(ABI).- La ministra de Medio Ambiente y Agua de Bolivia, Alexandra Moreira, y el ministro del Ambiente de Perú, Manuel Pulgar, firmaron el jueves un acuerdo binacional para preservar y recuperar el lago Titicaca, reserva hídrica que comparten ambos países, para cuyas tareas previeron una inversión de más de 400 millones de dólares, mediante la ejecución de un plan de acción hasta 2025.

“El 23 de junio hemos tenido un encuentro histórico en un gabinete ampliado entre Perú y Bolivia, nos enorgullece ser el sector ambiental el primero de dar resultados directos concretos ya con la suscripción de este acuerdo de los lineamientos de acción para la recuperación del lago Titicaca”, explicó Moreira en un acto que se realizó en la Cancillería.

Precisó que ese acuerdo tiene cuatro objetivos: la reducción de presiones ambientales; la organización y la realización de actividades; la contribución de la recuperación ambiental y el fortalecimiento de la gestión ambiental integrada a través de programas binacionales, para que en 2025 se tenga “un lago con un sistema de vida saludable y en equilibrio”.

Por su parte, el asesor del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, Sergio Arispe, informó que ese acuerdo contempla una inversión inicial de 63 millones de dólares para mejoramiento de la cobertura de alcantarillado y las plantas de tratamiento en 22 municipios.

“A mediano plazo tenemos un horizonte de 117 millones de dólares y a largo plazo de 400 millones de dólares es un tema más logístico, que estamos tratando de gestionar hasta el 2025”, puntualizó.

El ministro del Ambiente de Perú destacó que con ese acuerdo se beneficiarán cientos de pobladores de ambos países.

“Felicito el hecho que el Estado Plurinacional de Bolivia y el Perú ya se están tomando acciones concretas como inversiones concretas para plantas de tratamiento de aguas residuales para enfrentar los principales problemas que el lago viene teniendo”, subrayó.

Además, el Canciller de Bolivia, David Choquehuanca, planteó crear mecanismos de solución como la habilitación de un centro de investigación del lago para recuperar la diversidad biológica, porque dijo que el lago es un lugar sagrado, un centro energético y una fuente de vida.

“Tenemos que cuidar el lago Titicaca, cuando uno va al lago ver pura bolsas del nylon, no se trata de lineamientos, de documentos, (…) pero tenemos que participar nosotros los comunarios no tenemos que ensuciar el lago”, instó.