(ABI).- El presidente Evo Morales inaugurará el lunes la Planta Separadora de Líquidos Gran Chaco “Carlos Villegas”, la segunda construida en su gestión, que consolidará el camino hacia la petroquímica, industria que explota, refina y produce todos los derivados del petróleo y del gas.

El inicio de operaciones comerciales de esa planta ubicada en Yacuiba y considerada la tercera con mayor capacidad de producción en Sudamérica, marcará un hito en la historia de los hidrocarburos en el país, tomando en cuenta que consolidará a Bolivia como exportador de Gas Licuado de Petróleo (GLP).

Con la puesta en marcha de esa planta se consolidarán acuerdos importantes de exportación de GLP a Perú y Paraguay, y Bolivia dará pasos importantes para convertirse en el centro energético de Sudamérica, como lo perfila el presidente Evo Morales.

El pasado 23 de junio, Bolivia acordó que YPFB venderá y distribuirá GLP a siete ciudades del sur altiplánico de Perú, tras el primer gabinete binacional en la ciudad peruana de Puno.

Bolivia comenzó a exportar GLP desde agosto de 2013 con la puesta en marcha de la Planta de Separación de Líquidos Río Grande, en Santa Cruz, pero prevé incrementar la venta externa de ese carburante a partir de la inauguración de la Planta Gran Chaco, que es seis veces más grande que la primera

Construida en más de 74 hectáreas, la Planta Gran Chaco procesará 32,2 millones de metros cúbicos día (MMmcd) de gas natural, para producir 2.247 toneladas métricas día de Gas Licuado de Petróleo (GLP) y 3.144 toneladas métricas día de etano, además de 1.044 barriles de isopentano y 1.658 barriles diarios de gasolina natural.

Según datos oficiales, Bolivia generó en 2014 más de 33 millones de dólares por la exportación de GLP y para este año se espera superar los 200 millones de dólares, debido a la puesta en marcha de la Planta Gran Chaco.

El ministro de Hidrocarburos y Energía, Luis Alberto Sánchez, informó que cuando la Planta ‘Carlos Villegas‘ entre en operaciones al 100% de su capacidad, permitirá generar para el país alrededor de 500 millones de dólares al año por la venta externa de gas licuado de petróleo (GLP).

Tras 8 años de la nacionalización de los hidrocarburos, la construcción de 2 plantas separadoras de líquidos: Río Grande y Gran Chaco; la instalación de la Planta de Licuefacción de Gas Natural Licuado (GNL, también en Río Grande), además del inicio de la construcción de la Planta de Amoniaco y Urea (fertilizantes, en Cochabamba) abanderan la industrialización del gas bajo la administración del Estado boliviano, con una inversión global que supera los 1.800 millones de dólares.

Adicionalmente, YPFB anunció que para consolidar el proceso de industrialización en Bolivia se fabricará plásticos en dos factorías: una de Etileno Polietileno y otra de Propileno Polipropileno, proyectadas hasta el año 2022.

El vicepresidente Álvaro García Linera aseguró que la puesta en marcha de la Planta “Carlos Villegas” es un “salto estratégico y cualitativo”, tomando en cuenta que Bolivia producirá materia prima con valor agregado.

Respecto a la industria de fertilizantes, el Gobierno boliviano financia con recursos propios la construcción de la Planta de Urea y Amoniaco en Bulo Bulo, Cochabamba, con una inversión de 862,5 millones de dólares, la inyección más alta registrada en la historia económica de Bolivia.

Los fertilizantes obtenidos en esa planta proveerán nitrógeno a los cultivos de soja, maíz, arroz, papa, girasol, trigo y caña de azúcar, entre otros, además mejorarán la calidad de los productos agrícolas.

El 20% de los fertilizantes de la Planta Amoniaco Urea servirán para mejorar la agricultura del mercado interno y el 80% será exportado a países de la región, de acuerdo con proyecciones de YPFB.