Caracas, (PL).- Venezuela está sometida hoy a una de las agresiones estadounidenses más cruentas de los últimos años en Latinoamérica, según reiteradas advertencias del presidente Nicolás Maduro, tras su denuncia esta semana de un fallido golpe de Estado.

El mandatario solicitó a la Unión de Naciones Suramericanas, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y otras fuerzas del área estar alertas en defensa de la paz en esta nación.

A su juicio, este es el momento de la solidaridad frente a las agresiones de Estados Unidos, y pidió que nadie se quede callado frente a tales acciones.

Somos víctimas de un ataque de Washington para derrocar el Gobierno y apoderarse del país, dijo Maduro.

Ante las pretensiones de la derecha nacional y foránea de atentar contra la Revolución, el ejecutivo se mantendrá apegado a la paz y la justicia, añadió.

Desde la Casa Blanca se han dado órdenes para acabar con el Gobierno de Caracas, pero Venezuela cuenta con un importante apoyo de la comunidad internacional y el respaldo de su pueblo, subrayó.

Maduro también llamó al pueblo a estar preparados “para enfrentar cualquier escenario que se pueda presentar”.

Tal es el caso del frustrado plan golpista en el que estaban involucrados sectores de la derecha local y un reducido grupo de la Aviación Militar con apoyo de Washington, manifestó.

Hay pruebas de la participación de miembros de la embajada de EE.UU. en las conspiraciones contra Venezuela, develó el mandatario: “querían presionar a oficiales de la Fuerza Armada para que aceptaran una propuesta de traición a la Patria”.

Pero quienes estén implicados en esos hechos tendrá que rendir cuentas a la justicia, acotó, porque en este país no hay intocables.

Precisamente, fue el jefe de Estado quien confirmó la detención del alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, por sus vínculos con intentos golpistas contra el Gobierno.

Este viernes, el Ministerio Público informó que la detención está vinculada con el procedimiento legal seguido a Lorent Gómez, imputado por la fiscalía debido a su presunta participación en planes terroristas contra Venezuela.

Ledezma firmó junto a María Corina Machado y Leopoldo López el Acuerdo Nacional para la Transición, documento que, según autoridades venezolanos, sería punto de partida para iniciar un golpe de Estado, el cual contemplaba ataques a ministerios, la sede de la televisora Telesur y el Palacio de Miraflores.

En tanto, el Tribunal Supremo de Justicia rechazó, por inconstitucional, ese texto que oculta “bajo el manto de un lenguaje de supuesto consenso el desconocimiento de las autoridades legítimamente constituidas, de la soberanía popular y de la voluntad de la mayoría”.

Con prontuario violento

Apenas unas horas después de su arresto, BBC Mundo se aventuró en estimar que el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, es hoy una de las figuras más importantes de la oposición venezolana. El medio de comunicación desconoció así el prontuario violento del burgomaestre y militante de la opositora Alianza Bravo Pueblo, a quien el Ministerio Público le imputa delitos de conspiración y por organizar acciones desestabilizadoras contra el gobierno constitucional de Nicolás Maduro.

La ministra de Comunicación e Información, Jacqueline Faría, fue de las primeras autoridades en recordar en su cuenta en la red social Twitter que Ledezma participó en la masacre del Caracazo en 1989.

Hace 26 años, los días 27 y 28 de enero, la rebelión popular contra medidas neoliberales del Fondo Monetario Internacional decretadas por el gobierno de Carlos Andrés Pérez era sofocada de forma criminal.

Ledezma estuvo relacionado con aquellos hechos sangrientos, en los cuales, según cifras oficiales, fueron asesinadas por la fuerza pública unas 300 personas, precisó.

También en 1992, señala Faría, el entonces gobernador del Distrito Federal, participó en otra masacre, esta vez en un internado judicial de Catia, Caracas, cuando efectivos de la Guardia Nacional y de la Policía Metropolitana cegaron la vida de 63 reclusos.

Según testimonios de la época Ledezma ordenó abrir las puertas de la cárcel y estimular una fuga colectiva, para luego mandar a las fuerzas del orden público a abrir fuego.

En ese mismo año el exmilitante de Acción Democrática ordenó golpear y encarcelar a un grupo de adultos mayores por exigir pago de pensiones frente al Palacio de Miraflores (sede del Ejecutivo).

De esa etapa se recuerda, además, la orden dada por Ledezma para la captura y enjuiciamiento de una decena de estudiantes apresados en una manifestación en la Universidad Central de Venezuela.

Durante su gestión asesinaron a universitarios como Belinda Alvárez, presidenta del Centro de Estudiantes de Trabajo Social; y a la periodista Verónica Tessari, reportera de un canal de televisión internacional, rememoran analistas.

También usó recursos legales, como la Ley de Vagos y Maleantes, que castigaba con cárcel y destierro en una colonia penitenciaria, El Dorado, ubicada en el sur de Venezuela.

Asimismo, en su corto lapso de gobierno se caracterizó por deportaciones masivas de ciudadanos colombianos y haitianos, quienes eran apresados en las calles y expulsados del país en horas.

En abril de 2002 Ledezma también respaldó el golpe de Estado contra el presidente Hugo Chávez, pero no calculó la respuesta popular que rescató al líder de la Revolución boliviana, señalan autoridades venezolanas.

Doce años después, el alcalde opositor volvió a optar por la vía violenta y según evidencias mostradas en Venezuela, fue de los impulsores del plan La Salida, con manifestaciones violentas que a inicios de 2014 tuvo como saldo 43 muertos y más de 800 heridos.

El alcalde metropolitano es acusado, además, en Caracas por sus vínculos con los terroristas Lorent Gómez Saleh, Gabriel Valles, Ronny Navarro, Gerardo Carrero y Renzo Prieto, imputados por planes conspirativos.

Según la investigación, Gómez Saleh, Valles y Navarro aparecen en varios vídeos manifestando su intención de atentar contra edificaciones públicas y privadas, con el fin de causar alarma y caos en el país.

EL pasado 12 de febrero Ledezma se unió al diputado de Primero Justicia Julio Borges y la exlegisladora María Corina Machado para suscribir el Acuerdo Nacional para la Transición, que respaldaba un fallido intento golpista, según denuncias recientes.

El plan, con apoyo desde Estados Unidos, incluía el bombardeo desde un avión Tucano, artillado en el exterior, de instalaciones como el Palacio de Miraflores, la cancillería, el canal Telesur, la dirección de Inteligencia, y los ministerios de Defensa, Educación y el de Relaciones Interiores, entre otras.

Sobre Ledezma, el vicepresidente para el Desarrollo del Socialismo Territorial, Elías Jaua, consideró que es uno de los principales conspiradores contra la paz, la estabilidad y tranquilidad de las familias venezolanas.

Ahora toca al máximo órgano judicial determinar el grado de responsabilidades de Ledezma en planes golpistas contra el Gobierno porque “nadie es intocable escúdese bajo la bandera que se escude”, indicó