(ABI).- El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce, informó que la demanda interna del país creció hasta el momento en torno al 4,5% y volverá a tirar el Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia hasta más del 5,5% en 2014, minimizando el impacto de la caída de los precios internacionales, que sólo participará en 0,7% del crecimiento económico nacional.

El Ministro de Economía explicó que la demanda interna continuará un ritmo creciente en diciembre, debido a las fiestas de fin de año, donde la gente -dijo- realiza más gastos familiares y estimula el mercado nacional.

“Una vez más se ratifica que la locomotora del crecimiento no tienen nada que ver con los precios internacionales, del petróleo, del gas o de los minerales, porque eso aporta sólo el 0,7% del crecimiento, sino que es el 4,5% de la demanda interna, pero crecerá más, la demanda interna será impulsada más en este fin de año”, remarcó a la ABI.

A pesar de un contexto internacional adverso donde Europa sigue debilitada y Estados Unidos “no puede levantarse”, remarcó que Bolivia será este año nuevamente la economía que más crecerá en América del Sur, región que se expandirá sólo en torno al 3%.

“En América del Sur somos de lejos la primera economía. Los organismos internacionales avalan nuestras tendencias de crecimiento, de este año y del próximo año”, agregó.

Respecto al sector de la manufactura, sostuvo que este año crecerá 4,4%, situándose es uno de los sectores más importantes de la economía nacional, tomando en cuenta que en 2005, un año antes del primer gobierno de Evo Morales, ese rubro sólo registraba alzas del 3%, en promedio.

“Lo que tiene más peso es la manufactura, que es donde estamos apostando, eso revela que nos estamos convirtiendo gradualmente en un país industrializado”, relievó.

Por otro lado, apuntó que en los últimos nueve años el valor de las ventas y facturaciones en los supermercados del país se incrementó en 529%, de 71 millones de dólares, en 2005, a 480 millones de dólares en 2014, debido al crecimiento del poder adquisitivo de la gente, que cada vez deja de ser pobre.

“Quiere decir que el consumo de los bolivianos ha mejorado, la gente no tenia costumbre de ir a los supermercados, pero vean como han subido la facturación. La gente sabe que cuando va a comprar productos a los mercados es más barato, pero parece que hay cada vez más ricos en Bolivia”, consideró.

También dijo que las ventas de los restaurantes en el país crecieron 10 veces más desde el 2005, cuando facturaban sólo 67 millones de dólares, nueve veces menos de los 515 millones de dólares que captarán este año.