Roma, Bangkok, Santiago de Chile y La Paz.- De 120 en 2009 a cero en 2012 bajaron los focos de fiebre aftosa en los países andinos, que se encuentran a un paso de erradicar completamente la enfermedad que representa la pérdida de oportunidades comerciales, además de ser carga económica mundial y obstáculo para el desarrollo humano, destacó la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO). En 2012 la región andina tuvo su primer año sin focos de fiebre aftosa en medio siglo.

La fiebre aftosa tiene un efecto directo sobre las economías nacionales, la producción pecuaria familiar y la seguridad alimentaria de las poblaciones rurales que dependen del ganado para su sobrevivencia. La FAO estima que el coste anual mundial de la enfermedad en términos de pérdidas de producción y necesidades de prevención asciende a cinco mil millones de dólares.

Aunque en raras ocasiones es fatal, la enfermedad puede provocar elevada mortalidad en animales jóvenes y recién nacidos, pérdida de peso, reducción de la producción de leche y menor fertilidad.

Con 54 millones de cabezas de ganado, la ganadería suministra un alto porcentaje de la proteína animal requerida por los habitantes de la región andina, donde el 80% de los ganaderos son pequeños productores. Según la FAO, para los campesinos más pobres, que a menudo dependen únicamente de unos pocos animales, la fiebre aftosa significa hambre y ruina económica, cortando su única fuente de ingresos y proteína de la carne y la leche.

En junio de 2012 la FAO y la Organización Mundial de Salud Animal (OIE) presentaron una estrategia mundial detallada para controlar la devastadora enfermedad ganadera. En los países andinos, el Proyecto Regional Integrado para el Control Progresivo de la fiebre aftosa trabajó con los servicios veterinarios, los gobiernos, tomadores de decisión, agencias de cooperación y otras organizaciones regionales. La Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo (AECID) y la Cooperación Italiana al Desarrollo aportaron 7,2 millones de dólares al proyecto.

La FAO apoyó a Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú a consolidar sus zonas libres de aftosa y avanzar hacia el reconocimiento de nuevos territorios en los que se ha erradicado su presencia: “Los avances son contundentes. Se ha roto la presencia endémica de la enfermedad”, resaltó el oficial de Desarrollo Ganadero de la FAO Tito Díaz.

Según la FAO, estos resultados no sólo contribuyen a mejorar el estatus sanitario de los países sino que fortalecen la seguridad alimentaria mediante una mayor disponibilidad de alimentos nutritivos, más ingresos para los pequeños productores y nuevas oportunidades para fortalecer el desarrollo rural.

Entre los logros del trabajo conjunto, la FAO mencionó que cinco mil familias de pequeños productores fueron beneficiados con las medidas sanitarias, se capacitaron a 974 profesionales y técnicos de los Servicios Veterinarios Oficiales, y se fortalecieron 110 unidades técnicas locales con capacitación y equipamiento.

Desempeño de los países andinos

Desde su llegada al territorio andino hace más de 50 años se había reportado año a año focos de fiebre aftosa en la ganadería de dichos países, tendencia que se rompió en 2012, el primer año sin brotes de la enfermedad. “Se trata de un gran hito para el proceso de erradicación y una gran noticia para la seguridad alimentaria de dichos países”, explicó Díaz.

La ausencia de brotes en 2012 es especialmente importante si se contrasta con lo ocurrido entre 2009 y 2010, cuando se registró una de las etapas epidémicas más fuertes en la región. Desde 2011 el número de focos en la región andina cayó considerablemente y sólo hubo cinco focos en Ecuador y dos en Venezuela en ese año. De acuerdo con los reportes oficiales presentados a la OIE, en 2012 Perú cumplió más de ocho años sin la presencia de la enfermedad, Colombia cuatro y Bolivia seis.

Esta situación evidencia que la presencia de la enfermedad ha dejado de ser endémica para convertirse en esporádica, valoró el Proyecto Regional Integrado para el Control Progresivo de la Fiebre Aftosa.

El Altiplano boliviano que comprende a los departamentos de La Paz, Oruro y Potosí fue declarado libre de fiebre aftosa sin vacunación en 2012, al igual que una región del Chaco, los de mayor producción ganadera, pero con vacunación. Unos 118 municipios de los departamentos de Chuquisaca, Santa Cruz, Tarija, La Paz, Oruro y Potosí fueron declarados libres de fiebre aftosa por la OIE, con lo cual Bolivia se acerca a ser certificado como país que ha erradicado la enfermedad.

Autoridades del Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria (Senasag) de Bolivia pretenden conseguir la certificación para los 327 municipios del país en 2014. El viceministro de Desarrollo Rural Víctor Hugo Vázquez dijo que “Bolivia está a punto de ser declarada libre de fiebre aftosa y los aspectos positivos que esto nos dará será la de tener una carne sana para el consumo y los precios que van a ir rebajando a nivel nacional e internacional”.

En Perú, el litoral fue reconocido como zona libre sin vacunación y la zona norte fronteriza con Ecuador fue declarada libre con vacunación, lo que llevó a ser incluido entre los países con el máximo reconocimiento otorgado por la OIE.

Ecuador redujo el impacto de la enfermedad, pasando de una fase de control a una de erradicación, mientras que Colombia mantuvo su estatus (97% del territorio y el 96% de la población bovina libre) y redujo el riesgo de reinfección desde países vecinos.

Por otro lado, en el primer semestre de 2012 fueron inmunizados contra la fiebre aftosa 165 millones de bovinos y bufalinos en Brasil, el 97,85% de esos rebaños en conjunto, informó el Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento (MAPA). Santa Catarina ostenta la condición de territorio libre de fiebre aftosa sin vacunación, otorgada por la OIE en 2007.