pidió al sector continuar con su lucha y su visibilización, para que se hagan conocer porque no será fácil su reconocimiento en las instancias del Estado, por estar marcados por prejuicios arrastrados por siglos.

“Con la Ley en la mano reeduquen a cada uno de los funcionarios públicos sobre sus derechos”, señaló.

Les pidió también denunciar la burocracia estatal si no son atendidos en sus requerimientos.

“La mejor forma de labrar la tolerancia entre los bolivianos es relatar la historia personal de cada uno”, dijo.

Por su parte, la Ministra de Justicia, Virginia Velasco, explicó que la norma va acorde con lo que menciona la Constitución Política del Estado, que reconoce los derechos de todos los bolivianos y además resalta la plurinacionalidad y diversidad de su gente.

“Nuestros hermanos y hermanas transgénero y transexuales han sufrido y siguen sufriendo, pero ahora con esta Ley hemos dado un paso hacia adelante y lo seguiremos haciendo porque todos somos iguales ante la Ley”, aseguró.

Explicó que la norma representa un derecho fundamental de todas las personas reconocidas por el Estado.

“El derecho a la identidad de género de una persona transexual y transgénero es específicamente el reconocimiento a su existencia, dándoles la capacidad jurídica para ejercer los derechos y obligaciones ante el Estado boliviano”, aseveró.

La norma consta de once artículos, entre los que incluye uno que permite la reversión de la elección, es decir, que “el cambio de nombre propio, dato de sexo e imagen será reversible por una sola vez, luego de lo cual no podrán modificarse nuevamente esos datos. En caso de reversión se vuelve al nombre, dato de sexo e imagen iniciales”.

La Ley establece que queda prohibido el uso de los documentos personales anteriores al cambio de identidad, además que las personas que denigren o discriminen a las personas transexuales o transgénero serán sancionadas con la Ley 045 de Lucha contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación.

La disposición única de la norma, establece que todas las instituciones públicas y privadas donde se consignen datos de identidad, deberán adecuar sus normas y procedimientos internos, en un plazo máximo de tres meses a partir de su promulgación.

Otra de las disposiciones finales establece que el cambio de identidad no exime de derechos y responsabilidades a los que se beneficien con la norma.

Agradecimiento del colectivo LGTB

La representante del colectivo Trans, Lésbicos, Gays y Bisexuales (TLGB), Tamara Núñez del Prado, agradeció el sábado la aprobación de la Ley Nº 807 de Identidad de Género y aseguró que el Estado boliviano ahora reconoce sus derechos.

“Hoy estamos en un Estado nuevo y lo podemos comprobar porque este Estado tiene la capacidad revolucionaria de construirse y deconstruirse para construirse de nuevo, de integrar a cada uno de nuestros ciudadanos, a cada una de las personas que fueron vilipendiadas y que estuvieron debajo y que no teníamos derechos”, indicó según un reporte de Bolivia Tv.

Núñez del Prado destacó que la Ley otorgará el derecho fundamental de los seres humanos a tener una identidad para obtener una oportunidad a acceder a sus derechos como bolivianos.

Asimismo, destacó el trabajo de los legisladores, del colectivo TLGB y del presidente Evo Morales que entendieron que las personas transgénero podían acceder a servicios en salud, educación y trabajo con un carnet de identidad que muestre lo que realmente son y se sienten, y no como la sociedad los ve.

El presidente en ejercicio Álvaro García Linera promulgó el sábado la Ley N° 807 de Identidad de Género que beneficiará a las personas transgénero y transexuales y les permitirá que cambien su nombre y adopten el sexo que elijan en su nueva cédula de identidad.

La norma permite que todas las personas transexuales y transgénero mayores de 18 años podrán hacer el cambio en sus documentos personales, porque esa es la edad donde pueden tomar decisiones legales independientes.

La Ley consta de once artículos, entre los que se incluye uno que permite la reversión de la elección, es decir, que “el cambio de nombre propio, dato de sexo e imagen será reversible por una sola vez, luego de lo cual no podrán modificarse nuevamente esos datos. En caso de reversión se vuelve al nombre, dato de sexo e imagen iniciales”.

Asimismo, la Ley de Identidad de Género establece que los beneficiarios de la norma son personas solteras, divorciadas y viudas.

Por otro lado, la norma establece que una vez aprobado el cambio de identidad de los beneficiarios, el Servicio de Registro Cívico (Sereci), que es el encargado del trámite, notificará al Servicio de Identificación Personal (Segip), a la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), a la Dirección General de Migración, al Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), a Derechos Reales, al Registro Judicial de Antecedentes Penales y al Sistema de Registro de Antecedentes Policiales.

Según un comunicado institucional, además se hará conocer del cambio de identidad a la Dirección de Régimen Penitenciario, a la Contraloría General del Estado, al Ministerio de Educación, Ministerio de Defensa, cajas de salud pública, al Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir); a la Autoridad de Pensiones, Valores y Seguros (APS), y otras instituciones que el Sereci considere necesarias, para que se haga el cambio.