La Habana (PL).- El correo moderno se inicia el 6 de mayo de 1840 con la aparición del primer sello adhesivo del mundo en el Reino Unido, llamado Penique Negro y creado por Rowland Hill. Así la emisión de sellos postales pasó a ser exclusividad del Estado y, con sus compras, el franqueo de la correspondencia pasó a ser pagado por quien la enviaba y no por quien la recibía, como antes de esa fecha.

La mayoría de los especialistas en el tema consideran que esto marca también el nacimiento del correo moderno. Posteriormente al surgimiento del sello adhesivo y para garantizar la entrega de la correspondencia, con el nuevo elemento incorporado, se utilizaron los mismos sistemas que habían sido concebidos anteriormente. Sin embargo, sistemas como el de postas -uno de los primeros- no surgieron en el momento, sino que se encuentran registrados en épocas antiquísimas del desarrollo humano.

El primer sistema de postas para el correo regular fue creado por el Rey Ciro, de Persia (hoy Irán), en el año 539 a.n.e., y consistía en establecimiento de establos a lo largo de una ruta determinada y la creación de un cuerpo de jinetes que se relevaban. Fue el mismo procedimiento que estableció Augusto, primer emperador romano, a inicios de nuestra era, para el transporte de correspondencia en el Imperio Romano, el cual recibió el nombre de Cursus Publicus. La diferencia era que, además de jinetes, necesitó carros tirados por caballos para poder transportar las tablillas de arcilla, madera y rollos de papiro que constituían la correspondencia a transportar en la época.

Un ejemplo similar, pero sin postas, con mensajeros especializados que recorrían toda la ruta, era el sistema de correos del Gran Inca, quien disponía de los llamados “chasquis”, que transportaban su correspondencia. También, con ayuda del caballo, la historia recoge el sistema del “Pony Express”, con el cual funcionó el correo en el Oeste de los Estados Unidos de América a partir de 1860.

La logística de estos sistemas fue dejando anécdotas interesantes como el funcionamiento del correo durante el reinado de Felipe V en España, después de aprobarse el Reglamento General del Correo en 1720. Se debía pagar 8½ reales por legua recorrida y en ese monto iba incluido el alquiler de los caballos y la propina -llama agujeta- para el postillón o mozo que se encargaba de que los caballos regresaran en perfecto estado a la posta de donde habían salido.

Pero esta es sola una de las curiosidades, pues los primeros modelos terrestres de correo funcionaron con carretas tiradas por bueyes en la India. En los confines más alejados de la tierra rusa y en Escandinavia fueron los trineos tirados por renos los que llevaron el peso de la actividad.

Inglaterra y Alaska se sirvieron de los perros para tirar los trineos que transportaban el correo a los lugares helados y lejanos y el camello fue usado con este fin, en el siglo XIX, en los países del Oriente Medio, el norte de África y hasta en los propios Estados Unidos de América.

Más de 60 países del mundo han hecho múltiples emisiones postales para reflejar la historia del correo mundial y buena parte de ellas se dedica a los primeros modelos terrestres. ¿Por qué no prueba usted a recorrer en camello las ardientes arenas del Sahara o en trineos tirados por renos la Kamchatka rusa? Vale la pena.

Servicio postal estadounidense lucha por sobrevivir a Gran Depresión

El Servicio de Correo Postal (SCP) de Estados Unidos, legendaria institución creada por Benjamín Franklin, transita hacia una bancarrota que difícilmente pueda ser neutralizada por el gobierno de Barack Obama. La corporación, subsidiada por Washington desde hace dos siglos, ostenta el récord histórico de haber sido rescatada de la quiebra media docena de veces gracias al dinero federal inyectado sobre todo en los años 1845, 1851, 1970, 1976 y 2011.

En 1976 un SCP apuntalado financieramente por el Estado y mal administrado pretendió cerrar 400 oficinas rurales para ahorrar 100 millones de dólares y el Congreso le prohibió optar por reorganizaciones estructurales. Años atrás, cuando la crisis presupuestaria era más profunda, el congresista Darrell Issa presentó una enmienda para suprimir las entregas de sábados y salvar cuatro mil millones de dólares, pero la cláusula no sobrevivió el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes.

El United States Postal Service o USPS es el operador de la mayor flota de vehículos en el mundo (260 mil carros), la segunda compañía empleadora, después de Wal-Mart, con 580 mil asalariados y el organismo más auxiliado por administraciones gubernamentales en el norteño país. En junio de 2013 y con la intención de subrayar la precariedad de sus finanzas, el SCP anunció la clausura de tres postas de correos en las cercanías de la Colina del Capitolio (sede del Congreso en Washington DC) para ahorrar dos millones de dólares.

La segunda mayor fuente de puestos laborales en Estados Unidos proyecta desde 2010 cerrar cientos de sucursales en medio de pérdidas financieras masivas y ha advertido que el colapso empresarial perjudicaría a medio millón de familias. Al mismo tiempo trascendió que su rescate financiero costará al gobierno federal cerca de 58 mil millones de dólares y deberá mantener el efecto compensatorio hasta 2017.

Acorde con el director general del SCP, Patrick Donahoe, la institución registró pérdidas en 2012 por valor de 15,9 mil millones de dólares y podría mejorar su situación monetaria solo si el Congreso autoriza modificaciones en el procedimiento operacional. Donahoe recomienda cambiar requisitos relacionados con beneficios de salud para futuros jubilados, entre otras transformaciones en el sector de prestaciones sociales, según informó la cadena ABC News.

Líderes de la Cámara de Representantes y el Senado planean reuniones extraordinarias para analizar las perspectivas del Servicio Postal, aunque los dos hemiciclos controlados por diferentes partidos no han alcanzado un acuerdo sobre este punto desde 2010. Desde finales de 2011, el SCP entró técnicamente en bancarrota al quedarse sin fondos para pagar pensiones y seguros de salud de miles de trabajadores. El grupo mantiene un déficit de cinco mil millones de dólares, al tiempo que viene perdiendo casi 25 millones de dólares diarios debido a un fuerte declive en las principales gestiones empresariales.

Es improbable que en mediano plazo el Congreso certifique ayudas para la compañía debido a un cúmulo de proyectos legislativos paralizados en el Capitolio y que, según el criterio general, ameritan prioridad sobre el tema del envío de cartas y telegramas. Para reflotar, la corporación necesita más de siete mil millones de dólares. De prolongarse la crisis, serían congeladas las asistencias sociales, pensiones y coberturas sanitarias de miles de familias, a muchas de las cuales la empresa les debe dinero desde mediados de 2011.

Después de la cadena de tiendas Wal-Mart Stores Inc (con 1,4 millones de trabajadores), el SCP es el mayor empleador civil en la nación americana y representa el sustento de 750 mil familias. En el último trimestre de 2012, el Correo Postal de Estados Unidos confirmó que planeaba clausurar 223 sucursales, eliminar 35 mil puestos de trabajo y reducir los horarios de operaciones en tres mil 700 oficinas locales.

Pese a algunos ajustes positivos en el panorama recesivo general, la macroeconomía norteamericana sigue lidiando con un remanente de 12 millones de desempleados y más de 40 millones de pobres o núcleos familiares de bajos ingresos. El SCP reconoció que es un mal momento para anunciar estas reestructuraciones, pero subrayó que, si no adopta medidas radicales, el desequilibrio negativo entre ingresos y gastos llegará a 18 mil millones en 2015.

Bajo el programa previsto, la mayoría de los estados perderán una planta procesadora de correos, sobre todo California con 14, Nueva York (12) e Illinois (nueve). En toda la nación, el servicio tiene 461 instalaciones receptoras. Donahoe agregó que la empresa evalúa reducir en un 30 por ciento su fuerza laboral para hacer frente a la desaceleración económica doméstica y el aumento del uso del correo electrónico.

La mala rentabilidad podría evaporar los puestos de tres mil jefes de oficinas, 500 supervisores y hasta mil dependientes, explicó Dean Granholm, vicepresidente del grupo para operaciones de mercadeo. El punto es que entre el señorío de la Internet y los coletazos de la Gran Depresión, el cartero ya no llamará dos veces en Estados Unidos y la canción Mr Postman (de los Beatles) podría devenir ininteligible para futuras generaciones de norteamericanos.

Creado hace 221 años como una empresa federal con el lema We Deliver for You (Entregamos por ti), el Servicio Postal confirmó un déficit de 27 mil millones en piezas despachadas, porque las personas están enviando muchas menos cartas debido al uso mayoritario del correo electrónico. También ha declinado el volumen de revistas y diarios solicitados por correos, o los folletos publicitarios y las cuentas de servicios públicos pagados por esta vía.

Incluso la Oficina de Responsabilidad Gubernamental -apéndice supervisor del Congreso- colocó al organismo amparado por el Estado en la lista de entidades bajo riesgo de desplome financiero. El conglomerado recomendó a su personal pensar en un programa de retiro, apremia salvar seis mil millones de dólares antes de 2015. Este ejercicio de reducción de plantillas es similar al aplicado por automotrices y bancos desde 2007, y evidencia que las irregularidades económicas aún no acaban.

* Hernández es Premio Nacional de Filatelia 2012 y colaborador de Prensa Latina; Jaime es jefe de la redacción Norteamérica de Prensa Latina.