La quinua boliviana (o quinoa) será la protagonista principal en el próximo “Salón Internacional del Gusto” evento de carácter bianual que organiza “Slow Food”, una organización fundada en París en 1989 sin fines de lucro, y que como es habitual se llevará a cabo en Turín (Italia) del 22 al 27 de Octubre. De este modo Turín se convierte en la capital mundial de los alimentos ecológicos y de los alimentos artesanales. Desde su fundación “Slow Food” junto a “Tierra Madre” han defendido siempre las culturas locales frente a los progresos estandarizados impuestos por lógicas modernas de producción. “Tierra Madre” es una definición que evoca el concepto de tierra intensa como madre y como divinidad introduciéndo a nivel mundial un nuevo actor en la producción alimenticia. Una producción agroalimentaria alternativa a la producción industrial. En el “Salón Internacional del Gusto” se encuentran los representantes de un modelo sostenibile de producción y distribución de los alimentos, cuidadosos de los recursos ambientales y calidad en los productos. Uno de los más importantes proyectos llevados a cabo por “Slow Food” ha sido el “Arca del Gusto” un censo de productos alimenticios locales amenazados de extinción. En conexión con el “Arca de Gusto” funcionan los “baluartes” (en italiano “presidi”), proyectos sobre el territorio que tienen como objetivo sostener concretamente estos productos.

En esta importante feria dedicada a la alimentación, la quinua boliviana tendrá un lugar de honor por haber sido declarado en 2013 “Año Internacional de la Quinua” por la Asamblea General de las Naciones Unidas en reconocimiento a las prácticas ancestrales de los pueblos andinos, que han preservado la quinua como alimento para las generaciones presentes y futuras, mediante conocimientos y prácticas de vida en armonia con la naturaleza. La quinua boliviana que será exibida en Turín proviene de la organización Apepa, que reúne alrededor de 170 familias de productores biológicos de la provincia de Aroma,( distrito de Konani, del ayuntamiemto de Sica.Sica, departamento de La Paz), que se dedican principalmente a la producción de quinua en grano o molida, negra o roja. Apepa forma parte de la AOPEB (Asociación de productores ecológicos de Bolivia) que ha participado a eventos de carácter internacional.

Bolivia es el primer productor mundial de quinua que se produce también en el Perù, Chile y Ecuador. Desde hace unos 5.000 años es la base alimenticia de los pueblos andinos preincaicos e incaicos ya que posee los ocho aminoácidos esenciales para el ser humano y lo convierte en un alimento muy completo y de fácil digestión. Tiene un excepcional equilibrio de proteínas, grasas y carbohidratos y entre los aminoácidos presentes en sus proteínas destaca la lisina (importante para el desarrollo del cerebro) la arginina e histidina, básicos para el desarrollo humano durante la infancia. También es rica en metiotina y cistina, y en minerales como hierro, calcio, fósforo y potasio mientras es pobre en grasas y no contiene gluten, por lo que es recomendable para los celíacos.

Existen varios tipos de quinua, la Quinua Real, es una variedad que se produce exclusivamente en la región de los grandes salares bolivianos y por su extraordinario contenido en proteínas tiene un alto valor biológico. La Quinua Blanca es la de sabor más sutil de todas las variedades existentes y es la más común. La Quinua Roja era “adorada” por los incas, los guerreros incas comían bolas de quinua roja para obtener fuerza y resistencia. Tiene un excelente sabor, textura y es altamente nutritiva. La Quinua Negra es un híbrido interesante que fue desarrollado en granjas donde crece la quinua.

Tradicionalmente los granos de la quinua se tuestan y con ellos se produce harina que se utiliza para la elaboración de distintos tipos de panes, tanto tradicionales como industriales, ya que permite mejorar características de las masas, haciéndola más resistente, lo cual favorece una buena absorción de agua. También pueden ser cocidos, añadidos a las sopas, usado como cereales o pastas e incluso se fermentan para obtener cerveza o chicha, la bebida tradicional de los Andes. Ultimamante se producen también fideos hechos con el harina de quinua.