La Habana y Santiago de Chile (PL).- La reciente gira por cuatro países latinoamericanos del primer ministro de China, Li Keqiang, sirvió para fortalecer los lazos entre el gigante asiático y esta región, con una mirada de largo alcance. Li visitó Brasil, Colombia, Perú y Chile, que concentran el 57 por ciento del comercio de China con América Latina.

De acuerdo con la Cepal, en los últimos 15 años los nexos económicos entre América Latina y el Caribe y China se han desarrollado intensamente. China ya es el segundo principal origen de las importaciones de la zona (16 por ciento del total) y el tercer principal destino de sus exportaciones (nueve por ciento del total). Igualmente en el sentido inverso, la región también ha aumentado su importancia como socio para la nación del lejano oriente.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), considera que la principal asignatura pendiente del área en su relación con China es la diversificación exportadora. Tan solo cinco productos, todos primarios, representaron 75 por ciento del valor de los envíos regionales al país asiático en 2013.

“La relación entre China y América Latina y el Caribe ha alcanzado ya la suficiente madurez para dar un salto de calidad y avanzar hacia un vínculo estratégico que proporcione beneficios mutuos”, indicó Bárcena.

De todos modos, las cifras son impresionantes, 250 mil millones de dólares a invertir en 10 años en América Latina y el Caribe, convenios valorados en más de 30 mil millones de dólares en Brasil, Colombia, Perú y Chile al paso de Li Keqiang. Con Brasil, nada menos que la firma de 35 convenios por un monto de 53 mil millones de dólares y el compromiso de embarcarse en un ferrocarril transcontinental.

Luego con Chile, el interés de participar en el proyecto del corredor bioceánico para unir al país austral con Brasil, con los actores imprescindibles de Argentina y Paraguay, según manifestó el primer ministro chino. Li se refirió en especial al próximo establecimiento en Santiago de Chile del primer banco de liquidación en renmbinbi (yuan chino libremente convertible) y al otorgamiento de 50 mil millones de yuanes (unos ocho millones de dólares).

El monto en yuanes en una cuota RQFII (fondos calificados de inversiones en el exterior) se destinará a apoyar proyectos de cooperación de las empresas de las dos naciones en capacidad productiva, dijo Li. Queremos que Chile desempeñe un papel de mayor relevancia en impulsar las relaciones entre China y Latinoamérica, apostilló.

La ofensiva china en el Nuevo Mundo no es fortuita. El comercio se ha multiplicado por 20 desde 2000, y la inversión ya supera los 100 mil millones de dólares.

PROYECCIONES A MEDIANO PLAZO

Bajo esta dinámica que no repara en promesas y pasa a temas concretos, Li Keqiang hizo una suerte de resumen de su gira por Brasil, Colombia, Perú y Chile, para cerrar el círculo de fructíferos encuentros.

Luego de escuchar con atención y reflexionar sobre los comentarios y el informe de Bárcena, calificó a la Cepal como “Think Tank” (tanque pensante) para la zona. Al margen de las impresiones subjetivas, el paso del primer ministro de Beijing por cuatro naciones sudamericanas dio continuidad al nuevo camino en la cooperación integral del área con China, diseñado por el presidente Xi Jinping el pasado año.

El jefe del Gobierno de China consideró que esta región constituye una relevante piedra angular de la paz y estabilidad mundial, convirtiéndose en una nueva líder en constante ascenso en el plano político y económico global. Detalló su iniciativa de explorar un nuevo modelo de cooperación 3 x 3, es decir, la construcción conjunta de las tres grandes vías: logística, energética e informática. Para ello se requiere materializar la interacción virtuosa entre las empresas, la sociedad y el gobierno, y ampliar los tres canales de financiación (fondos, créditos y seguros).

Li consideró que China y Latinoamérica deben intensificar aún más su colaboración para tener una voz común en los temas trascendentales como la reforma financiera internacional, cambio climático y la Agenda de Desarrollo post 2015. “China está dispuesta a aunar sus esfuerzos con los países latinoamericanos y caribeños para aportar su granito de arena a la construcción de nuestro feliz hogar y trabajar en conjunto por un mundo más hermoso”, concluyó.

Cooperación integral Latinoamérica-China, clave para el crecimiento

La recién culminada gira del primer ministro de China, Li Keqiang, por cuatro países latinoamericanos reafirmó la voluntad expresa de Beijing y esta región de estrechar aún más la cooperación económica como vía hacia un desarrollo seguro y sostenible. Los países seleccionados para el periplo de Li entre el 18 y el 26 de mayo (Brasil, Colombia, Perú y Chile) no fueron casuales.

Entre los cuatro ocupan el 57 por ciento del comercio de China con América Latina y pocos hubiesen tributado como ellos al propósito de consolidar el mensaje de cambio de la segunda economía del mundo en sus relaciones con el área.

China está dispuesta a ir más allá de la importación primaria de materias primas y los lazos de amistad tradicional, para extender su cooperación a esferas como la industria pesada, infraestructuras y tecnología. Unido a ello, las actividades de Li en la gira y los convenios alcanzados con los gobiernos visitados demostraron el interés de ambas partes por fortalecer la confianza política, así como incrementar los intercambios culturales, en una suerte de cooperación integral para la génesis de una comunidad de destino común.

SUPERAR LAS RELACIONES TRADICIONALES

Hasta el momento, el comercio de América Latina con China se enfocaba mayormente en la exportación de recursos minerales, materias primas y productos agrícolas. Entre 2010 y 2013, cerca del 90 por ciento de las inversiones chinas estimadas estuvieron dirigidas a esos segmentos y fueron pocas las empresas constructoras de ese país que vencieron en grandes licitaciones para obras públicas en el área, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Sin embargo, a un año de la gira del presidente Xi Jinping a la región y en el contexto de la reestructuración económica de Beijing, la situación apunta al cambio. La economía china experimenta desde 2012 una disminución en su ritmo de crecimiento y ello impactó negativamente en los precios de las exportaciones latinoamericanas a ese país.

En el informe de la Cepal América Latina y China: Hacia una nueva era de cooperación económica, su secretaria ejecutiva, Alicia Bárcena, explica que esta disminución de precios constituyó el fin de un “superciclo”, comprendido entre 2003 y 2011. Dicho período garantizó a los países latinoamericanos exportadores de recursos naturales y materias primas ingresos favorables, dado el elevado precio de esos productos.

Pero las variaciones en el precio, así como los cambios del modelo económico chino, que busca fomentar más el consumo interno y restar preponderancia a las exportaciones e inversión, plantean “oportunidades y desafíos” para las relaciones entre ambas partes.

En el prólogo del citado informe, preparado con motivo de la visita que el jefe de Gobierno chino hiciera a la sede de la Cepal como parte de la gira por Chile, Bárcena definió el interés de Beijing por fortalecer sus vínculos con el área como “una oportunidad histórica”. Muestra de ello es la reversión de la “preocupante reprimarización exportadora” que de forma indirecta proponen los convenios y proyectos colegiados entre Li y las contrapartes visitadas en los cuatro países.

PRINCIPALES ACUERDOS

Brasil fue la primera y más extensa parada de Li en su gira por Latinoamérica. Las previsiones de que la visita sentaría las bases para una cooperación integral con la región, centrada en la industria pesada y obras de infraestructura, se cumplieron de inmediato.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, anunció la creación conjunta con China de un fondo de 50 mil millones de dólares, destinado a estimular las inversiones en el gigante sudamericano, del que Beijing constituye desde 2009 el principal socio comercial.

De igual forma, resaltó la firma de 35 acuerdos entre ambos gobiernos en las áreas comercial, ferroviaria, manufactura, educativa, minera y de ciencia y tecnología. Entre dichos convenios resalta el que contempla un estudio para el diseño y ejecución de un ferrocarril transcontinental y bioceánico, que uniría la costa atlántica de Brasil con la costa pacífica de Perú.

Ello haría más expedito y abarataría los costos del intercambio mercantil entre ambas naciones, que sólo en 2014 alcanzó los 77 mil 900 millones de dólares, así también como entre el gigante asiático y toda la región.

Otro acuerdo importante fue la inversión y financiamiento por unos siete mil millones de dólares a la petrolera estatal brasileña Petrobras, lo que le permite continuar sus trabajos en la zona con las mayores reservas de crudo del país.

En Colombia, el primer ministro ratificó el apoyo de su país al proceso de paz que llevan a cabo el Gobierno y la guerrilla de las FARC-EP. Significó que su concreción tendría un alto valor simbólico y contribuiría al logro de la paz mundial.

A nombre de China, Li ofreció al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, una donación de ocho millones de dólares para el desarrollo de proyectos de reconstrucción rural una vez sellado el conflicto. Ambas partes además firmaron ocho compromisos para profundizar los nexos existentes en la creación de infraestructuras y en esferas como la educación, la cultura y el turismo.

El proyecto del tren bioceánico fue retomado por el jefe de Gobierno chino en Lima, su tercera parada, donde firmó junto al presidente peruano, Ollanta Humala, el memorando de entendimiento con Brasil para la realización de los estudios de factibilidad de la obra.

En el documento se garantizó que el proyecto, el cual atravesará los Andes y la Amazonía en su objetivo de unir las orillas sudamericanas de los océanos Pacífico y Atlántico, tiene entre sus prioridades el cuidado y respeto al patrimonio ecológico del área.

Humala resaltó la importancia de la línea ferroviaria para su país, ya que le permitiría convertirse más que en un enlace entre Brasilia y Beijing, en una puerta al comercio de la región con el mundo. La inversión para el tren, que será financiada por China, es ascendente a los 10 mil millones de dólares. Como parte de la visita además, Humala y Li presidieron la firma de una decena de acuerdos en diversos campos.

Chile, último país de la gira del primer ministro, tomó protagonismo en la profundización de las relaciones económicas de Latinoamérica con China al decidirse que su capital será la sede del primer banco de liquidación en renmbinbi (yuan chino libremente convertible).

La entidad conllevará una inversión de 180 millones de dólares y convierte a Santiago en un gran centro financiero para la región. Además de esto, ambos países -enlazados por un tratado de libre comercio desde 2006-, suscribieron 10 nuevos acuerdos en materias como minería, infraestructura, energía, tecnología y cultura.

UNA NUEVA ETAPA

En su intervención en la sede de la Cepal, el primer ministro chino hizo un balance de su gira por las cuatro naciones latinoamericanas y el estado de las relaciones económicas entre su país y la región.

Aunque el comercio entre ambas partes se ha incrementado en 20 veces desde 2000, y las inversiones chinas en el área superan los 100 mil millones de dólares, Li llamó a mejorar la cooperación en la capacidad productiva e incrementar los intercambios entre los pueblos.

Para ello, se anuncian 250 mil millones de dólares a invertir por Beijing en los próximos 10 años en América Latina y el Caribe, y se exhiben los recientes convenios contraídos en los países visitados, valorados en más de 30 mil millones de dólares.

Li dejó en claro con su periplo lo que para China representa el área; una piedra angular para la paz y la estabilidad mundial, con la que hay que contar por su creciente liderazgo y ascenso en los planos político y económico.

Por su parte, Latinoamérica ha alcanzado volumen y madurez suficientes en sus relaciones económicas y comerciales con el gigante asiático. De ahí que se muestre lista para pasar de las exportaciones primarias a vínculos estratégicos que proporcionen beneficios mutuos, favoreciendo la diversificación de esa cooperación económica como clave para el crecimiento y el desarrollo.

* Fausto Triana es corresponsal de Prensa Latina en Chile y José Gabriel Martínez, periodista de la redacción Sudamérica.