(ABI).- La ministra de Transparencia, Nardi Suxo, informó el martes que las ministras que forman parte del Gobierno plantearon la aprobación de un decreto, para que las personas que tengan una denuncia de violencia contra la mujer no accedan a cargos en la administración pública.

“Las ministras hemos planteado un decreto supremo para operativizar que ninguno no solamente maestros, policías sino Fuerzas Armadas, quienes sean denunciados por un hecho de violencia no puedan acceder a un cargo en la administración pública”, dijo.

La Ministra manifestó que se espera que en el ámbito privado se asuma la misma responsabilidad, porque la violencia no es propia de la administración pública, sino va más allá.

La pasada semana, la ministra de Comunicación, Amanda Dávila, informó que en la Policía y en el magisterio, las autoridades del sector ya habían aprobado normativas para evitar que personas que hayan cometido hechos de violencia contra la mujer no asciendan al grado inmediato o a la categoría respectiva.

El planteamiento del decreto es parte de una campaña sostenida denominada ‘Alto a la violencia‘, que se inicia esta jornada a propósito del Día Internacional de la lucha contra la violencia a la mujer, que se recuerda cada 25 de noviembre.

Suxo dijo que así como el Gobierno respeta la cultura de paz y de diálogo “queremos tener paz hogares, familias y escuelas espacios en los que participa la mujer con seguridad que nos lleve a ver que no habrá violencia y si la hay que será sancionada”.

Por su parte la ministra de Justicia, Sandra Gutiérrez, convocó a la sociedad en su conjunto a luchar contra la violencia a la mujer, porque -dijo- no basta con la aprobación de leyes, con querer endurecer las penas, ya que debe existir conciencia en las personas: en las mujeres de hacerse respetar y en los varones de respetar los derechos de las mujeres.

No obstante, destacó la normativa boliviana relacionada a la violencia, la que es incluso “envidiada” en el exterior, aunque aseveró que se precisa aplicarla, para lo que reiteró el pedido del concurso de todos los actores de la sociedad.

A su turno, la representante de las Naciones Unidas en Bolivia, Katherine Grigsby, dio cuenta que la campaña gira en torno a tres principales ejes: no más impunidad, no más víctimas y fomentar una movilización social grande con participación activa de hombres y mujeres.