(ABI).- El director de Comunicación del Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas Hernán Crespo informó el martes que de los 715 suboficiales y sargentos sancionados con el “retiro obligatorio”, 98% regresaron a las grandes y pequeñas unidades militares.

El 21 de abril un grupo de sargentos y suboficiales de las FFAA inició protestas y marchas callejeras en rechazo de la discriminación al interior de la institución militar y en demanda de la modificación de la Ley Orgánica.

El conflicto, que los medios de la región designan como la “rebelión de los sargentos”, se registró cuando centenas de uniformados ganaron las calles de 3 ciudades bolivianas en demanda de igualdad con oficiales, en lo que a calidad de estudios se refiere, además en oposición a un sistema de discriminación en la práctica diaria de la doctrina militar. Los sargentos y suboficiales se lanzaron a las calles en demanda de la descolonización de las FFAA bolivianas.

El pasado 3 de mayo el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas almirante Víctor Baldivieso anunció en la antesala de la reanudación de las negociaciones con sargentos y suboficiales en trance de rebeldía que durante la semana podría dejarse sin efecto o revertirse el grueso de las bajas declarada.

“Las resoluciones dejando sin efecto el retiro obligatorio llegarán al menos a 660”, precisó en declaraciones a la ABI. La afirmación del alto cargo militar se registró a horas de que la cúpula castrense y los representantes de sargentos y suboficiales reanuden las conversaciones centradas en dos mesas.

Tres días después de que 730 suboficiales y sargentos fueran desafectados de las FFAA de Bolivia, por contravenir al principio de subordinación y desacatar la autoridad superior, el Comando en Jefe había anunciado que 430 casos fueron revisados y sus titulares restituidos en sus puestos. Bajo la perspectiva que durante esta semana sean restituidos 660, “ya no habría más motivo para que sigan marchando los familiares de los sargentos”, demandó Baldivieso.

El Almirante salió asimismo al paso de versiones que afirmaron, en medio de las negociaciones, que se registraron más retiros y represalias con los uniformados que retomaron, muto propio, a sus puestos de trabajo en fronteras y cuarteles.

Baldivieso se quejó por las acciones de la representante de una asociación de esposas de sargentos y suboficiales en trance de retiro, Sandra López y su colega Edgar Tuco, más aún cuando las negociaciones marchan francamente a una solución. Negó también la existencia, en las FFAA, de una asociación de padres de familias de uniformados.

Este miércoles, el director de Comunicación de la Armada Boliviana Javier Torrico informó que el personal de las FFAA se incorporó en un cien por cien a sus funciones y aseguró que el conflicto fue una experiencia “desagradable” porque afectó la imagen de la institución castrense.

“A nivel internacional hemos salido como un país que tenemos las Fuerzas Armadas indisciplinadas por la manifestación hecha por un pequeño grupo de suboficiales que se manifestó inadecuadamente, al margen de los reglamentos, esa es la experiencia negativa en la que se debe trabajar para resarcirla”, mencionó.

“El personal se incorporó al cien por ciento tengo entendido que es una situación similar en todas las fuerzas”, dijo Torrico en entrevista con la televisora Unitel. Explicó que no se puso ninguna condición para el retorno de los uniformados, “simplemente ellos tienen que acatar el reglamento”, a partir de esa situación el personal retirado se constituyó en sus unidades. Indicó también que “no hay acuerdos”, sino un tratamiento y análisis de los temas propuestos por parte de los suboficiales comandos como la modificación a la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas (Lofa) y la revisión de los retiros obligatorios.

“De acuerdo al último reporte, el 98% del personal de suboficiales y sargentos regresaron a sus unidades de destino con el que las actividades militares en las Fuerzas Armadas retornaron a la normalidad”, informó el director de Comunicación del Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas Hernán Crespo.

Después de dejar sin efecto 430 sanciones, hasta el viernes 2 de mayo llegaron adicionalmente otras solicitudes de reconsideración a los tribunales de personal del Ejército, de la Fuerza Aérea y de la Armada, que están “viabilizando los trámites”, dijo Crespo.

Por otra parte, Crespo negó que existan actitudes de represalia con los suboficiales y sargentos que estaban movilizados y que, por tanto, fueron sancionados con el “retiro obligatorio” por infringir la Constitución Política del Estado, la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas y los reglamentos militares. En esa línea, garantizó, que por disposición de la mesa de diálogo que se instaló con el Alto Mando Militar, los suboficiales y sargentos sancionados permanecerán en sus unidades de destino.

Precisó que está en suspenso el cambio de destino de los suboficiales y sargentos que estudiaban en la Escuela Militar de Ingeniería (EMI), “hasta que se gestione la reincorporación de los cursantes a ese instituto, conforme establece la norma vigente”. Asimismo, informó que se instruyó a la Fuerza Aérea Boliviana iniciar gestiones para la reapertura de la Escuela de Perfeccionamiento Técnico Aeronáutica (EPTA) de la ciudad de Cochabamba.