Naciones Unidas, Bruselas y Ginebra (PL).- El número de niños sin escolarizar se redujo ligeramente desde 2007, pero aún hay unos 58 millones de menores de entre seis y 11 años fuera del sistema de enseñanza, denunció la Unesco. Más de 35 millones de niñas en el mundo viven sin acceso a la educación por barreras y estereotipos, lamentó la Alta Comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Navi Pillay.

El Decenio de la Alfabetización (2003-2012) concluyó con avances relativos en los esfuerzos por elevar el índice mundial en esa esfera, pero todavía con 775 millones de adultos iletrados en el planeta. La década dedicada a ese empeño fue proclamada por la Asamblea General de la ONU en una resolución que estableció la meta de aumentar en un 50 por ciento todos los índices de alfabetización de adultos para el año 2015 y de mejorar la calidad de la educación. Para eso pidió trabajar por la eliminación de las disparidades de género en todos los niveles de educación, luchar contra el analfabetismo de mujeres y niñas y asegurar que ellas tengan acceso pleno y en igualdad de condiciones a la educación.

Al finalizar el decenio existían 122 millones de jóvenes analfabetos que se suman a los 775 millones de adultos iletrados. Cerca de las dos terceras partes de esas cifras son mujeres y niñas y el 85 por ciento de todos los que no saben leer ni escribir está concentrado en 41 países, según datos de la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Al participar hace poco en una conferencia de donantes, organizada por la Alianza Mundial para la Educación, la directora general de la Unesco Irina Bokova advirtió que la ayuda a ese sector ha disminuido en un 10 por ciento en los últimos cuatro años. “No podemos seguir inmóviles ante estos datos. Al contrario, debemos dar la señal la alarma y recabar la voluntad política necesaria para garantizar el respeto al derecho a la enseñanza de todos los niños”, dijo.

Bokova aseguró que no existe posibilidad alguna de alcanzar la educación primaria universal de aquí a 2015, como se había planteado en los Objetivos del Milenio de la ONU. Las nuevas estadísticas recopiladas por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura reflejan que alrededor del 43 por ciento de los infantes sin escolarizar probablemente nunca entrarán a un aula, de mantenerse las tendencias actuales.

No obstante, el documento señala la posibilidad de avanzar si hay disposición de los gobiernos y cita el caso de 17 países que redujeron este flagelo en cerca de un 90 por ciento en poco más de un decenio. Entre los ejemplos menciona a Nicaragua, donde en 2000 se inició un programa para ayudar a las familias a hacer frente al costo de la escolarización y el porcentaje de niños que nunca habían ido a la escuela se redujo de 17 por ciento en 1998 al siete por ciento en 2009.

Otro caso es el de Vietnam que, tras implantar un nuevo plan de estudios con especial atención en los alumnos desfavorecidos, logró disminuir a menos de la mitad entre 2000 y 2010 el porcentaje de menores que nunca habían ido a la escuela. Mientras, Ghana duplicó los gastos en educación y aumentó en una década el número de matriculados de 2,4 millones a 4,1 millones.

Más de 35 millones de niñas en el mundo viven sin acceso a la educación por barreras y estereotipos, lamentó la Alta Comisionada de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos Navi Pillay. Existe un consenso internacional sobre la necesidad de eliminar estas barreras; sin embargo, persisten algunos estereotipos de género que prohíben a las niñas asistir a la escuela, indicó la funcionaria.

Pillay participó en la sesión inaugural de un evento internacional que se celebra en esta ciudad suiza, auspiciado por el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer (Cedaw). Durante su intervención también afirmó que este flagelo imposibilita a las sociedades el progreso y provoca que las féminas accedan “a peores puestos de trabajo, con peores salarios y peor consideración”.