EVO MORALES, que posee un nombre bíblico y lo convierte en el único hombre que no tiene un solo tocayo en el planeta, ha declarado guerra a CRISTOBAL COLON el navegante genovés. Tiene que desaparecer el nombre de Colón de todas las plazas, plazuelas, avenidas, calles y destruír sus estatuas y bustos ha manifestado. Puede hacerlo, nadie le puede impedir porque es el “máximo conductor”.

Sea como sea la historia no se cancela: en 1492 un marinero genovés tuvo la genial idea de pensar que el mundo no era plano, era redondo y partiendo del Puerto de Palos –no tenía la mínima idea de descubrir un Nuevo Mundo o algo parecido- navegando hacia Occidente, podía llegar al mismo lugar circumnavegando los mares. No ha destruído ninguna civilización, no ha asesinado a nadie, no ha saqueado riquezas, simplemente ha desembarcado por casualidad con sus tres caravelas en la Isla de San Salvador.

Ahora Morales quiere borrar el nombre de Colón de toda Bolivia, lo puede hacer, puede destruír y hacer pedazos también la estatua de Cristóbal Colón instalada desde 1925, centenario de la independencia de nuestra amada REPUBLICA en el Prado de La Paz (Av. 16 de Julio) y donada por la colonia italiana residente en nuestro país en agradecimiento a la Patria que los acogió y que ellos han recompensado con trabajo y humildad. Así como es menester recordar el pacto de amistad que se ha realizado años atrás entre Italia y Bolivia y que ha significado siempre una profunda iniziativa de concordia y hermandad entre dos pueblos amigos. La estatua puede ir a terminar en un basural cualquiera, pero es necesario que el gran “conductor” sepa que esa estatua ha sido modelada y plasmada en las canteras de mármol de Carrara y es el mismo mármol que el “genio” Miguel Angel usó para modelar su famosísima “Piedad” que se encuentra en la Basílica de San Pedro en Roma y visitada por millones de personas. Cierto, conocer estos detalles significa tener algo de cultura.

Cristóbal Colón no fue un santo como querían hacerlo aparecer algunos exaltados del siglo pasado. Fue un hombre de sus tiempos, un hombre nacido entre el oscuro Medio Evo y el brillante Renacimiento, y no sé si Morales sabe lo que significa Renacimiento, con todos los defectos de los hombres de esa época. Una época donde las religiones, todas, enseñaban a los creyente que no era malo exclavizar a gente de otras religiones. Colón fue un pésimo político y se ha visto en que condiciones estaban sus relaciones con los Reyes de España, pero fue un grandísimo marino y sobretodo hombre de gran coraje y esto no puede ser puesto en duda alguna. En tiempos de pequeño cabotaje tuvo el valor de realizar un viaje interoceánico abriendo los ojos a un mundo que todavía estaba ciego.

Morales puede quitar de todas las plazas de Bolivia el nombre de Colón, pero es el hombre que ha cambiado el mundo.