La Habana (PL).- En los próximos 20 años, el número de nuevos casos de tumores malignos deberá aumentar en todo el mundo, debido fundamentalmente al envejecimiento de la población, al elevado número de fumadores -activos y pasivos- y los estilos de vida poco saludables. Sin embargo, especialistas aseguran que en un futuro no muy lejano el diagnóstico y tratamiento de las más de 200 enfermedades que se engloban bajo el término cáncer experimentará una auténtica revolución.

Cáncer, una enfermedad en aumento

El cáncer es considerado un grave problema de salud a nivel mundial, y a esta realidad no escapa Cuba, donde la enfermedad constituye hoy la primera causa de muerte, aseguró Abel Monzón, funcionario del Ministerio de Salud Pública de Cuba. La incidencia de tumores malignos aumenta entre los cubanos, en particular los localizados en pulmón, mamas, próstata, colon, cervico-uterino y bucal.

Monzón reconoció que se observa una tendencia al diagnóstico temprano, lo que favorece una mayor sobrevida. Sin embargo, advirtió que cerca del 30 por ciento de las muertes por esta causa podrían prevenirse con cambios en los estilos de vida, a través de dietas más saludables, ejercicios físicos y la reducción del consumo de alcohol y tabaco.

Asimismo resaltó la necesidad de impulsar el autocuidado de la población, creando conciencia de lo que se puede hacer a nivel individual, aún cuando el sistema cubano de salud cuenta con un programa nacional para el control de la afección, que incluye una estrategia de pesquisa, diagnóstico precoz y tratamiento oportuno, rehabilitación y cuidados continuados sobre la base de la atención primaria.

El cáncer, un término bajo el cual se agrupan unas 200 enfermedades, es una de las primeras causas de muerte a nivel global, con unos 7,7 millones de defunciones cada año. Pero los pronósticos a mediano plazo sugieren un aumento en el número de nuevos casos debido fundamentalmente al envejecimiento poblacional, el elevado número de fumadores -activos y pasivos- y los estilos de vida poco saludables.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los tumores que más muertes provocan cada año se localizan en pulmón (representan el 22 por ciento de los decesos mundiales por cáncer), estómago, hígado, colon y mamas. En tanto, aquellos que son consecuencia de infecciones víricas, como las hepatitis B (VHB), y C (VHC), o por papilomavirus humanos (PVH), son responsables de hasta el 20 por ciento de los fallecimientos por cáncer en los países de ingresos bajos y medios.

La OMS estima además, que el número de fallecidos seguirá aumentando en todo el mundo, y que alcance la cifra de 13,1 millones de registros hacia 2030.

ENFERMEDAD PREVENIBLE

En los últimos años, los descubrimientos en biología celular y genética molecular han permitido comprender los principales mecanismos que llevan al desarrollo de neoplasias. De ahí se desprende una nueva visión del cáncer, entendido ahora como una enfermedad crónica tratable -incluso curable- en la mayor parte de los casos. Sin embargo, aún cuando la prevención es clave en este éxito, el triunfo en esta batalla final también dependerá, en buena medida, de la detección temprana, y para ello las personas deben conocer que existen una serie de signos de alarma.

Entre ellos se encuentran Las modificación de los hábitos intestinales o urinarios; úlcera en la piel que no cicatriza; sangrado o secreción sin causa evidente; presencia de nódulos mamarios o en otra parte; Indigestión o dificultad para deglutir, alteraciones y cambios en una verruga o lunar, y tos o ronquera persistentes.

Aunque la presencia de alguno de estos signos no es indicativo de padecer la enfermedad, no hace daño consultarlo con el médico, sólo un facultativo está en condiciones de hacer el diagnóstico correcto.

Los avances de la genómica y el conocimiento de las alteraciones moleculares que provoca cada tipo de neoplasia han abierto la puerta al desarrollo de novedosos fármacos encaminados a incrementar la supervivencia y calidad de vida de los afectados.

Las nuevas terapias basadas en productos biotecnológicos -anticuerpos monoclonales y vacunas- pueden transformar el cáncer avanzado en una afección crónica, señaló el doctor Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular (CIM) en Cuba. Son tratamientos enfocados hacia la especificidad, larga duración, poca toxicidad, uso combinado y factibilidad de aplicación, dijo el experto a Prensa Latina.

A nivel global, de la totalidad de pacientes con tumores malignos, aproximadamente el tres por ciento recibe alguna forma de inmunoterapia, y la predicción es que en la próxima década este tipo de terapia alcance el 60 por ciento, señaló. Por tanto, la interrogante hoy no es si la inmunoterapia resulta o no eficaz, sino por cuánto tiempo y en cuáles pacientes, puntualizó el científico.

Manifestó también que es necesario un cambio en el paradigma clínico y en el enfoque de esta enfermedad, es decir, considerar al cáncer avanzado como una enfermedad crónica, incurable, pero controlada.

“Las personas preguntan por la curación de los tumores malignos; es verdad que algunos se pueden curar, pero la evolución de la ciencia va en el camino de la cronicidad, del control, que es lo que ocurre con la diabetes, la hipertensión arterial, la artritis”. “Son enfermedades tan incurables como el cáncer, lo que hay tratamientos tan eficientes que las hacen controlables. Pero estamos seguros de que con las neoplasias sucederá lo mismo, y cada vez veremos más pacientes con tumores compatibles con una buena calidad de vida”, acotó.

Destacó que el peso de la enfermedad oncológica en la población está cambiando, no porque haya más cáncer, sino porque las personas viven más años. “Los tumores malignos, igual que otras enfermedades como las cerebrovasculares y cardiacas, aumentan con la edad, por lo que en la medida en que tenemos más personas en edad avanzada habrá mayor prevalencia de cáncer”, dijo.

“Al mismo tiempo, los pacientes tienen mayor sobrevida, porque los tratamientos son mejores, resultado del quehacer científico”, expresó. Se refirió a la vacuna terapéutica CIMAvax-EGF, primera de su tipo en el mundo para tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas, desarrollada en Cuba por especialistas del CIM.

Manifestó que el biológico se va abriendo camino. Varios ensayos clínicos se llevan en curso en países de Europa y América Latina, y crece el interés por el producto, como el demostrado por científicos estadounidenses que recién visitaron la isla.

CIMAVAX-EGF, SEGURIDAD Y EFICACIA

Las investigaciones realizadas con la vacuna han demostrado que el producto es efectivo y favorece la supervivencia y la calidad de vida, aseguró a Prensa Latina Elia Neninger, especialista en oncología clínica e investigadora principal de los estudios clínicos del compuesto.

Ensayos realizados por cerca de 20 años permitieron demostrar que el producto es seguro, y aumenta la sobrevida en los pacientes tratados. No obstante, consideró que la vacuna debe ser aplicada sólo en individuos diagnosticados con cáncer de pulmón de células no pequeñas en estadios avanzados una vez hayan terminado la primera línea de tratamiento con quimioterapia y presenten una respuesta o control de la enfermedad. “Son ellos los que mejor se pueden beneficiar”, aseveró.

“Existen ventajas para este grupo de pacientes y de estos resultados se derivarán nuevas acciones terapéuticas, como es el caso de un estudio realizado para analizar la concentración de EGF como predictor de respuesta”, dijo.

Señaló que para el desarrollo de la vacuna se buscó la mejor proteína transportadora y el mejor adyuvante, éste último importado por la empresa francesa Seppic, que estimula y mejora la inmunogenicidad, y se probaron distintas formulaciones y esquemas terapéuticos.

Expresó además que Cimavax-EGF está registrada en Cuba desde 2008, se encuentra incluida en el cuadro básico de medicamento, y en breve será incluida en las guías de tratamiento de cáncer.

Resaltó que en la actualidad se realizan otros ensayos de combinaciones y esquemas, así como estudios para su aplicación en otras localizaciones de cáncer, como el de próstata, pero consideró que todavía hay mucho por investigar en pos de mejorar la calidad de la terapéutica, aseveró.

El compuesto, que provoca una respuesta inmune y no tiene efectos severos, está registrado también en Paraguay y Perú. En esta nación, han sido tratados unos 100 pacientes, recalcó el doctor Diego Venegas, director médico del Instituto de Innovación y Biotecnología.

Los resultados obtenidos en Perú son muy similares a los de Cuba, es decir, el compuesto aumentó la supervivencia de las personas tratadas y mejoró su calidad de vida, manifestó a Prensa Latina durante el V Taller Internacional CIMAvax-EGF, que recién tuvo lugar en el Palacio de Convenciones de La Habana.

La vacuna fue registrada en Perú en 2008, explicó Venegas, quien destacó la importancia de seleccionar bien a los pacientes a quienes se debe aplicar. “Solo así el beneficio será el esperado”, aseveró.

* Jefa de la Redacción de Ciencia y Técnica de Prensa Latina.