La Habana (PL).- La leptospirosis humana es una zoonosis bacteriana que afecta a todos los países del mundo, clasificada entre las enfermedades reemergentes, dada la aparición de un gran número de brotes epidémicos, alertó la investigadora Titular y Profesora Auxiliar del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK) Ana Margarita Obregón.

La leptospirosis es una infección aguda transmitida de los animales al hombre y causada por una espiroqueta del género leptospira, de amplia variedad de serotipos. Es en muchas ocasiones difícil de diagnosticar, y a menudo confundida con otras afecciones de inicio febril, como el dengue y la influenza, de ahí la importancia del diagnóstico clínico primero, epidemiológico en segundo lugar y la posterior confirmación por técnicas de laboratorio, agregó la experta durante III Congreso Internacional Lep­tospirosis, Sífilis y Borreliosis Espiro­quetas Habana 2014, inaugurado en La Habana.

La leptospirosis, conocida también como fiebre de rata, se extiende por el contacto con agua contaminada debido a las ríadas que arrastran animales muertos y otros desperdicios. Se trasmite a través de las mucosas, lesiones en la piel, por aguas o alimentos contaminados con la orina de animales como las ratas y por el tejido o las heces fecales de otros animales enfermos como gatos y otros.

La leptospirosis, el dengue y el cólera provocaron la muerte de 205 personas en República Dominicana durante 2012, 72, 68 y 65 seres humanos, respectivamente. La cifra total de afectados por leptospirosis ascendió 1.163.

En Nicaragua, brigadas del Ministerio de Salud (Minsa) y del Poder Ciudadano enfrentaron el año pasado un brote de leptospirosis que comenzó el 24 de septiembre y rápidamente superó las capacidades asistenciales del Minsa en algunas zonas, por lo que a mediados de octubre el presidente Daniel Ortega decretó el estado de emergencia.

Se desplegó una campaña masiva de medicación preventiva de la población y, simultáneamente, se comenzó a aplicar el rodenticida cubano Biorat para eliminar a los roedores, principales transmisores de la leptospirosis.

En octubre de 2013 Honduras era azotada de forma simultánea por malaria, leptospirosis y dengue, mientras que el sistema de salud mostraba debilidades para atender los casos y muchas veces los hospitales carecían de reactivos.

En la primera semana de enero de este año a 15 llegó la cifra de muertos por leptospirosis en Filipinas, mientras los infectados sobrepasan los 300. El brote fue más agudo en las localidades de Cagayan e Iligan, que continuaban anegadas por las inundaciones causadas por la tormenta tropical Washi la cual causó la muerte de 1.257 personas.

En Cuba, el sistema de salud dispone de una amplia red de laboratorios -diferenciado por niveles de atención desde el hospitalario, hasta el laboratorio nacional de referencia, donde se realizan las determinaciones necesarias para confirmar los casos de leptospirosis. Además, el país cuenta con un programa nacional de prevención y control de la enfermedad, que tiene entre sus objetivos, reducir la incidencia en la morbilidad y mortalidad, destacó la doctora Alina Llop, vicedirectora de microbiología del IPK.

Manifestó que como parte de la estrategia se inmuniza a todas las personas en riesgo, como los trabajadores agrícolas, que se dedican al cultivo de arroz y a la cría de animales, con una vacuna de producción nacional, Vax-spiral, desarrollada por investigadores del Instituto “Finlay” de La Habana.