(ABI).- El reciente encuentro entre los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Chile, Michelle Bachelet, acaparó los últimos días la atención de la prensa chilena, que este domingo anunció la próxima visita del vocero internacional de la demanda marítima boliviana, Carlos Mesa, para sostener reuniones con organizaciones sociales.

El ex presidente boliviano no tendría reuniones con las autoridades del Ejecutivo, sino, con diversos movimientos chilenos de izquierda que tienen estrecha relación con Bolivia y que apoyan la demanda marítima, según un reportaje del periódico El Mercurio.

Mesa tiene planificado visitar Chile en marzo y la idea sería generar un golpe comunicacional apelando al concepto de “diplomacia de los pueblos” que el presidente Evo Morales suele destacar, de acuerdo con esa publicación.

El 19 de agosto del año pasado, las organizaciones Unión Bicentenaria de los Pueblos, Casa Bolívar y Comité de Reencuentro Chileno-Boliviano entregaron una carta en La Moneda dirigida a la presidenta Bachelet, en la que expresaban que “resulta inaceptable mantener territorios arrebatados en guerra a países hermanos” y proponían la concreción de una salida soberana al mar para Bolivia.

Esa misma carta, que además venía firmada por artistas y académicos, fue entregada en octubre al Gobierno boliviano en La Paz.

Por su lado, el rotativo La Tercera recogió las reacciones en Chile sobre la reunión reservada que sostuvieron Bachelet y Morales en la capital de Costa Rica aprovechando su asistencia a la cumbre de la Comunidad de Estados de Latinoamérica y el Caribe (CELAC).

“Mientras esté la demanda de Bolivia en La Haya no se pueden llevar cuerdas separadas (…) ellos siempre van a tergiversar y se van a aprovechar de esto en la corte para señalar que Chile estaría preocupado por la demanda y que, por lo tanto, está conversando y negociando”, dijo el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de Chile, Jorge Tarud.

El senador Francisco Chahuán dijo que “hay que esperar el resultado de los alegatos en La Haya y dilucidar la competencia de la misma para, una vez que eso ocurra, iniciar una nueva relación bilateral con Bolivia”.

“Me sorprendió esta bilateral, no demuestra una actitud tan firme como la que ha demostrado el canciller (Heraldo Muñoz) en el último tiempo”, manifestó el senador Alejandro García-Huidobro.

El senador Jorge Pizarro saludó ese encuentro y dijo “me parece bien (retomar el diálogo) porque en esa agenda hay muchos temas útiles para los ciudadanos de ambos países y lo que corresponde es que Chile mantenga su posición”.

El canciller Heraldo Muñoz reiteró la disposición del Ejecutivo de descongelar la agenda bilateral, aunque rechazó que esto suponga una estrategia de “cuerdas separadas”, como se hizo en el gobierno de Sebastián Piñera con Perú en medio del diferendo por el límite marítimo.

“Creo que es una situación muy distinta (…) porque aquí no hay ninguna disposición de andarse condecorando, de visitas bilaterales como si no hubiese una demanda. La demanda está, nosotros nos defenderemos, pero estamos dispuestos a dialogar sobre los otros temas”, afirmó, según reseñó La Tercera.

Ante ese panorama, el periodista boliviano y director de la revista Oxigeno, Grover Yapura, consideró que “en este momento, Bolivia y Chile están en la batalla de quién gana más ante la opinión pública internacional”

“Yo tengo el criterio que el gobierno chileno, presidido por Michelle Bachelet, está reaccionando ante la estrategia boliviana y lo ha hecho en un foro multilateral llamado Cumbre de la CELAC, para buscar un diálogo con el presidente Evo Morales, pero sin cambiar de posición en torno a su definición estratégica y de Estado chileno, que es no ceder salida soberana a Bolivia”, dijo.

Bolivia nació a la vida republicana con 400 km lineales de costa y quedó mediterránea desde 1879, cuando Chile invadió militarmente a su entonces puerto de Antofagasta.

La Paz y Santiago litigan desde abril de 2014 en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, a donde acudió Bolivia para obligar a Chile a negociar un acceso propio al mar Pacífico.