SAMA BAMA SAMA BAMA desarreglo musical compuesto primero por Osama y luego por Obama.

Sama Bama Sama Bama Oh Oh Oh. Suena tan musical, tan armónico, que hasta parece la Cábala jugando con nuestro futuro.

Sama Bama Sama Bama, sonidos que pertenecen a nombres, sonidos que repiten los hombres dueños de esos nombres, sonidos que rebotan en la joroba de un mundo jorobado, destrozado, agachado, agazapado ante tanta maldad.

Osama os ama. Así fue, así es, o así pasó. Osama os amó. Y tanto os amó, que “a las escondidas” un ejército de salvación formó. Les instruyó para esperar y luego actuar. Los adiestró para luchar en casa del enemigo. Les entrenó para disfrazarse, mimetizarse e inmolarse. Y hasta les mostró el escenario bélico tumbando las torres gemelas. Osama os ama, y en su amor os dijo, “no luchad en nuestras arenas, pelead en las arenas de los infieles. Ahí son las batallas con sabor a victoria. Aquí no, aquí no”, oh oh oh. Sama Bama Sama Bama Oh Oh Oh.

No no no, ¡No cambiéis el ritmo! Bama Sama Bama Sama Oh Oh Oh, no suena igual. Bama Sama Bama Sama es al revés ¿acaso no lo ves? (por supuesto que no lo ves, eso casi no se ve, eso se oye…).

Y así fue que Obama HIZO OIR otras instrucciones al ejército que Osama formó. Y el ejército entrenado para obedecer obedeció. Escuchó las nuevas órdenes y las cumplió. Y rápidamente se aglomeró en las arenas equivocadas y empezó a matar hermanos de sangre y hermanos de credo, y se autonombró Estado Islámico, y robó y compró armas y generó mucho movimiento a la economía armamentística del astuto Obama. Bama Bama Oh Oh. Bama Bama oh oh oh. Cambiaste todo el ritmo de Osama os ama, hiciste que su ejército dejara tus infieles tierras, que saliera de Nueva York, de Washington, de Gran Bretaña, de Francia, de España, de etc. Obama Bama, hiciste que el ejercito de Osama os ama, se aglomerara en el Medio Oriente, lograste que tus enemigos se maten entre ellos y que además te produzcan beneficios económicos y geopolíticos. Bama Bama o Bama Sama, estás esperando pacientemente que tu ritmo se convierta en la música de moda, que todos los bailarines estén en los puestos geopolíticos que te interesan, para justo en ese instante, detener la música, y botar al Estado Islámico de la fiesta…

Sama Bama Sama Bama Oh Oh, Osama ama, Sama Bama Oh Oh Oh. No se si tu ritmo volverá Osama. Por el momento parece que se va.

Si de consuelo te sirve Osama, tu letra diferente Obama, tu antípoda no trabajó sólo, lo ayudó la crueldad y la maligna inteligencia del Mosad. Y el director musical sigue siendo el mismo desde la segunda guerra mundial, el poco visible y super poderoso Sionismo Internacional.

Sama Bama Sama Bama Oh Oh Oh.