El 9 de junio de 1965, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) inició las acciones guerrilleras en el Perú. El MIR se basó en el marxismo-leninismo. La CIA lo clasificaba como una organización con una inclinación «pro Castro, China comunista».[i] El propósito del MIR fue contribuir a la revolución democrática, antioligárquica y antiimperialista, que debía sentar la base para la construcción del socialismo en el Perú. El MIR era de la opinión de que la única manera para que el pueblo pudiera tomar el poder era a través de la construcción del ejército popular y el partido de la revolución peruana.

El MIR intentó construir seis frentes guerrilleros, sin embargo solamente tres de ellos habían funcionado como frentes guerrilleros. La unidad guerrillera Túpac Amaru que inició las acciones en junio de 1965 fue liderada por Guillermo Lobatón. En el departamento de Cuzco se encontraba el cuartel general de la guerrilla. La unidad guerrillera que actuó allí, Pachacútec, fue dirigida por Luis de la Puente. En el departamento de Piura había el tercer frente guerrillero, Manco Cápac. Este lo dirigieron Gonzalo Fernández y Elio Portocarrero. Como secretario general del MIR, Luis de la Puente tuvo la dirección general sobre las acciones guerrilleras. En enero de 1966 la guerrilla fue derrotada.

El MIR no fue la única organización guerrillera que luchaba en la década de sesenta. En septiembre de 1962 se fundó el Ejército de Liberación Nacional (ELN). En el programa de la organización, «Objetivos y métodos de la lucha revolucionaria del Ejército de Liberación Nacional», se lee: «En el proceso de desarrollo de la lucha, el pueblo irá encontrando las formas democráticas, revolucionarias y socialistas de gobierno más adecuadas a nuestra singular realidad. […] El gobierno popular, tras la liquidación definitiva del poder político de los grandes latifundistas, de la burguesía y de los monopolios yanquis, sentará las bases de la sociedad socialista. […] Dentro del marco de la edificación de una nueva economía agraria, el gobierno popular impulsará la organización socialista del campesinado, la misma que deberá ser parte de una planificación revolucionaria y socialista de nuestra economía nacional. Soberanía nacional, que solamente podrá ser asegurada mediante la edificación de una economía nacional independiente de tipo socialista. El gobierno popular gestionará la ayuda técnica y financiera de los países del campo socialista y comerciará con todos aquellos que estén dispuestos a hacerlo en un plano de absoluta igualdad. […] Sostenemos que a la violencia ejercitada criminalmente y a diario por la oligarquía y el imperialismo debemos oponer la lucha armada del pueblo como único medio para tomar el poder e instaurar un régimen popular y socialista que ponga fin a la explotación del hombre por el hombre. […] La política unitaria del ELN tiene como objetivos llevar al éxito la lucha armada, facilitar la construcción del partido de la revolución peruana e instaurar un gobierno popular que siente las bases del socialismo en el país. […] El deber de todos los revolucionarios peruanos es contribuir a la formación del partido de la revolución peruana. El deber de todos los revolucionarios peruanos es desarrollar la lucha armada hasta lograr la victoria final. El deber de todos los revolucionarios peruanos es hacer la revolución para construir la sociedad socialista».[ii]

El desarrollo del ELN ha pasado por tres fases. El primer período es desde la salida en 1961 de algunos peruanos a Cuba con el objetivo de prepararse para la lucha armada hasta la primera derrota del ELN en mayo de 1963 en la ciudad de Puerto Maldonado. El proceso de reestructuración que se inició y culminó posteriormente en la creación del frente guerrillero Javier Heraud, en el departamento de Ayacucho en septiembre 1965, fue la segunda etapa. La tercera fase comenzó después de la derrota de la guerrilla en diciembre de 1965. Este último periodo está centrado principalmente en el intento de crear un nuevo foco guerrillero en el departamento de Puno, y estaba en relación directa con la guerrilla boliviana dirigida por el Che Guevara en los años 1966 y 1967. La muerte del Che, el 9 de octubre de 1967, no implicó el final de los intentos peruanos para levantar una guerrilla. Fue un año después, cuando el general Juan Velasco hizo un golpe de estado, que la guerrilla empezó a desintegrarse. Las condiciones objetivas para una guerra de guerrillas fueron eliminadas.

El ELN y el MIR no fueron los primeros grupos guerrilleros inspirados por la Revolución Cubana. Un año antes del intento del ELN de crear frentes guerrilleros (1963), un pequeño grupo había tratado de establecer un foco guerrillero en la selva de Junín.

En mayo de 1962, un grupo dirigido por el teniente segundo de la GR, Francisco Vallejo, llevó a cabo las primeras acciones guerrilleras como producto directo de la Revolución Cubana. El grupo no había recibido ningún entrenamiento militar previo a las acciones, no estaba políticamente capacitado, muchos de sus participantes se encontraron por primera vez durante la acción misma, no hubo trabajos políticos previos y no tenía un programa político.

En febrero 1963 fue el turno de un grupo en el pueblo de Huacrachuco (departamento de Huánuco). Seis jóvenes vaciaron la comisaría y cortaron la línea telegráfica. Aunque como los de Jauja querían hacer “algo” contra la explotación y la opresión en el Perú y consideraron hacer la lucha guerrillera, pero solo se quedaron en sus acciones iniciales. El grupo no tenía ningún plan ni programa político. La acción fue impulsada principalmente por las emociones, pensando hacer algo similar a la Revolución Cubana.

En este artículo narramos los acontecimientos que fueron claves para el inicio de las acciones guerrilleras en el Perú, precisamente en junio de 1965, presentamos las cronologías de la lucha revolucionaria en el Perú en el periodo 1959-1968, y terminamos con una apreciación de la guerrilla peruana de la década de sesenta del siglo pasado.

1. El comienzo de la guerrilla del MIR: 9 de junio de 1965

En abril de 1965, hubo una reunión del Comité Nacional de Coordinación (CNC) del MIR. La reunión autorizó, según Ricardo Gadea, dirigente del MIR, «a cada mando regional, a decidir por iniciativa propia el inicio de acciones armadas en caso de hacer frente a un operativo policial-militar que amenazara su seguridad, estableciendo que en este caso los demás grupos debían actuar militarmente a fin de impedir la concentración en un solo frente».[iii]

La posibilidad de los frentes guerrilleros para determinar, ellos mismos, cuándo iniciar las acciones, estuvo en contradicción con el objetivo anterior de que la lucha debería iniciarse simultáneamente. El militante del MIR Julio Rojas dice: «En el esquema decía que los frentes que han cumplido con los trabajos previos establecidos, pueden iniciar sus acciones, tratando de que las acciones sean simultáneamente con otros frentes sin que eso implique retrasar el trabajo de cada frente; o sea, al final cada frente podía iniciar acciones».[iv] Antonio Guevara, militante del MIR en el Cuzco, dice: «El Comité Central de la organización planteaba que cada frente iba a desarrollarse y hacer sus operaciones independientemente de otros frentes».[v]

Durante la reunión, Enrique Amaya, miembro de la guerrilla en Cuzco, trajo un mensaje de Luis de la Puente. Ricardo Gadea: «En la carta De la Puente informaba que en los momentos en que la redactaba se estaba produciendo la penetración de una columna policial en la zona de seguridad de la guerrilla y que el Comité Regional había decidido iniciar las acciones. El secretario general del MIR concluía la comunicación pidiendo a la reunión inmediato respaldo. La reunión de Palpa -el lugar donde se llevó a cabo la reunión- aprueba las medidas inmediatas para dar inicio a las acciones guerrilleras en todo el país. Los delegados de los frentes regresan a sus bases para cumplir esos acuerdos».[vi] En un estudio de un coronel de la Policía de Investigaciones del Perú (PIP) con el título «Paralelismo entre los movimientos subversivos del MIR y el PCP-SL» (1984), se lee: «La segunda quincena del mes de mayo de 1965, es el período previo de mayor actividad para los elementos que dirigían las guerrillas. Es en esta etapa que se dictan las directivas finales para desatar la violencia en el país. Por razones de operatividad y por acuerdo expreso del Comité Central del MIR, cada una de las regiones de las guerrillas debía cumplir, en un período señalado, con todas las tareas propias para el inicio de la “lucha armada”. Tal acuerdo dejaba también en libertad a los comandantes de cada región para determinar la fecha del inicio de las acciones, una vez que las tareas de conjunto hayan llegado a su punto culminante. Estas disposiciones se tomaron en precaución de que por algunas circunstancias pudiera fallar el aparato de coordinación nacional».[vii]

La decisión de iniciar la guerrilla fue la señal para que el CNC tomara contacto con partidos y organizaciones de izquierda.[viii] Carlos Flores, militante del MIR, dice lo siguiente: «Correspondía el inicio de la lucha armada en forma simultánea para tratar que las fuerzas de izquierda, que no querían definirse, apoyaran el inicio de la lucha armada y se plegaran y provocar una reacción de la ciudad hacia el levantamiento en el campo».[ix]

Las conversaciones con la izquierda no fueron muy fructíferas. El PCP-Unidad no estaba en capacidades de contribuir mucho. «Dijeron -relata Ricardo Gadea- que no tenían recursos. Que el partido estaba muy débil porque había sufrido la escisión de Bandera Roja. Bandera Roja se había llevado las tres cuartas partes del partido. Nos dijeron que tenían algunos medicamentos, y pasaron los medicamentos. Luego nos planteamos que nos abrieron la relación con la Unión Soviética, entonces los comunicados del MIR los pasaron por Radio Moscú».[x] No buscaron un contacto con el Frente de Izquierda Revolucionaria (FIR) de afiliación trotskista. Por eso, el FIR mismo tomó la iniciativa para establecer el contacto con la organización guerrillera. Guillermo Serpa: «Ahí es que Cordero nos dijo:

―Si necesitamos apoyo les vamos a avisar.

No había ningún interés, incluso Frías dijo que tal vez había mucho antitrotskismo en el grupo, entonces, De la Puente le sugirió que deben tener un poco de táctica. El MIR parecía ser autosuficiente».[xi]

El 11 de abril de 1965, se publicó una declaración de la guerrilla Pachacútec en el boletín Obrero y Campesino editado por el Partido Revolucionario Obrero y Campesino (PROC). «Velozmente se acerca la hora en que Illary Chasca (Estrella del Amanecer), en pleno valle de la Convención o sea, en el corazón del Perú campesino, ilumine el cielo de la esperanza y de la fe de los pobres, de los explotados y de los oprimidos. La guerrilla Pachacútec, comandada por Luis de la Puente Uceda, secretario general del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), está lista para vengar la sangre campesina derramada por los sirvientes de los gamonales y de los burgueses. La guerrilla Pachacútec está preparada para derrotar a quienes se atrevan a llegar a sus fortalezas. La guerrilla Pachacútec es el brazo armado de los campesinos para defender sus derechos, para vengar a sus hermanos masacrados, para exigir que la tierra sea entregada gratuitamente a quienes son sus verdaderos dueños, sin pago y sin obligación alguna. La guerrilla Pachacútec es antorcha revolucionaria para iluminar a todos los explotados del Perú y para encender las ansias de liberación integral de nuestro pueblo. La guerrilla Pachacútec es uno solo de los instrumentos del pueblo para terminar la actual miseria, los abusos, las mentiras y los crímenes de los latifundistas y de los grandes burgueses. Con toda seguridad que nuestra bandera también será enarbolada por otros peruanos a todo lo largo de los Andes, conduciendo a nuestro pueblo hacia los mismo objetivos de libertad y justicia. […] Hermanos explotados: La hora está llegando. De nuestra fe, de nuestra unidad y de nuestro trabajo depende el triunfo. Nosotros, los integrantes de la guerrilla Pachacútec, cumpliremos nuestro deber e Illary Chasca brillará con luz resplandeciente en el cielo del Perú y del mundo. Estamos seguros y confiados que ustedes cumplirán su deber histórico sin temores, sin debilidades y sin vacilaciones. ¡Tierra gratuita para los campesinos! ¡Abajo los explotadores del pueblo! ¡El poder para los explotados! ¡Viva la Guerrilla Pachacútec! ¡Viva la Revolución peruana! ¡Venceremos!»[xii]

El 2 de mayo de 1965 se publicó una entrevista a Luis de la Puente en el diario limeño Correo. Además, se incluyó en el primer plano una foto de él en atuendo guerrillero. Se lee: «De la Puente reveló a Wright que el grupo que él comanda en el Cuzco, es uno de los que el MIR ha organizado en todo el territorio nacional. Y que los preparativos de esos movimientos de guerrillas se han realizado desde hace un año. El periodista colombiano relata también que De la Puente jefatura el grupo rebelde Pachacútec apostado en Quillabamba».[xiii] La esposa de Luis de la Puente dice en respuesta a las preguntas del mencionado diario del 3 de mayo de 1965: «No creo que mi esposo esté exactamente en Mesa Pelada porque de ser así lo hubiesen apresado últimamente en la reciente redada, o a su paso por Arequipa».[xiv]

La entrevista con Correo fue organizada por el MIR en Lima.[xv] El Comité Regional de Cuzco no habría sido informado de lo que fue publicado y tampoco sabía de la declaración que apareció en Obrero y Campesino. Enrique Rueda: «Este manifiesto que salió, fue desde el Comité Ejecutivo de Lima. En el Comité Regional no lo hemos visto».[xvi]

La declaración del 11 de abril y la entrevista del 2 de mayo fueron grandes errores. Sin ninguna razón entregaron el cuartel general de la guerrilla. El MIR declaró lo siguiente sobre este asunto: «Por otra parte, se cometió el grave error de descubrir la presencia en ese lugar del compañero Luis de la Puente, secretario general del Movimiento. El enemigo concentró, en consecuencia, su atención en esta zona. Y lo que debería haber sido retaguardia del Comando se transformó en primera línea de combate».[xvii] Ricardo Gadea: «Para todos era patente que el inicio y desarrollo de las acciones era cuestión de días u horas. Sin embargo, al llegar a Mesa Pelada, a mediados de mayo, me encuentro con una situación inesperada: no se habían iniciado acciones armadas y se preveía aún un trabajo previo de varios meses. ¿Qué había pasado? La explicación era sencilla, el contingente policial se había replegado sin haberse producido un choque directo con la guerrilla. Al postergarse el inicio de acciones, el Comando Regional del Sur había adoptado diversos acuerdos para extender y fortalecer su trabajo en zonas cercanas al valle de La Convención. Mientras tanto, los compañeros del centro, al recibir el informe de sus delegados a la reunión de Palpa (Máximo Velando y Pedro Pinillos), suspenden de inmediato los canales normales de comunicación con el CNC y durante todo mayo se dedican a preparar sus primeras acciones militares. Esta información la pudimos conocer mucho después: dada la carencia de comunicación radial entre los frentes, dependíamos de mensajes que debían recorrer más de 2000 kilómetros por tierra, en circunstancias muy dificultosas».[xviii] Lenin: «Atarnos las manos con antelación, declarar abiertamente al enemigo, hoy mejor armado que nosotros, si vamos a luchar contra él y en qué momento, es una tontería y no tiene nada de revolucionario. Aceptar el combate cuando es manifiestamente ventajoso al enemigo y no a nosotros constituye un crimen, y para nada sirven los políticos de la clase revolucionaria que no saben “maniobrar”, que no saben concertar “acuerdos y compromisos” a fin de rehuir un combate desfavorable a ciencia cierta».[xix]

En mayo fue la última reunión del Comité Ejecutivo con la presencia de Luis de la Puente. Los guerrilleros de los departamentos de Junín y Piura no participaron y por eso la reunión, que tuvo lugar en el Cuzco, se llevó a cabo en una laguna de ambigüedad y desinformación. Héctor Cordero, dirigente del MIR, escribió: «En las últimas semanas de mayo, es decir antes de los acontecimientos de junio, se realizó una convocatoria del ejecutivo del Comité Central en la que participen De la Puente, Enrique Amaya, Ricardo Gadea y Héctor Cordero. Los delegados del centro no pueden hacerse presentes a esa reunión; tampoco los del norte; mas aquí el grupo guerrillero dista mucho de haber logrado algún nivel de operatividad. En esa oportunidad se evalúa la situación general y concluye en la necesidad de no dar inicio a las acciones guerrilleras sin una nueva reunión que debía efectuarse en julio, esto es un mes después. El encargado de transmitir estos acuerdos, Héctor Cordero, retorna a Lima entre el 4 y 5 de junio. Mas en este momento ya se ha producido la progresión del grupo guerrillero del centro hacia las zonas en las cuales debe operar. La comunicación que anuncia esta operación señala la imposibilidad de volver a tomar contacto, de una y otra parte, hasta después de realizadas las acciones programadas».[xx] En el número 50 de Voz Rebelde (junio de 1968) se lee sobre la guerrilla en Junín: «En el curso del mes de mayo la guerrilla toma la decisión de comenzar las acciones militares. Motivaron esta decisión las alarmantes noticias llegadas de la guerrilla del sur que indicaban que tropas policiales habían penetrado en Mesa Pelada (marzo), así como la denuncia que había lanzado el hacendado Ribeck sobre la presencia de un grupo armado en la zona».[xxi] MIR: «Luego de la reunión nacional de diciembre -del Comité Central-, se intensifica el trabajo. A Inti Yalhamuy -nombre de la zona de seguridad alrededor de Pucutá- llegan noticias de que la policía incursiona en Mesa Pelada, donde se encuentra la dirección del Frente Pachacútec encabezado por De la Puente. El núcleo de dirección del Frente Túpac Amaru cree cumplidas las metas políticas y la construcción mínima de partido, se había ganado la adhesión y el aprecio de masas, pero era necesario generar más organización y capacidad de resistencia popular. La asamblea de todos los combatientes, instancia máxima de dirección del frente, decide emprender las acciones. Se intercambia comunicaciones con el Frente Pachacútec, pero la última de ellas no llega por insuficiencias de la Comisión -Comité- Nacional de Coordinación y el control represivo».[xxii]

En junio el frente Túpac Amaru inició sus acciones. Según varios miristas, eso fue demasiado temprano y, por tanto, después de la derrota, Guillermo Lobatón fue considerado, por una parte, como uno de los responsables del fracaso. Gonzalo Fernández es uno de los líderes históricos del MIR que está detrás de esta acusación. Él dice: «Allí hubo una precipitación de la guerrilla del centro que dirigía Lobatón. Porque en la última convención realizada en Cuzco y presidida por De la Puente y con la asistencia de las demás guerrillas, se acordó que mientras no estén en el mismo nivel las tres guerrillas no deberían iniciar la lucha armada. Sin embargo, Lobatón, sin comunicar, simplemente dio a saber su decisión que se lanzaba».[xxiii] Además decía: «El trabajo que se había venido realizando coordinadamente en los tres frentes, se rompió cuando Lobatón decidió iniciar las acciones. En una carta, Lobatón dijo que había tomado esa actitud porque los campesinos le exigían y porque contaba con zonas de influencia […]».[xxiv] Carlos Flores: «Hicimos un análisis que primero debía hacerse un trabajo de concientización profunda de la zona, el cual fue frustrado por el levantamiento de Lobatón antes de tiempo y sin que la dirección nacional lo hubiera acordado. Eso frustró, prácticamente, todo el movimiento guerrillero».[xxv] Guillermo Lobatón habría actuado indisciplinadamente, según Gonzalo Fernández. Él dice: «Según lo que los analistas internos del partido sostienen, Lobatón se sintió en condiciones ya de iniciar la lucha armada y eso lo comunicó a De la Puente. Pero el asunto no es que debe comunicarse militarmente, sino esperar la orden del jefe máximo, en ese caso De La Puente. Se debió esperar esa orden antes de iniciar la lucha armada, pero simplemente comunicó y eso no es correcto, no está dentro de la disciplina guerrillera. Siempre tiene que esperarse la última palabra del jefe, y mucho más si hubo un acuerdo, pero no se respetó».[xxvi] La CIA consideró que el MIR todavía no había terminado sus preparativos cuando las acciones comenzaron en Junín. La organización no estaba en capacidades de mantener una guerra popular prolongada porque la zona de seguridad no estaba lista.[xxvii]

El comienzo de las acciones en junio de 1965 se remonta por un lado a una confluencia de circunstancias como la incursión policial en el Cuzco, la declaración del 11 de abril en la revista de PROC y la entrevista del 2 mayo en Correo y, por otro lado, el hecho de que el frente Túpac Amaru estaba listo. Jacqueline Eluau: «El comandante Guillermo Lobatón se inquietaba por el aplazamiento dado permanentemente al inicio de las acciones en favor del desarrollo de los mínimos políticos y organizativos, que en su terreno consideraba ya más que alcanzados a la vez que siendo testigo también en su zona de la incursión de fuerzas policiales. Ya en marzo de 1965, una reunión del CNC había tomado acuerdos en el sentido de poner más énfasis en los trabajos políticos, en la expansión de la organización hacia la construcción del partido, en el restablecimiento de las relaciones internacionales, etcétera. Con fecha de 8 de mayo de 1965, Guillermo Lobatón enviará una carta a la Comisión -Comité- Nacional de Coordinación, respondiendo a esa reunión en estos términos: “Más siento que de algo se resienten las conclusiones a las que han arribado: las encuentro formuladas –en sus puntos más importantes– de una manera demasiado general. Me da la impresión de que una vez más no se han atrevido a poner el dedo en la llaga; de tal manera que a cada uno le toca voltear la montaña de las dudas y vacilaciones y solo por su propia cuenta. Lo más importante de todo es la cuestión de la aceleración. De acuerdo. Todos han dicho sí. Mas decir simplemente eso es, creo no decir nada, no creo que nadie no se haya dado cuenta de esa necesidad de enterarse de los últimos cambios. Además, acelerados hemos estado siempre y ha sido siempre esa una consigna nuestra. Decir ahora simplemente acelerar es no decir nada. Para darle un nuevo sentido, el sentido correspondiente a los cambios producidos había que responder a esta pregunta: ¿se deben de sacrificar o no algunas tareas preparatorias? Para responder a esta pregunta había que agarrar al toro por los cuernos. No se han atrevido. Hacerse cargo de esa pregunta, analizarla, debatirla, darle forma para evitar que salga como una recomendación peligrosa, eso habría sido un aporte valioso. Yo no tengo tiempo de hacer todo eso enseguida. Por eso solo me atrevo a darle lo que habría sido mi respuesta: Si, hay que sacrificar algunas tareas preparatorias o mejor dicho, algo de algunas tareas preparatorias. Esa es mi respuesta personal. Hoy, justamente, en mi guerrilla vamos a tener que hacer lo que el gran “consejo” (el CNC) no ha hecho y espero y creo que, la mayoría va a ser de la misma opinión. Decir igualmente, que cada uno debe tener en cuenta su situación particular, para acelerar, no es sino repetir algo que ya todos sabemos. En el contexto de la impresión que con eso se quiere ser prudente luego de haber querido ser audaz.” El sur que había convenido en la última reunión antes de las acciones los siguientes acuerdos (mayo de 1965): desarrollo de la construcción del partido, del trabajo en las organizaciones de masas, de la creación de frentes políticos que servirán de base para el futuro Frente Único, no llegará a recibir la posición del Frente del Centro puesto que el CNC se había trasladado al sur. Sin respuesta, tanto de Lima como de la Comandancia, el Frente del Centro, después de la deliberación de su guerrilla en pleno, sobre si realmente se consideraba lista para empezar las acciones, comenzará a combatir un mes más tarde –en el momento en que el sur se había destacado, después de la reunión de mayo, un dirigente para confrontar las realidades».[xxviii]

Al final de junio, Luis de la Puente “rehízo” el error de la foto en Correo. Llenó un cuestionario que fue enviado por la revista semanal Caretas. La entrevista apareció en el número de 25 de junio – 6 de julio de 1965, con fotos de la zona guerrillera del sur. El líder del MIR indicaba las razones de la lucha guerrillera, las tácticas y las áreas donde el MIR estaba trabajando, entre otras en el norte donde la guerrilla todavía tenía mucho trabajo adelante para estar en condiciones de empezar la lucha.

2. Cronologías de la lucha revolucionaria en el Perú: 1959-1968

1959

1 de enero Revolución Cubana.

Julio Luis de la Puente, futuro secretario general del MIR, participa como aprista en el Primer Foro Nacional de Reforma Agraria (La Habana).

10-13 de octubre 4ª. Convención del APRA.

12 de octubre Luis de la Puente y otros dirigentes de la oposición son expulsados del APRA.

Fundación Comité Aprista de Defensa de los Principios Doctrinarios de la Democracia Interna.

29 de octubre Primera edición de Voz Aprista.

1960

6 de abril Comienzo del bloqueo de Cuba. Los Estados Unidos proclaman sanciones económicas.

26-29 de mayo Comité Aprista de Defensa de los Principios Doctrinarios de la Democracia Interna cambia en Comité Aprista Rebelde (APRA Rebelde). Voz Aprista cambia en Voz Aprista Rebelde.

Junio Encuentro entre Luis de la Puente y el Che Guevara.

2 de septiembre Primera Declaración de La Habana.

29 de octubre –

1 de noviembre Manifiesto de Chiclayo de APRA Rebelde.

30 de diciembre Perú rompe relaciones diplomáticas con Cuba.

1961

11 de marzo Luis de La Puente, Gonzalo Fernández y otros cuatros miembros de APRA Rebelde son atacados por apristas en la plaza mayor de Trujillo. Luis de la Puente mata a su agresor y luego es detenido junto con Gonzalo Fernández.

17 de abril Invasión de Playa Girón (Bahía de Cochinos, Cuba).

Junio Fundación del Frente de Izquierda en el Cuzco.

17 de agosto Comienzo de la Alianza para el Progreso (Punta del Este, Uruguay).

20 de agosto Manifiesto de Mandor (La Convención).

6 de octubre Proyecto de Ley de Reforma Agraria de APRA Rebelde, presentado por su diputado en el Parlamento Carlos Malpica.

Noviembre Fundación Federación Provincial de Campesinos de La Convención y Lares (Cuzco).

4 de noviembre Fundación del Frente de Liberación Nacional (FLN).

Diciembre Fundación del FIR.

5 de diciembre Comienzo de las “ocupaciones de tierra” en el Cuzco (huelga general).

15 de diciembre Expropiación del Banco Popular del Perú en Magdalena por la Brigada Túpac Amaru (FIR).

1962

18 de enero Los Estados Unidos crean el Grupo Especial de Contrainsurgencia.

3 de febrero Comienzo del bloqueo económico de Cuba por los Estados Unidos.

4 de febrero Segunda Declaración de La Habana.

12/13 de marzo APRA Rebelde cambia en MIR.

12 de abril Expropiación del Banco de Crédito en Miraflores por la Brigada Túpac Amaru (FIR).

24 de abril El Gobierno anuncia una reforma agraria para la provincia La Convención y el distrito Lares (Cuzco).

28 de abril Detención de los firistas en Cuzco, entre otros Daniel Pereyra.

29 de mayo En la ciudad de Jauja (Junín) un grupo guerrillero entra en acción, liderado por Francisco Vallejo.

10 de junio Víctor Raúl Haya de la Torre (APRA) gana las elecciones presidenciales.

18 de julio Golpe de estado por las Fuerzas Armadas.

Septiembre Fundación ELN en Cuba.

13/14 de octubre Manifestación de la Federación de Campesinos de La Convención y Lares en Quillabamba (Cuzco). Luis de la Puente se autoproclama comunista.

15 de octubre Comienzo de la crisis de misiles (Cuba).

17 de octubre Conversación entre Luis de la Puente y Hugo Blanco, uno de los líderes de la lucha campesina en el Cuzco y dirigente del FIR, en La Convención.

28 de octubre Fin de la crisis de misiles (Cuba).

13 de noviembre Asalto de un puesto policial de la Guardia Civil (GC) en Pucuyara (Cuzco) por la Brigada Remigio Huamán.

16 de noviembre Las Fuerzas Armadas implementan una reforma agraria en el Cuzco.

18 de diciembre Emboscada de la Brigada Remigio Huamán cerca del pueblo de Paltaybamba (región Mesachancha, Cuzco).

1963

5 de enero Redada. Cientos de activistas y dirigentes de izquierda son detenidos.

25 de febrero Un grupo de jóvenes asaltan y cortan la línea telegráfica de la comisaría de Huacrachuco (Huánuco).

14 de mayo Una vanguardia del ELN llega a Puerto Maldonado.

15 de mayo Javier Heraud es asesinado en Puerto Maldonado. Los otros guerrilleros son detenidos.

30 de mayo Detención de Hugo Blanco.

9 de junio Fernando Belaúnde (Acción Popular) gana las elecciones presidenciales.

Octubre Reunión del MIR en Santiago de Chile: reorganización del Comité Central.

Noviembre Reunión Luis de la Puente con Mao Tse Tung.

1964

6 de enero Detención de Luis de la Puente y otros dirigentes del MIR, acusados de estar organizando una conspiración contra Víctor Raúl Haya de La Torre.

7 de febrero Discurso de Luis de la Puente en la Plaza San Martín. Anuncia el comienzo de la lucha armada.

22 – 30 de marzo Reunión del Comité Central del MIR. Aprobación de los estatutos, el documento «Nuestra Posición» y el «Esquema sobre el desarrollo de la lucha armada».

23 de mayo Detención de Luis de la Puente y otros miristas.

Junio Luis de la Puente y Guillermo Lobatón se unen, respectivamente, a los frentes guerrilleros del MIR en Cuzco (Pachacútec) y de Junín (Túpac Amaru).

Octubre Reunión del Comité Ejecutivo del MIR en Palpa (Ica). El comienzo de la lucha guerrillera se posterga y se decide construir zonas de seguridad.

Detención de 8 miembros del frente guerrillero del MIR en la provincia de Ayabaca (Piura).

1965

Marzo/abril Los policías entran la zona guerrillera de Pachacútec.

Abril Reunión del Comité Central del MIR en Palpa. Los frentes guerrilleros están autorizados a empezar la lucha cuando estén listos.

Carta de Luis de la Puente al Comité Central en la cual anuncia el comienzo de la guerrilla en el Cuzco.

Creación de un grupo contrainsurgente en el Perú en cooperación con los Estados Unidos.

11 de abril Pachacútec proclama la guerra de guerrillas. La declaración se publica en la revista del PROC, Obrero y Campesino.

2 de mayo Entrevista Luis de la Puente con el diario Correo.

7 de junio Túpac Amaru captura dos agentes de la GC.

9 de junio Túpac Amaru asalta la mina Santa Rosa y la hacienda Runatullo, vuela un puente, toma el pueblo Andamarca y vacía la comisaría.

11 de junio Túpac Amaru asalta la hacienda Alegría y una emboscada de la guerrilla fracasa.

Agentes de la GC y de la PIP son enviados al departamento de Junín para reforzar las unidades policiales locales.

18 de junio Túpac Amaru asalta las haciendas Punto y Armas y vuela el puente sobre el río Comas.

25 de junio Luis de la Puente llena un cuestionario de la revista Caretas.

27 de junio Una unidad de la GC cae en una emboscada de Túpac Amaru en Yahuarina. Nueve agentes mueren y 12 son capturados.

2 de julio Decreto del Gobierno: el Ejército se encarga de todas las operaciones contraguerrilleras.

4 de julio Durante una fiesta en el Club Nacional en Lima estalla un petardo. Lo mismo ocurre en el Hotel Crillón.

Redada. Más de 100 activistas y dirigentes de izquierda son detenidos.

El Gobierno suspende algunos derechos constitucionales en todo el país.

16 de julio Expropiación del Banco de Crédito en el distrito La Molina (Lima).

17 de julio Detención de las esposas y amigas de los líderes del MIR.

30 de julio Túpac Amaru ataca a la unidad contraguerrillera de la GR Zorro.

1 de agosto Zorro toma el pueblo Pucutá (zona de seguridad de Túpac Amaru).

3 de agosto Túpac Amaru trata de emboscar a Zorro cerca del pueblo Santa Rosa.

9 de agosto Una unidad de la policía cae en una emboscada de Túpac Amaru (Kiatiari-Kubantia). Dos agentes mueren.

16 de agosto Un grupo de Rangers caiga en una emboscada de Túpac Amaru. Un Ranger muere.

18 de agosto Túpac Amaru ataca a dos puestos del ejército en Auquipampa y Yugurpampa.

20 de agosto Se aprueba una ley que prevé, entre otras cosas, la pena de muerte para los guerrilleros.

El Gobierno emite un empréstito en bonos de 200 millones de dólares para financiar la guerra contra la guerrilla.

29 de agosto Comienzo de las operaciones contraguerrilleras en el departamento de Cuzco.

9 de septiembre Creación del Comando Nacional de Coordinación del MIR y del ELN.

Combate entre Pachacútec y el ejército y/o Rangers.

10 de septiembre Combate entre Zorro y Túpac Amaru en los alrededores del pueblo de Alto Kiatiari.

20 de septiembre El ejército toma el campamento 6 de Pachacútec.

22/23 de septiembre Túpac Amaru ataca a un cuartel de Rangers en Pucutá.

24/25 de septiembre Los campamentos 3 y 4 de Pachacútec son tomados por el ejército.

25 de septiembre El ELN ataca la hacienda Chapi (La Mar, Ayacucho).

Combate entre el ejército y Pachacútec.

2 de octubre Combate entre el ejército y Túpac Amaru en el pueblo de Shuenti.

8 de octubre El ejército toma Mesa Pelada.

18 de octubre Acción de las milicias urbanas del MIR.

23 de octubre Luis de la Puente es asesinado.

7 y 11 de noviembre Combate entre el ejército y Túpac Amaru.

25 de noviembre Comienzo de las operaciones contraguerrilleras en el departamento de Ayacucho.

28 de noviembre Túpac Amaru ocupa una misión franciscana en la localidad de Oventeni (Junín).

Diciembre Comienzo de las operaciones contraguerrilleras en el departamento de Piura.

7 de diciembre Máximo Velando y Juan Paucarcaja son detenidos y asesinados (San Pablo, Junín).

En Lima estallan bombas.

9 de diciembre Combate entre el ejército y Túpac Amaru.

17 de diciembre El ejército elimina al ELN en La Mar.

20 de diciembre El frente guerrillero del MIR Manco Cápac (Ayabaca, Piura) se disuelve.

22 de diciembre Combate entre el ejército y Túpac Amaru. Froilán Herrera es detenido y asesinado.

1966

3-15 de enero Conferencia Tricontinental en La Habana.

7 de enero Guillermo Lobatón es asesinado.

11 de enero Seis bombas estallan en Lima.

15 de enero Fundación de la Organización de Solidaridad con los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAAL).

18 de febrero Cinco bombas estallan en Lima.

21 de febrero Un atentado de bomba contra la Embajada de Colombia es desbaratado.

28 de febrero Héctor Béjar, líder del ELN, es detenido (Lima).

2 de diciembre Juan Pablo Chang, dirigente del ELN, llega al campamento en Bolivia y conversa con el Che.

1967

14 de febrero Juan Pablo Chang vuelve al campamento guerrillero en Bolivia. Lucio Galván y Restituto Cabrera, militantes del ELN, se unen a la guerrilla boliviana.

23 de marzo Comienzo de la lucha guerrillera en Bolivia.

21 de abril Enrique Amaya, militante del MIR, es detenido y asesinado (Cuzco).

31 de julio – 10 agosto Conferencia de Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS).

3 de septiembre Restituto Cabrera es asesinado (Bolivia).

9 de octubre Che Guevara y Juan Pablo Chang son asesinados (Bolivia).

14 de octubre Lucio Galván muere en combate (Bolivia).

30 de noviembre Dirigente del ELN, Fortunato Silva, es detenido y asesinado (Lima).

5 de diciembre Expropiación del Banco Internacional del Perú por guerrilleros de PCP-Bandera Roja (grupo Cahuide).

1968

10 de enero Jesús Alfredo Choque (El Suche), militante del grupo Cahuide, es encontrado muerto en una calle en el distrito La Molina (Lima).

3 de octubre Golpe de estado contra Fernando Belaúnde. Los militares dirigidos por el general Juan Velasco toman el poder.

3. Una apreciación de la guerrilla peruana

Casi 50 años después de la muerte de Basilio Chanta, Guillermo Lobatón, Froilán Herrera, Máximo Velando, Juan Paucarcaja, Victoria Navarro, Pedro Pinillos, Luis de la Puente, Rubén Tupayachi, Paúl Escobar, Enrique Amaya, Edmundo Cuzquén, Edgardo Tello, José Bernabé Gurrionero, Jorge Toque, Hilario Jaicuri, Luis Zapata, Guillermo Mercado, Edwin García y Nemesio Junco, la lucha guerrillera de los años sesenta sigue apelando a la imaginación. Decenas de militantes del ELN y del MIR cayeron en la lucha y cientos, si no miles, campesinos murieron bajo la lluvia de balas y de napalm. Los nombres de los combatientes de hace medio siglo aún se pronuncian con la mayor estima.

La década del sesenta fue un periodo donde en toda América Latina se libró una batalla, con las armas en las manos, para lograr los sueños de las grandes mayorías y para crear una sociedad completamente diferente a la realidad imperante de explotación capitalista y de la dominación imperialista. Se pensaba que la sociedad no se dirigía por leyes de explotación, supuestamente “ciegas”, sino por seres humanos y se partía de la concepción de que una sociedad podría cambiarse dentro del periodo de una vida. Los años sesenta fue un decenio histórico en América Latina, en el sentido de que en todos los países latinoamericanos grupos de personas, casi simultáneamente, empezaron a formular respuestas revolucionarias al poder político, económico y militar de las clases dominantes.

Los guerrilleros de Jauja, los del ELN y del MIR, viven en la memoria de la población peruana porque ellos han luchado por la causa del pueblo. Para los lacayos del capitalismo, los títeres del imperialismo y las máquinas de muerte de las dictaduras militares o pseudo-democracias, hay solo lugar en los oscuros calabozos subterráneos de la historia de la inhumanidad. Héctor Cordero, exdirigente del MIR, escribió poco después de la derrota de la guerrilla: «Es que la situación de miseria, de hambre, de analfabetismo, de sometimiento, de colonialismo, de posibilidades de acción entre las clases explotadas y las explotadoras no se pueden cambiar con llamadas a la razón, con sapientes análisis de estadísticas, con interminables ciclos de acumulación de fuerzas, con discusiones de hermenéutica socioeconómico-política acerca del “carácter de la revolución de si el Perú es un país semicolonial, neocolonial, semifeudal o de capitalismo primario” etcétera. Ni con retorcidos argumentos dirigidos a inventar revoluciones burguesas por presuntas burguesías progresistas, reconocidas no a partir de serios análisis fácticos que establezcan sus límites y posibilidades reales, sino a partir de lo que esas mismas presuntas burguesías dicen que son, y ya sabemos que las clases como los hombres, inclusive, tienen una idea de sí mismas muy distinta de lo que realmente son. Naturalmente que no desconocemos, ni echamos en saco roto, los auténticos aportes de la sociología, ni dejamos de prestar atención permanente siguiendo el consejo de Marx, al proceso económico, financiero ni el desarrollo de las clases. Esto no obsta para que no aceptemos que la necesidad de esclarecimiento permanente se transforme en una nueva escolástica que detenga, envare, confunda los objetivos de la lucha revolucionaria. Esto sí lo rechazamos como lo rechazan las clases explotadas que son las que sienten sobre sus lomos la agresión de los poderes dominantes, y lo que quieren, porque ellas saben por experiencia diaria y propia de la explotación, de la miseria, conducción de la lucha, dirección, respuesta a qué hacer ahora y aquí y, por supuesto, por qué no decirlo, dirigentes que se juegan. Aquí bien vale recordar lo que dijera Martí, poeta, periodista, escritor y antes que todo, revolucionario de su tiempo: “Un pueblo se deja servir sin cierto desdén y despego de quien predicó la necesidad de morir y no empezó por poner en riesgo su vida”. Y esto lo practican los De la Puente, los Lobatón, los Velando, los Béjar».[xxix]

La toma de armas contra el estado capitalista es una de las formas como se lleva a cabo la lucha de clases. Las clases explotadoras no solo gritan como condenados cuando revolucionarios abren el fuego a ellos, sino lo hacen también cuando los trabajadores ocupan fábricas, los campesinos recuperan sus tierras, las comunidades bloquean carreteras o cuando los candidatos del pueblo podrían ganar las elecciones parlamentarias y presidenciales. La intensidad de la lucha de clases, así como su forma, depende de la correlación de fuerzas entre las organizaciones populares y los explotadores.

Los estudiantes universitarios influenciados por la Revolución Cubana como Milciades Ruiz y Antonio Li, el obrero de construcción civil Hermes Valiente, campesinos como Donato Hinojosa, Celestino Valencia y Julio Oscco, asimismo los jóvenes revolucionarios de ese entonces como Elio Portocarrero, Tulio Gálvez y Vicente Onofré, solo tenían la prosperidad y el bienestar del pueblo en su mente cuando organizaron o apoyaron la lucha armada. Ellos fueron de la opinión que cuando el pueblo no tiene, realmente, el poder político, económico y militar en sus manos, siempre sería oprimido y explotado.

La toma de armas contra las clases responsables de la explotación, de la opresión, de la pobreza, de la discriminación, del racismo y de la corrupción fue, después de la Revolución Cubana, una opción real para personas que habían escogido el lado de la mayoría. Para los revolucionarios como César Pareja, Hugo Ricra, Máximo Jaicuri, Gualberto Berrocal, Gregorio Palomino, Máximo Lazo, Mario Montes, Alberto Llanos, Benito Cutipa y Carlos Valderrama, la lucha armada no significó una lucha contra el pueblo, sino una lucha para y con el pueblo. La Comisión de la Verdad y Reconciliación instalada en el 2001 que investigó la “guerra interna” de los años ochenta y noventa del siglo pasado en el Perú, escribió lo siguiente acerca del efecto que la guerrilla del ELN habría tenido sobre la población: «El hecho que más recuerda la población, tanto de Chungui como de Oreja de Perro, en relación con la guerrilla de 1965, es el asesinato de los hermanos Carrillo, dueños de la hacienda Chapi, una de las más grandes de la zona. Lo que también recuerdan bien los pobladores fue la violenta incursión de la Guardia Civil en esta zona después de este suceso, exigiendo alimentos, reprimiendo a los campesinos, cometiendo torturas y asesinatos. La guerrilla de 1965 ha quedado grabada en la memoria de los pobladores de Oreja de Perro como una acción exitosa y el “gran movimiento” que los liberó de la opresión y del abuso gamonal, a pesar de la autocrítica que los mismos actores de la guerrilla hicieron más adelante. Esta visión cobró fuerza, sobre todo en los hijos de los exfeudatarios de las haciendas y empató con la imagen que el PCP-SL proyectaba en la zona. El PCP-SL fue confundido por los comuneros y los jóvenes en un primer momento, como la continuidad de esta guerrilla, donde el discurso era aparentemente similar, pues buscaban la igualdad y afirmaban luchar por los campesinos».[xxx]

En el año 2015, la necesidad de llevar a cabo la lucha revolucionaria sigue siendo actual. Las formas pueden y deben cambiarse de acuerdo con las condiciones sociales. La lucha revolucionaria es la lucha por la conquista de la humanidad. Aunque los gobiernos puedan ser muy social democráticos y, obviamente, eso es mucho mejor para el pueblo que vivir bajo el yugo de un régimen de orientación neoliberal, la eliminación de las relaciones de explotación y de opresión es elemental para poder devolver al hombre su humanidad. Eso significa que la lucha revolucionaria debe apuntar a la destrucción del modo de producción capitalista. Solo de esta manera es posible que las relaciones sociales cambien y solo cuando se cumpla esta condición, existe la posibilidad de que el hombre comience a vivir como un ser humano, en armonía con su entorno natural, con él mismo, en lugar de ser una fuente de riqueza para pocos.

[i] CIA, A survey of communism in Latin America (W/Attachment), 1 de noviembre de 1965, Case Number: F-2004-00826, Release Date: 18 de enero del 2006, Release Decision: RIPPUB, p. 253.

[ii] ELN, Objetivos y métodos de la lucha revolucionaria del Ejército de Liberación Nacional, Lima, Ediciones ELN, 1965, pp. 4-9.

[iii] R. Gadea, “Consecuencia revolucionaria”, Especial Cambio. MIR: 1965 – 1988 (Lima), 9 de junio de 1988, p. 6.

[iv] Entrevista con Julio Rojas, 2 de septiembre del 2006.

[v] Entrevista con Antonio Guevara, 17 de septiembre del 2006.

[vi] R. Gadea, “Consecuencia revolucionaria”, p. 6; R. Gadea, “Testimonio” (Especial Luis de la Puente Uceda), Políticos; Suplemento de análisis y debate (Lima), Nº 9, 23 de octubre de 1987, p. 6. Según Ricardo Gadea, la división fue de 100 policías y preguntaron a los campesinos acerca del paradero de Luis de la Puente, entrevista con Ricardo Gadea, 1 de mayo del 2003. Ver también: H. Cordero, “A quince años de las guerrillas. Pasado y presencia del 65”, Marka. Actualidad y Análisis (Lima), Año 6, Nº 160, 19 de junio de 1980, p. 30.

[vii] E. Temoche, Paralelismo entre los movimientos subversivos del MIR y el PCP-SL, Lima, Centro de Altos Estudios Nacionales, CDN-XXXIV, Promoción 1984, Trabajo de investigación individual, pp. 84-85, archivo autor. E. Temoche no menciona ninguna fuente aunque la parte citada ha sido tomada casi completamente de R. Mercado, Las Guerrillas del Perú y la revolución de Trujillo, Lima, Editorial de Cultura Popular, 1982, p. 132. Del mismo mal sufre también el agente de la Guardia Civil, R. Campos. Su “estudio” es una copia de una parte del libro de R. Mercado, Las guerrillas del Perú. El MIR: de la prédica ideológica a la acción armada. Ver: R. Campos, Las guerrillas en el Perú 1961 y 1966, Trabajo Monográfico del Curso de Contrasubversión Urbana y Rural, Compañía: Cuarta, Sección Primer Nº 38, Lima, Centro de Instrucción de la Guardia Civil Mariano Santos, 1983, archivo autor.

[viii] R. Gadea, “Consecuencia revolucionaria”, p. 6.

[ix] F. Bermúdez, “Testimonio: La guerrilla 20 años después”, Gente. La Gran Revista del Perú (Lima), Nº 520, 28 de noviembre de 1985, p. 21.

[x] Entrevista con Ricardo Gadea, 1 de mayo del 2003. Ver también: Entrevista con Juan Cristóbal, 22 de abril del 2004.

[xi] Entrevista con Guillermo Serpa, 24 de julio del 2005.

[xii] “La Guerrilla Pachacútec al pueblo peruano”, Boletín Semanal Obrero y Campesino (Lima), Año 2, Nº 49, 11 de abril de 1965, pp. 1-2.

[xiii] “En el Cuzco. ¡De la Puente comanda guerrilla!”, Correo (Lima), 2 de mayo de 1965, pp. 1-2.

[xiv] “Carmela de la Puente: Si…mi esposo está en el Cuzco”, Correo (Lima), 3 de mayo de 1965, p. 2.

[xv] Correspondencia con Ricardo Gadea, 21 de febrero del 2009. La entrevista habría sido llevada a cabo por el periodista colombiano Charles Wright. Este no era su nombre verdadero. Su nombre real fue Manuel Jesús Orbegoso, entrevista con Carlos Flores, 27 de noviembre del 2009; Conversación con Ricardo Gadea, 4 de septiembre de 2010.

[xvi] Entrevista con Enrique Rueda, 28 de julio del 2008.

[xvii] MIR, “Resumen de la Asamblea del C.C. del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (M.I.R.)”, El Mirista, órgano interno del MIR (Lima), enero de 1974, documento 10, p. 12 (el texto es del 23 de octubre de 1966).

[xviii] R. Gadea, “Consecuencia revolucionaria”, p. 6. El CNC se enteró por los periódicos y la radio del inicio de la guerrilla en Junín, correspondencia con Ricardo Gadea, 21 de febrero del 2009; Entrevista con Carlos Flores, 27 de noviembre del 2009.

[xix] V.I. Lenin, “La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo”, en V.I. Lenin Obras Escogidas en Tres Tomos, Tomo 3, Moscú, Editorial Progreso, s.f., p. 399.

[xx] H. Cordero, “A quince años de las guerrillas. Pasado y presencia del 65”, Marka. Actualidad y Análisis (Lima), Año 6, Nº 160, 19 de junio de 1980, pp. 30-31. Ver también: MIR / UDP, Comandante Luis de la Puente Uceda: historia de un héroe de la revolución, Lima, 1980, p. 18.

[xxi] “La guerrilla Túpac Amaru”, Voz Rebelde, órgano clandestino del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (Lima), Nº 50, junio de 1968, p. 12.

[xxii] MIR, Obras de Luis de la Puente Uceda, Lima, Voz Rebelde, 1980, p. vii.

[xxiii] Entrevista con Gonzalo Fernández, 28 de marzo del 2004. Gonzalo Fernández se refiere aquí a una reunión del Comité Central de diciembre de 1964. Walter Palacios que militaba en el frente guerrillero en el norte del Perú, supone que los representantes de este frente estaban ausentes debido a la distancia, en: W. Palacios, Homenaje a Luis Felipe de la Puente Uceda, Lima, Escuela Nacional Superior de Folklore José María Arguedas, Encuentros Arguedanios, 26 de octubre del 2007, archivo autor. La última reunión se llevó a cabo en abril de 1965. Otra vez, y por la misma razón, los guerrilleros del norte estaban ausentes, entrevista con Gonzalo Fernández, 8 de mayo del 2004.

[xxiv] E. Rúa, “El testimonio de un exguerrillero. La guerrilla de hace 20 años”, Domingo de La República (Lima), 15 de julio de 1984, p. 10.

[xxv] F. Bermúdez, “Testimonio: la guerrilla 20 años después”, p. 21. Respecto a la crítica de Carlos Flores a Guillermo Lobatón acerca del inicio de la guerrilla, ver también: La estrella del amanecer: Illare’c Chaska, Trujillo, Editora La Elite, 1985, pp. 185-186.

[xxvi] Entrevista con Gonzalo Fernández, 8 de mayo del 2004.

[xxvii] CIA, Prospects in Peru, 29 de Julio de 1965, Special Memorandum Nº 19-65, Case Number: EO-1977-00204, Release Date: 8 mayo de 1977, Release Decision: RIFPUB, Classification: U, p. 5.

[xxviii] G. Lobatón / J. Eluau, Para un manifiesto de la revolución peruana, s.f., pp. 93-94 (Introducción). Copia manuscrito, archivo autor.

[xxix] H. Cordero, “Un año de lucha armada de la revolución peruana”, Bohemia; territorio libre en América (La Habana), Nº 29, 22 de julio de 1966, p. 108.

[xxx] Comisión de la Verdad y Reconciliación, “2.3. Los casos de Chungui y de la Oreja de Perro”, en Comisión de la Verdad y Reconciliación, Informe Final, Tomo 5, Capítulo 2, Lima, Oficina de Comunicaciones e Impacto Público, CVR, 2003, p. 87.