El 12 de octubre, declarado como Día de la Descolonización, se llevan a cabo las elecciones generales 2014, para la gestión 2015-2020. En este escenario, el mar de comediantes vendepatrias se ha multiplicado de manera sorprendente.

El MSM pasó de izquierda señorial (momentánea) a derecha total (su verdadero rostro), haciendo gala de sus mejores trajes, con gente que baja y sube como en el Puma Katari… Nos dijeron que “iban a profundizar el proceso de cambio” y acabaron en la derecha al anunciar su alianza con Rubén Costas y Rubén los dejó con los crespos hechos, en la puerta de la iglesia…

Unidad Demócrata, se quitó de encima al incómodo Rafael Quispe, poniéndolo de suplente y a la Jimena Costas de cuarta…

Rubén Costas y Ernesto Suarez, haciendo lo que mejor saben hacer, unir sus votos para dividir el país en dos, qollas y cambas. Como si Bolivia estuviera viviendo los tiempos del 2008-2009, donde se dieron los violentos hechos racistas y genocidas de El Porvenir y la persecución de qollas en las calles de Santa Cruz, Pando, Beni, Tarija y Sucre.

Los taxi partidos que suelen aparecer -como de costumbre-, para tratar de ganar en rio revuelto, no tienen un escenario que les sea favorable para sus intereses, por el contrario, su campo de acción es sumamente reducido, ahí están el Fernando Vargas y sus verdes ecologistas.

Los diez partidos políticos que se presentaron ante el Tribunal Supremo Electoral, son una muestra material de cómo se encuentra el campo político, pero particularmente de cómo se piensa la derecha así misma. No ha cambiado nada su mentalidad señorial, su economía dependiente, su falta de vocación nacionalista es más que patente.

¿No hay nada nuevo en el horizonte?

Por el contrario, hay muchas novedades, primero que en esta elección el empresariado joven ha asumido una posición francamente pro Evo Morales, de hecho una nueva generación de empresarios, ha debilitado sustancialmente a la burguesía histórica que encarna Samuel Doria Medina.

El MSM ha llegado a un nivel de presencia electoral que en verdad debiera preocupar a Juan del Granado, están en nivel cero de confianza pública.

La ausencia de programas económicos, políticos y societales, es evidente. No tienen programa que tenga credibilidad ciudadana, tienen aparatos de propaganda.

¿Que Samuel va a vender el avión presidencial? ¿Va a tener una economía de austeridad? Quién le cree eso, hay que ser muy ingenuos como para creerle, ni su propia gente tiene certeza de lo que Samuel oferta. El principal privatizador ofreciendo acciones contra natura neoliberal….

¿Que el MSM va a crear Ministerio de la Mujer? Mucha gravitación debe tener siempre Marcela Revollo como para reducir un programa de gobierno a un Ministerio de la Mujer…

Las elecciones como lugar donde la contabilidad cruenta del voto se erige en altillo de la democracia apenas ha iniciado una batalla de doce semanas.

Una batalla donde la verdad, se convierte en lugar de enunciación, aquí se mide la generosidad o la mezquindad de un gobierno…

Y finalmente lo de los debates…

Que se puede debatir con aquellos vendepatrias, que debatan entre vendepatrias y listo, asunto zanjado.

¿Si de elegir se trata…? mirando hacia el pasado neoliberal

La elección de candidatos en el campo político es un escenario de análisis interesante y hasta exótico, cuando se mira hacia la derecha…

Conviene preguntarse entonces: ¿Por qué los hechos se presentan de esa forma y no de otra?

En la derecha no manda lo programático, manda lo económico, es la lógica del cheque contra el cheque, la billetera contra la billetera, y ese escenario esta resquebrajado, vive su propio omega…

Un neoliberalismo que cuenta con una pequeña porción subjetiva de empresarios trasnochados y vejetes políticos profesionales que han pasado a comediantes de tiempo completo y mercenarios de la palabra en los medios y las redes sociales.

Es un neoliberalismo sin base social y con cero legitimidad en el conjunto de la sociedad.

De hecho a ningún emprendedor joven se le ocurriría volver al neoliberalismo, porque en ese modelo gana la transnacional y pierde el empresario.

Eso y no otra cosa explica la ausencia de programas en la derecha, no saben qué pueden ofrecer, porque lo que ofrecían ya no sirve para el tiempo presente.

Las rupturas eran previsibles, ¿Qué junta a Loyola Guzmán con Doria Medina? Nada. ¿Qué junta a José Antonio Quiroga y Doria Medina? Nada. Nada los hace amigables aliados.

El empresario se hizo la burla, los levanto y los echó como si fueran sus empleados.

Rafael Quispe tiene que tragarse su propia saliva por ambicioso, producto de su propia debilidad ideológica y todos los que los acompañan sufren las consecuencias.

¿Qué une a Jimena Costas y –Rubén Costas con Doria? Todo. Su lectura de la realidad, su aproximación con la oligarquía birlocha y burguesía enana que vivía del Estado haciendo política arrodillados al FMI, BID. BM. Los une su racismo encubierto que trata a los indios como guanacos…

¿Acaso Doria Medina mismo no es producto de los negocios típicos del neoliberalismo? Es el resultado genético de un modelo que desprecia a los pobres y vuelve más ricos a los ricos. Reduce la capacidad de inversión pública sacrificando la educación y la salud.

Doria nos dice en CNN que en ocho años no se ha invertido en educación y salud, ¿Quién le cree eso? Ni sus propios partidarios. Nadie en su sano juicio puede darle credibilidad a semejante necedad. Que las canchas no mejoran la salud, bueno pero hasta frases hermosas hay en torno al deporte y la salud.

A Juan del Granado tampoco le va bien, de hecho es el huérfano de apoyo empresarial, habiendo sido el testaferro que pretendía llevar a la cárcel a Jaime Paz, Hugo Carvajal, y Oscar Eid, hoy está pagando el precio, el propio Doria Medina (mirista también) lo prefiere lejos.

Tuto Quiroga tiene una ventaja, está haciendo política con dinero mexicano. Así que si pierde o gana no es lo verdaderamente importante. Solo estar presente, para no desperdiciar el lobby en los círculos empresariales que saben que están derrotados y en esa cancha solo queda respirar hondo y aguantar el camino de su propio apocalipsis.

Leopoldo Fernández y sus movidas para entrar “si no es en Doria entonces en Tuto”, Sergio Antelo y sus ambiciones con poca fortuna, Centa Rek y sus verdades dichas en 140 caracteres, nos dicen todo lo que ocurre en ese lugar lleno de pasado neoliberal. Son la categoría personificada de los tiempos que vivimos.

Rafael Quispe y Tomasa Yarwi, constituyen el lugar donde la derecha muestra la necesidad de tener presencia indígena, pero Doria decidió nomas como empresario y señor, barateando a Rafael Quispe lo pone de suplente, mientras que Tuto hace lo contrario pone a Tomasa como Vicepresidenta.

¿Si de elegir se trata? mirando hacia el futuro

¿Y qué resultados tenemos cuando se mira al MAS? Los resultados son ejemplares…

Porque se elige a compañeras y compañeros que han sido probados en la lucha antiimperialista, anticolonialista y antimachista, elegidos en sendos ampliados departamentales, ampliados circunscripcionales, ampliados de organizaciones sociales, federaciones departamentales y regionales, clases medias y profesionales con representación y presencia política de izquierda.

Ese es el secreto que no pueden tapar en la derecha, pero es un secreto que además no pueden copiar.

Lo intento Juan del Granado ¿y qué ha logrado?, acuerdos con adolescentes colegiales en Oruro, lo que le costó además una severa observación al Director del Colegio Antonio José de Sucre quien autorizo que estudiantes de ese colegio con sus uniformes participaran de una reunión política del MSM.

El hecho de que el MAS se haya construido con la participación política permanente de las direcciones sindicales, ha dado como resultado inclusive, que la COB deje de lado su aventura con el Partido de los Trabajadores y asuma su rol histórico de vanguardia del movimiento obrero latinoamericano. No es poco, es la clase obrera reformulando la alianza campesino-obrera y popular.

Las clases medias, no están ausentes, tienen presencia política, que en Bolivia, al menos un millón de ciudadanas y ciudadanos hayan pasado a clase media, requiere de participación política propia y no ajena, pero no cualquier clase media, sino una que es militante –no “comprometida” nomás- del proceso de cambio y el programa de gobierno del MAS.

Las confederaciones tienen el control de las decisiones, no funcionaría de otro modo.

La tesis de los movimientos sociales y su responsabilidad y control sobre sus candidatos planteada el 2001 ha dado los resultados que se esperaban. Todo el poder a las organizaciones…

En resumen, el MAS tiene un sistema de selección de candidatos altamente democrático, que aprende de los movimientos sociales y sus formas de democracia interna y que asume sus responsabilidades en forma de movimiento y no en forma individual.

El presidente del MAS, en tanto responsable orgánico de la forma partido ante la forma movimiento, tiene la responsabilidad de zanjar las diferencias y por tanto las listas finales, esa es su responsabilidad encargada por estatuto no por decisión unipersonal.

Esta otra diferencia con los dueños de los partidos de la derecha, señala cualitativamente que en Bolivia se tiene una nueva estructura de forma partido y forma movimiento, que la derecha no puede copiar.

Ese es el secreto del MAS, un secreto a voces, que nuevamente anuncia el aroma de la victoria en toda su potencia.

El MAS en su forma partido engrana estructuralmente con la forma movimientos sociales. El campo político del MAS es sustancial e históricamente incomparable al campo político de la derecha. Una derecha que ha puesto las barbas en remojo…

Todo apunta a un 74%….