El Instituto Interamericano para la Democracia, con sede en Miami, Estados Unidos, tiene un “Plan estratégico para Bolivia” destinado, entre otras cosas, a provocar el descontento social, aumentar la preocupación por la inflación, deslegitimar conceptos como la nacionalización y cooptar y contratar a periodistas. Ese instituto está dirigido por el disidente cubano Carlos Alberto Mantaner y tiene en su concilio al fugado ex ministro de Gobierno Carlos Sánchez Berzaín.

Según el documento, fechado el 5 de octubre de 2005 (disponible en Internet en el sitio progresismohumano.files.wordpress.com) sus objetivos “se enmarcan esencialmente hacia el referéndum para el 21 de febrero 2016, que busca frenar la “Reelección Indefinida del

actual Régimen” y la modificación de la actual constitución, al mismo tiempo que incluye el desgate acelerado, paulatino de su gestión, facilitando el triunfo supremo de la oposición democrática boliviana para ese evento, pero si fuera antes de ese término convendría mejor a los intereses. Se requiere que todos los actores involucrados profundicen cada punto descrito en este Plan”.

El plan busca perfeccionar el discurso confrontacional de personas como Rubén Costas Aguilera, Luis Revilla Herrero, Félix Patzi Paco y Carmen Soledad Chapetón Tancara, Samuel Doria Medina Auza, Jorge Fernando Tuto Quiroga Ramírez y Manfred Armando Antonio Reyes Villa.

El documento propone generar emoción con mensajes cortos pero que lleguen a la mayor cantidad de personas de todas las edades provocando el descontento social.

La organización de la que Sánchez Berzaín es director pide aumentar la preocupación por la inflación y el costo de los productos básicos de la canasta alimenticia. A la vez pide crear masivas corrientes de opinión contrarios a los gastos y despilfarros sociales como bonos y aguinaldos.

El plan pide coordinar con los dueños, directores y jefes de líneas editoriales de medios de comunicación “para incrementar la difusión de notas y propaganda desacreditando las políticas de actual régimen y minimizando o invisibilizando posibles logros”. El plan también prevé “Contratar y cooptar periodistas independientes, analistas políticos y reporteros de medios bolivianos y sobre todo internacionales como: CNN, The New York Times, The New York Post, Wall Street Journal, Reuters, AP, EFE, The Miami Herald, Time, BBC, El País, Clarín, ABC, revista Veja, entre otros”.

El documento pide “extender la imagen de una grave crisis política e institucional y una cercana crisis económica en Bolivia a la mayor cantidad de medios internos y externos como países sea posible” a la vez que pide mostrar a Bolivia como “un país donde se ha suplantado la Constitución Política de la República de Bolivia

por la Constitución del Estado Plurinacional de un régimen, que igual que en Venezuela y otros países de la órbita, han liquidado el estado de derecho, concentrado todos los poderes en manos de un dictad

or y tirano, convertido el sistema de justicia en el mecanismo de represión política más corrupto, anulado por completo la libertad de prensa, manipulado y multiplicado elecciones y referéndums para simular democracia. Visibilizar a Bolivia como un país con perseguidos, presos y exiliados políticos como resultado de las masacres de la tiranía, donde reinan y gobiernan los carteles del narcotráfico, donde las grandes mayorías no tienen voz ni voto”.

La intención del plan es movilizar todas las fuerzas disponibles para crearle al gobierno un expediente de descrédito y debilitamiento. “Con el decidido apoyo que se tiene de agencias del gobierno americano, manipular la vinculación del gobierno y altos funcionarios con el narcotráfico, la corrupción y el lavado de dinero”, dice el documento.

En acción

En el sitio web de la organización de Sánchez Berzaín está disponible una entrevista que le realizaron al fugado exministro en la que él asegura que la oposición boliviana es cosmética. “El régimen de gobierno de Evo Morales no es democrático. No cumple ni uno solo de los elementos de la carta democrática”, dice.

Como si se tratase de una aplicación de ese plan el opositor Samuel DOria Medina difundió en su cuenta de twiter una fotocopia de una supuesta factura por servicios de peluquería para Evo Morales por el monto de Bs. 1400. Más tarde El peluquero difundió una copia de la factura que registra Bs. 200.

El expresidente, Jorge “Tuto” Quiroga, uno de los citados en el plan, dijo a Erbol que Sánchez Berzaín, al expresar opiniones respecto a la política boliviana, estaría violando las condiciones legales para los asilados políticos, por lo que desafió al presidente Evo Morales a pedir la anulación del asilo que goza el exministro en Estados Unidos.

“Por experiencia sé que si un asilado hace política, llama a una radio, hace declaraciones de corte electoral, político, inmediatamente con esa prueba, con esa declaración se puede pedir que le levanten el asilo”, dijo Quiroga.

La ministra de Comunicación Marianela Paco presentó a los periodistas un audiovisual en el que se ve al diputado Amílcar Barral, de Unidad Demócrata (UD), dice”: “Si gana el Sí, ya le estoy queriendo de verdad llamar al Carlos Sánchez Berzaín (…), anda llamando el Carlos Sánchez a varios, pero es medio complicado”.

El 21 de febrero se realizará en Bolivia un referéndum que definirá la modificación o no del artículo 168 de la Constitución. De ganar el sí el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera podrán ser habilitados como candidatos a la reelección en los comicios de 2019 para el periodo 2020-2025.