Cuando faltan solamente cuatro meses para la realización de la consulta popular democrática en torno a la reelección del binomio presidencial por una gestión más, las distintas fuerzas políticas y sociales han comenzado a movilizar sus instrumentos de campaña y, en ese cometido, el bloque neoliberal y conservador ha sacado a la palestra a sus representantes más destacados: Jorge Quiroga y Carlos Mesa, ex Presidentes accidentales, Samuel Doria Medina, ex Ministro de la privatización, y Rubén Costa, Gobernador de Santa Cruz y representante de las logias separatistas, quienes han lanzado su discurso y consigna por el no.

Pero no son solamente ellos los que se han puesto esa camiseta, sus parlamentarios y asambleístas también lo han hecho, junto a los poderosos medios de comunicación que comulgaron y sacaron enormes ventajas de los gobiernos neoliberales que tuvieron el control del poder durante veinte años. Varios canales de televisión, radioemisoras y medios escritos han comenzado una sostenida campaña abierta y encubierta que pretende desprestigiar al gobierno y calificarlo de “tiranía” y “autoritarismo”.

La expectativa de estas fuerzas conservadoras es que se repitan los resultados de las elecciones de gobernadores en Santa Cruz, La Paz y Tarija y de alcaldes en La Paz, El Alto, Santa Cruz y Cochabamba en marzo pasado o que se repliquen las tendencias de la consulta en torno a las autonomías departamentales en Chuquisaca, La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí. Se trata de una apuesta riesgosa ya que las innumerables consultas populares y elecciones en las que el protagonista central ha sido Evo Morales los resultados le favorecieron notoriamente.

Lo evidente es que la democracia antiimperialista de autodeterminación nacional y popular, que aún está en construcción, tiene en la permanente participación y consulta con la población y, especialmente, con los sectores mayoritarios a uno de los recursos centrales para legitimar y legalizar un proyecto político y social que ha transformado importantes estructuras de dominación, exclusión, discriminación y pobreza que se arrastraban durante siglos.

Los movimientos sindicales y regionales de campesinos, mujeres campesinas, interculturales, indígenas y sectores populares de la población, encabezados por la Central Obrera Boliviana (COB), a través del Consejo Nacional por el Cambio (CONALCAM) han emprendido la iniciativa de impulsar la continuidad del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) para conseguir la realización de la Agenda Patriótica 2025, cuando se cumpla el bicentenario de la Independencia de Bolivia.

La disputa en la actual coyuntura se encuentra en la definición de los sentidos y alcances de la democracia: la formal liberal o la participativa popular, por una parte, y en la definición del proceso económico-social: la lógica transnacional y oligárquica o la profundización revolucionaria antiimperialista y nacional-popular, por otra; en un momento en que Evo Morales se convierte en el presidente con mayor tiempo continuo en la presidencia, lugar que ocupaba el grande Mariscal de Zepita Andrés de Santa Cruz y Calahumana, y que al finalizar su actual mandato (enero de 2020) será el gobernante con más elecciones ganadas y más años dirigiendo el país en su historia.