Algo raro pasa en este mundo, algo que es incomprensible desde el punto de vista humano. Acaban de ser secuestradas más de 200 mujeres por ir al colegio, por estar escolarizadas y por querer, a través de la educación, mejorar su condición humana y de dependencia. Sin embargo estas mujeres han sido secuestradas, robadas como en la antigüedad, raptadas para hacerlas esclavas, sirvientas, ciervas o casarlas con benefactores económicos.

Este horrible crimen ha dejado a los derechos humanos en una especie de esquina incapaz de hablar, incapaz de decir en voz alta que esto es criminal y que se debería movilizar a toda la humanidad para defender y rescatar a estas víctimas y para acusar con dedo justiciero a los que defienden la realidad que favorece el patriarcado. Las religiones patriarcales deben pensar seriamente si Dios ha querido dividir su humanidad en dos, la de los ellos y la de las ellas; desiguales y una superior a la otra.

¡Casi nadie ha gritado, casi nadie ha dicho que ¡esto debe terminar!

Tímidamente los gringos, los israelitas, los británicos han dicho que ayudarían a ubicar a las víctimas. ¿Ubicarlas para avisar al gobierno para que éste salga a buscarlas y las rescate? Ubicarlas para lograr, a lo Sherlock Holmes, llegar a la conclusión lógica mi querido Watson!!! Los brasileros, los bolivianos, los argentinos, los chilenos, los argentinos, los españoles nada, y si han dicho algo ha sido ¡qué pena!

Las iglesias, ninguna se ha manifestado con vehemencia para demandar el retorno de estas mujeres a sus casa inmediatamente. Los púlpitos en silencio frente al tema. Los padres de las Mezquitas, tampoco han hecho discursos en sus oraciones de viernes para que se obligue a sus correligionarios a devolver a estas pobres secuestradas a casa. El castigo divino parece que mira de lado, se guarda y se hace esperar.

Los gobiernos callados, nadie en realidad ha hecho bulla necesaria para recuperar a estas mujeres y sentar las bases en el mundo para que un acto de esta lesa humanidad nunca se repita. La Corte Internacional la ONU, todas las instituciones universales calladas sin más palabra que la de mirar de lado y quizá pensar con pena de lo que pasa en el mundo.

El cabreo debería ser sentido universalmente y las mujeres del globo marchando para que se arreste al autor de tan abominable acto, las leyes universales todavía son tímidas cuando se trata de reconocer que los derechos de las mujeres son violados cada día.

El departamento de la ONU dedicado a la mujer no ha dicho nada la televisión universal no dice nada. No hay oraciones de parte de las iglesias, no hay ayunos por parte de los gobiernos africanos latinoamericanos, europeos, asiáticos, hindúes, chinos. Nadie dice en voz alta que se debe parar este crimen y llevar a los autores a las cortes universales.

Los movimientos femeninos han gritado pero su voz se ha apagado en esa especie de ignoremos del resto del mundo.

G77+China está a la puerta de una de las reuniones más importantes, son los países no alineados, son los países alternativos, quisiera saber si en su agenda está el tema del secuestro de mujeres, de violencia contra la mujer, de la denuncia de los asesinatos de mujeres y el fin de la violencia doméstica.

A ver a ver si ahora algún gobierno toma cartas en el asunto y critica como corresponde al resto de los silenciosos cuando se trata de temas de mujeres.