(ABI y Agencias).- El ministro de Salud, Juan Carlos Calvimontes, intentó justificarse el viernes por revelar una enfermeddad del magistrado del Tribunal Constitucional, Gualberto Cusi.

“Mi intención nunca fue denunciar la enfermedad del señor Cusi, y más al contrario la única preocupación que tenía como autoridad era precautelar la salud del resto de la población por la responsabilidad que tengo como autoridad de velar por la salud pública del pueblo boliviano, dentro de la bioseguridad”, dijo a los periodistas.

Según la autoridad, el reveló la enfermedad del magistrado suspendido del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), Gualberto Cusi, en apego a la Ley 3729 de Prevención del VIH y SIDA que resguarda la salud de la población.

“Estamos en un proceso de investigación sobre las personas que han tenido que estar en relación directa a fin de registrar el menor indicio de la posición de esta enfermedad en ellos”, sostuvo.

Según el ministro, si existe la necesidad de pedirle “disculpas públicas” al señor Cusi, lo hará sin ningún problema. “Lo realizo (pedir disculpas) sin ningún problema y también a la población que haya sido afectada con esta clase de declaraciones, pero el problema no radica ahí, sino que el problema radica en el que se precautele la salud de la población”, dijo.

Pedidos de renuncia

Las revelaciones hechas por Calvimonte provocaron la protesta de varios sectores sociales que pidieron su renuncia por vulnerar las leyes y la protección de personas enfermas.

Sin embargo, desde el Colegio Médico de La Paz se puso en duda que el ministro renuncie. “Una persona que no tuvo ética cuando develó el estado de salud de un paciente, no la tendrá para renunciar voluntariamente. Eso está en su conciencia”, dijo el presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea.

“El Ministro de Salud pretende que las familias y los enfermos de VIH-SIDA sean estigmatizados y aislados, para que nadie los salude, que se les coloque una campana, para que sea despreciado, odiado y discriminado por la población; el hecho constituye una muerte civil”, dijo Cusi, cuyos abogados anunciaron el inicio de tres procesos legales.

Según el artículo 5 de la ley 3729, los enfermos tienen derecho “a que se respete su privacidad, manteniendo la confidencialidad de su estado serológico y prohibiendo las pruebas obligatorias, siempre que no este afectando a terceras personas”.

Cusi, el magistrado afectado por las revelaciones del ministro de Salud, se enfrenta a un juicio de responsabilidades que el gobierno le inició, debido a que desde el Tribunal el magistrado suspendió la aplicación de la Ley del Notariado.