Madrid, Washington y Ottawa (PL y Bolpress).- El físico Alan Guth del Instituto Tecnológico de Massachusetts afirmó que existe un número de universos paralelos que tiende al infinito y hoy sigue creciendo. El investigador norteamericano formuló en la década de 1970 la teoría del universo inflacionario para explicar su expansión luego de una gran explosión.

Un millar de físicos de todo el mundo se reunieron a principios de julio en Valencia, España, en la 37 Conferencia Internacional de Física de Altas Energías, que tuvo como plato fuerte el debate sobre los datos de BICEP2, el telescopio de la Antártida que presuntamente captó un eco del Big Bang. Un elemento clave de la reunión fue la aproximación a los resultados de experimentos del satélite Planck de la Agencia Espacial Europea, cuyos datos provisionales utilizó BICEP2, pero pudo cometer errores al sustraer el efecto del polvo en esos datos.

Juan Fuster, co presidente del comité organizador, dijo a la revista especializada Materia que por eso se pidió al equipo de BICEP2 y al de Planck participar en una sesión plenaria para revisar los datos y discutir hasta qué punto es real el anuncio.

La polémica se inició luego de que físicos estadounidense afirmaron en marzo haber detectado ondas gravitacionales primordiales de una onda expansiva dejada por el Big Bang hace unos 13.700 millones de años. Estas ondas confirmarían la teoría de la inflación, según la cual tras la explosión inaugural, el universo se hizo billones de veces más grande en fracciones de segundo.

El pasado 17 de marzo, investigadores del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, en Estados Unidos, anunciaron que por primera vez se detectaron las ondas gravitacionales que recorrieron el universo primitivo durante un período explosivo de crecimiento conocido como inflación cósmica. Según los astrónomos, el descubrimiento constituye la confirmación más importante lograda hasta la fecha sobre las teorías de inflación cósmica, que plantean que el cosmos se expandía por 100 billones de billones de veces en segundos.

Pequeñas fluctuaciones cuánticas fueron amplificadas a tamaños enormes por la expansión del Universo, sabemos que esto produce otro tipo de ondas llamadas ondas de densidad pero queríamos probar si también se producen ondas gravitacionales, explicó Jamie Bock, uno de los responsables del trabajo.

Las ondas se detectaron con la ayuda del telescopio BICEP2, situado en el Polo Sur, que escanea el cielo en frecuencias de microondas, donde recoge la energía fósil del Big Bang o gran explosión. La teoría del Big Bang es un modelo científico que trata de explicar el origen del Universo y el Sistema Solar hace 13.800 millones de años, así como su desarrollo posterior a partir de una singularidad espacio-temporal.

De acuerdo con expertos, después del Big Bang el espacio comenzó a expandirse de manera exponencial en un episodio conocido como inflación cósmica. Los signos reveladores de ese capítulo en la historia temprana del Universo están impresos en el cielo, en un resplandor denominado fondo cósmico de microondas, y es ahí donde los científicos han buscado durante años la evidencia más directa de inflación en forma de ondas gravitacionales, y que ahora lograron detectar.

El anuncio del equipo del BICEP2 habría confirmado la teoría de la expansión del universo, pero expertos de la sonda europea Planck que orbita a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, alertaron sobre la falsedad de los datos. Tras el cuestionamiento, los autores del hallazgo admitieron en un artículo publicado en Physical Review Letters que la señal podría ser un falso positivo creado por el polvo de nuestra galaxia.

En declaraciones recogidas por la revista especializada Materia, el director del Instituto de Física de Cantabria y co investigador de Planck Enrique Martínez aseguró que BICEP2 no tiene capacidad para decir si la señal captada es cósmica, pero la misión europea sí. Además, precisó, BICEP2 solo puede ver una porción de cielo de 400 grados cuadrados y Planck abarca 40 mil grados cuadrados, y está en condiciones de decir cuánta radiación llega de nuestra galaxia y cuánta fuera de ella.

De otro lado, aseguró Materia, BICEP2 tiene más sensibilidad que Planck para captar microondas en la longitud de onda de 150 gigahercios en la cual se hizo el hallazgo de ondas gravitacionales. Presuntamente se trataría de un destello de luz dejado fuera de nuestra galaxia de unos 380 mil años después de la explosión pero que al entrar pudo mezclarse con polvo de la Vía Láctea.

El 9 de julio, la misión europea Planck anunció que en un mes aclarará el efecto del polvo cósmico que llevó a los astrónomos norteamericanos a reportar erróneamente la captación de ecos del Big Bang. Ambos equipos coordinan la colaboración para definir, a fines de año, la polémica provocada por la afirmación que el observatorio BICEP2 había captado ondas gravitacionales de la gran explosión a la cual se le atribuye el origen del universo.

Los dos equipos deberán definir ahora si una parte del hallazgo corresponde efectivamente a ondas gravitacionales y otra (o toda) al polvo galáctico. Según Martínez, el equipo de la misión Planck está terminando su análisis para publicarlo en la revista Astronomy & Astrophysics, posiblemente de forma coincidente con los resultados del análisis conjunto a realizar con el grupo de expertos de BICEP2.

Alan Guth defiende la tesis del multiuniverso

Al intervenir en la 37 Conferencia Internacional de Física de Altas Energías en Valencia, el cosmólogo estadounidense Alan Guth, creador de la teoría del universo inflacionario, explicó que el universo continúa creciendo con infinitas galaxias y planetas, aunque la vida solo se daría en una fracción muy pequeña. Aseguró que la mayoría de modelos sobre esa teoría sustentan la existencia de universos paralelos o multiuniverso, constantemente en marcha.

La intervención de Guth era particularmente esperada debido a la polémica provocada tras el reporte en marzo pasado por el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian de Estados Unidos del hallazgo del primer eco del Big Bang hace 13.800 millones de años.

En opinión de Guth, aún en el caso de la no confirmación de las conclusiones del BICEP2 la teoría de la inflación seguirá siendo la mejor explicación para la expansión inicial del universo luego del Big Bang. El científico dijo que no existe un plan B para explicar cómo en fracciones de segundos después de la explosión un universo más pequeño que un átomo creció billones de veces a una velocidad superior a la de la luz.

Según la teoría, luego del crecimiento inicial la expansión comenzó a decaer y la materia adquirió el estado actual, pero no de forma uniforme, sino en pequeños sectores que siguen creciendo como universos separados por un espacio en constante expansión.

El Universo sería producto de un cosmos mayor de cuatro dimensiones

El universo podría haberse formado por la explosión de un agujero negro originado en un universo mayor de cuatro dimensiones, lo que contrastaría con la teoría del Big Bang, informó el portal científico Nature.

Astrofísicos del Instituto Perimeter de Física Teórica en Waterloo, Canadá, sostienen que el mundo se originó a partir de los restos expulsados cuando una estrella de cuatro dimensiones colapsó en un agujero negro. Esto podría ayudar a explicar por qué el firmamento parece ser tan uniforme en todas las direcciones.

En la actualidad, la teoría más aceptada sobre la creación del cosmos es la denominada Bing Bang o gran explosión. Sin embargo, esta acepción parece no poder explicar por qué el universo tiene una temperatura casi uniforme, a pesar de no haber pasado bastante tiempo desde su nacimiento para haber alcanzado el equilibrio térmico.

Las mediciones realizadas hasta ahora por el observatorio de la Agencia Espacial Europea en colaboración con la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio en Estados Unidos (NASA), coinciden con las predicciones hechas por el modelo estándar del Big Bang.

Por otro lado, las fluctuaciones de temperatura que contempla la teoría del agujero negro de los investigadores canadienses difieren de esas mediciones en un cuatro por ciento y según indican esos científicos, se encuentran perfeccionando su modelo.

Según la teoría del Big Bang, el Universo se originó en una singularidad espaciotemporal de densidad infinita y desde entonces, el espacio se ha expandido por lo que los objetos astrofísicos se han alejado unos respecto de los otros.