Contrario a la creencia popular de que la familia es el espacio en donde se puede encontrar afecto, y protección, es en la familia uno de los ámbitos donde se encuentra mayormente el maltrato y violencia sexual, contra los niños y niñas.
También se observa que la misma sociedad sostiene y socializa a las niñas para que sean preferentemente víctimas y socializa a los hombres para ser preferentemente victimarios.
También se cree que la violencia y el amor no coexisten, sin embargo se observa que gran parte de los niños maltratados quieren a sus progenitores agresores, de hecho se les enseña que ellos, los niños, merecen tal castigo, y se sienten culpables plenamente de la agresión.
Estos niños al crecer creen que la violencia es parte de las relaciones y de la convivencia.
La violencia y el maltrato infantil, se observa muchas veces en clases obreras pobres, pero también se encuentran casos en clase de grandes recursos económicos, solo que muchas veces se ocultan, y por medios de las influencias de poder, y suelen quedar impunes y silenciados estos delitos.
Pero esta costumbre de culpabilizar solo a las clases pobres de propiciar casos de abuso sexual, convierte a la pobreza en sinónimo de delito y criminalizan a la pobreza, y consideran a las clases sociales altas o medias como sujetos normales y ajenos a esos crímenes de abuso de menor.
Las organizaciones sociales y ONG también aducen a que la violencia a la mujer se desarrolla bajo la estructura patriarcal, y que es nuestra sociedad la que impulsa estos crímenes, pues incita a los hombres a demostrar su hombría, su poder, su autoridad sobre otros, y acostumbra a la mujer, desde muy niña, a obedecer, a aceptar roles impuestos a los que ella debe aceptar calladamente.
Los niños y adolescentes son muchas veces ignorados y discriminados por la sociedad, el niño mismo es percibido por la sociedad adulta como un marginado, pues no comprende la relevancia de los hechos, y esto hace que no tenga poder, ni voto, entonces no existe, y esto hace que la sociedad invisibiliza la realidad de los niños a pesar de sus discursos de preocupación por ellos. La sociedad muchas veces no entiende que los niños y los adolescentes son sujetos de derechos, a pesar que los adultos no los vean a estos como sujetos.
La paz, Cochabamba y santa cruz son los 3 departamentos, donde se registran más actos de violencia en contra los niños, niñas y adolescentes, y la mayor violencia es la psicológica, seguida por la física, y finalmente la sexual. Muchas veces todas juntas en una misma persona.(datos defensoria de la niñez y adolescencia)
Los mayores agresores suelen ser sus padres, seguido por sus educadores, estos datos son de la defensoría de la Niñez y adolescencia, que también declara que recibe de 20 a 24 denuncias de maltrato infantil por día.
También encontramos en diferentes casos de abuso sexual infantil, la omisión o incumplimiento del deber, de las autoridades que deberían prestar ayuda o asistencia a la víctima, fuese esta institución, el colegio, la gobernación, la alcaldía, o centros de salud, este hecho de inasistencia esta legislado con una pena de cárcel de acuerdo a la ley Marcelo Quiroga (el artículo 111 del código de niño niña y adolescentes ), que establece que cualquier profesional e institución que conozca de un caso de maltrato a un niño debe denunciarlo y tiene la obligación de protegerlo y cuidarlo al menor si corre el riesgo de ser nuevamente maltratado.
Una muestra del gran número de casos de abuso a menores es que la fuerza anti crimen de Quillacollo (Cochabamba), declara que en el 2012 han recibido 158 casos de denuncias de violación, 34 casos de adultos y 124 casos de violación de niñas y niños y adolescentes, para simplificar decimos que la violación de menores en Quillacollo es tres veces más que las violaciones de adultos.
Muchos violadores son menores de edad, y son primos, hermanos, parientes, amigos, vecinos de las víctimas, y siete de cada diez violaciones son denunciadas, las otra no.
Y un dato significativo es que el 90 por ciento de los procesos judiciales que existen en el país sobre violación se produce en Cochabamba, y los padres de las victimas prefieren llegar a un acuerdo con el violador de su hija, pidiendo una suma de dinero, a cambio de retirar la denuncia y renunciar el derecho de justicia, otros progenitores obligan a casarse con su agresor.(datos def. de la niñez y adolescencia)
En diferentes investigaciones realizadas por nosotros en Argentina, Paraguay y Bolivia, se observa una inmensidad de leyes y reglamentos que protegen a la niñez y adolescencia, de acosos, abusos y explotación sexual, pero también observamos que los mismos operadores de seguridad o de justicia, son los que incumplen de esos reglamentos.
Un ejemplo de esto es la calle 12 de Octubre en el Alto-La Paz-Bolivia, donde en una avenida pode encontrar mil hombres transitando por las calles, y a los costados varios prostíbulos, en donde están de 100 a 200 clientes en las escaleras y pasillos, uno detrás del otro, viendo las diferentes puertas con mujeres jóvenes, a veces niñas, prostituyéndose por 30 o 40 bolivianos, (5 dólares)y a pocas cuadras de allí a niñas llamadas cleferas, (se drogan con pegamento) que se prostituyen por 20 o 15 bolivianos (2 dólares), y en todos estos espacios podemos encontrar a la policía presente que no están para impedir estos abusos a menores, si no que están para proteger los interés de los proxenetas, que pagan por la seguridad de sus negocios a la policía.
En Argentina podemos encontrar el mismo sistema, en donde los comisarios son dueños de los prostíbulos y en donde también se vende droga, pero de estos casos solo se conocen algunos comisarios que son detenidos, pero son muchos más los espacios en donde existe participación de la justicia y el poder ejecutivo.
La lucha contra violencia sexual a menores de edad, es una lucha que empieza desde la sociedad, y no solo desde las leyes y reglamentos, no se acaba con penas más duras, pues sigue existiendo los clientes que demandan tener relaciones sexuales con menores, y si la demanda continua, las ofertas afloran, cueste lo que cueste, y es allí donde el dinero y el poder corrompe e involucra a las persona en un negocio altamente rentable y altamente impune, pues todos sabemos lo que sucede, pero fingimos no saberlo.