Buenos Aires, (PL).- El juez Daniel Rafecas rechazó hoy la denuncia contra la presidenta argentina, Cristina Fernández, por encubrimiento que formuló ante su juzgado el fiscal Gerardo Pollicita, quien retomó la lanzada por su difunto colega Alberto Nisman.

En su fallo, el magistrado considero que no “hay un solo elemento de prueba, siquiera indiciario, que apunte a la actual Jefa de Estado”.

Pollicita imputó a la Presidenta y al Canciller de encubrir a Irán a cambio de petróleo, al negociar un Memorando de Entendimiento, por su presunta participación en el atentado en 1994 a la asociación judía AMIA.

Esa fue la insólita denuncia que lanzó Nisman el pasado 12 de enero, la cual sirvió a la oposición para lanzar una voraz ofensiva contra el Gobierno, antes de aparecer muerto tres días después lo cual echó aun mucha más leña al fuego político.

“El magistrado entendió que no están dadas las mínimas condiciones para iniciar una investigación penal a partir de lo presentado por el fiscal” escribió en su cuenta de Twitter la directora de comunicación de la Corte Suprema argentina, María Bourdin.

“Rafecas dijo que ninguna de las dos hipótesis de delito del fiscal Pollicita en su requerimiento se sostienen mínimamente” agregó Bourdin.

Ese fiscal impulsó la acción penal en la denuncia contra el Gobierno y había solicitado que se abra la investigación para comprobar si la hipótesis delictiva tenía o no sustento.

Su acción, enarbolada en la campaña antigubernamental por los sectores opositores, fue considerada una muestra más de las maniobras de golpe blando que viene lanzando una porción opositora del Poder Judicial.

Pollicita imputó también por el delito de encubrimiento al canciller Héctor Timerman, el diputado Andrés Larroque, los dirigentes sociales Luis D‘Elía, Fernando Esteche y Jorge Khalil, además del exfiscal Héctor Yrimia y el supuesto “espía” Ramón Allan Héctor Bogado.

El dictamen de Rafecas precisa que “no hay un solo elemento de prueba, siquiera indiciario, que apunte a la actual Jefa de Estado respecto -aunque sea- a una instigación o preparación (no punible) del gravísimo delito de encubrimiento por el cual fuera no sólo denunciada sino también su declaración indagatoria requerida”.

El juez recalca en su veredicto que no existió delito alguno en ninguna de las dos hipótesis planteadas por el fiscal Pollicita en su requerimiento de instrucción.

La decisión del magistrado cayó como un balde agua de fría sobre los grupos concentrados de poder económico y mediático que esperaban utilizar la denuncia como arma para prolongar el ataque al Gobierno en un año electoral.

El próximo octubre se definirá cual fuerza política conducirá el país en los próximos cuatro años. Ya comienzan a escucharse voces desde la oposición de crítica al juez Rafecas.