Brasilia (PL).- La reunión sobre Gobernanza Global de Internet en Sao Paulo evidenció el afán de una mayoría de casi 100 naciones de lograr transparencia, masividad y pluralidad en el espacio cibernético, sin la hegemonía de Estados Unidos. La cita aprobó la denominada Declaración Multisectorial de Sao Paulo, la cual condena la llamada “vigilancia masiva y arbitraria” en el ciberespacio, pero no hace alusión directa al espionaje a millones de personas, incluido a jefes de Estado, del gobierno estadounidense.

Impulsada por el Gobierno brasileño, el encuentro ganó fuerza tras las revelaciones realizadas por el exagente norteamericano de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) Edward Snowden, de que su país espió a millones de personas, incluido jefes de Estado y empresas. En su intervención en la apertura de esta cita, celebrada 23 y 24 de abril, la presidente del Brasil, Dilma Rousseff, destacó la importancia de contar con una regulación internacional que garantice los derechos individuales de las personas, la inviolabilidad de los datos y la igualdad en la utilización de este espacio virtual.

“El Internet que deseamos sólo es posible en un ambiente de respeto a los derechos humanos, de la privacidad y la libertad de expresión. Los derechos que tiene la gente también deben ser protegidos en línea” subrayó. Ningún país debe tener más peso que otros en la gobernanza de la red, enfatizó al referirse a la hegemonía que ejerce Estados Unidos sobre el espacio cibernético.

Para la mandataria, esta reunión tuvo como propósito sentar las bases a fin de avanzar hacia una democratización del ciberespacio, en la cual los países en desarrollo deben contar con iguales beneficios que las naciones más ricas del planeta. No puede haber discriminación, sino inclusión, pues el espacio virtual constituye un instrumento moderno, emancipador y transformador de nuestra realidad, aseveró.

El encuentro respondió a un deseo global de cambio de la actual situación y de fortalecer de manera sistemática la libertad en Internet y la protección de los derechos humanos fundamentales, como la privacidad. Sin embargo, el documento final adoleció de medidas concretas que garanticen el logro de un espacio cibernético democrático y responsable, en el cual todos tengas iguales derechos y participación.

Al respecto, el presidente del Comité Gestor de Internet de Brasil (CGI.br) y coordinador de este encuentro, Virgilio Almeida, dijo que esta reunión fue un éxito por el simple hecho de haber ocurrido y reunido en esta urbe a delegados de 98 naciones para discutir sobre el futuro de la red mundial. Se trató de un esfuerzo pionero, “un claro ejemplo de cómo los procesos multisectoriales resultan en soluciones más creativas en asuntos de gobernanzas”, acentuó.

Tal vez no se logró una Declaración final perfecta, pero fue resultado de procesos que van desde abajo hacia arriba, asevero Almeida al señalar que el documento establece la necesidad de asegurar un control global de manera inclusiva y transparente del espacio cibernético, sin el control que ejerce hoy Estados Unidos.

Debe garantizarse una red amplia, estable, flexible, descentralizada, segura e interconectada, que esté al alcance de todos, sin restricciones y sin el control hegemónico, señala ese texto. Empero, hubo objeciones al documento, pues no hace una alusión a la importancia de asegurar la neutralidad de Internet.

El ministro brasileño de Comunicaciones, Paulo Bernardo, reconoció que divergencias en torno a la propuesta de neutralidad de la red atentaron contra el éxito de la cita. No hubo apoyo unánime de los participantes a incluir el principio de neutralidad, aseveró al mencionar que los opuestos fueron Estados Unidos, la Unión Europea y el sector privado.

Entre los argumentos planteados, la vicepresidenta de la Comisión Europea Neelie Kroes indicó que no existe un consenso universal sobre el concepto de neutralidad de la red. Los delegados de Cuba, Rusia e India manifestaron igualmente que el texto presenta limitaciones al no incluir asuntos importantes sobre los derechos humanos y desconocer al papel de los estados en la implementación de políticas públicas relativas a Internet.

El viceministro cubano de Comunicaciones, Wilfredo González Vidal, apuntó que la Declaración no reconoce la necesidad de afrontar las dificultades y actuales amenazas de la tecnología de la información con fines incompatibles al objetivo de mantener la estabilidad y la seguridad mundial.

Las principales discreciones se vinculan con la ausencia de reconocimiento al papel del derecho internacional, en particular la Carta de las Naciones Unidas, como elemento esencial para mantener la paz, la estabilidad y promover un ambiente de Internet abierto, seguro, pacífico y estable, aseveró. En su opinión, hubo un tratamiento desbalanceado de la sección sobre derechos humanos al no dar la relevancia necesaria “al derecho al desarrollo, desconocer derechos tan relevantes como el conocimiento, la educación y la cultura”.

El ministro ruso de Comunicaciones, Nikolai Nikiforov, destacó por su parte que el manuscrito no incluye las sugerencias realizadas en las reuniones preparatorias de esta cumbre. Consideró que dicho texto promueve la desigualdad, pues fue elaborado por un Comité cerrado sin la participación de todas las delegaciones y no refleja con fuerza la importancia de garantizar la privacidad de la información y la defensa de los derechos individuales de las personas.

Comentaristas en la web consideraron que la Declaración final constituye un pálido reflejo de la que para muchos era una cumbre histórica, organizada por un país que acabó de aprobar un Marco Civil de Internet, una especie de constitución para el ciberespacio, en cual la neutralidad aparece como aspecto fundamental hacia el logro de la democracia en la era virtual.

En fin, tras dos días de denuncias y propuestas, los lobbies de las grandes compañías de internet y comunicaciones, como Google, Facebook, Yahoo y Twitter presionaron y lograron debilitar el texto final, en detrimento de la mayoría. Resta ahora aguardar por el próximo encuentro, el Foro Global de Internet de septiembre próximo en Turquía, en el cual Brasil apuesta por aunar fuerzas para logar un documento mejorado que despoje a Estados Unidos y las grandes empresas del control y uso a su antojo del espacio cibernético.

Marco de Internet brasileño es un patrón para el mundo

La presidenta Rousseff afirmó que el Marco Civil brasileño de Internet constituye un ejemplo para avanzar hacia una gobernanza global del espacio cibernético abierto, multisectorial, multilateral, democrática y transparente. “Somos el primer país del mundo en tener una ley que consolida internet como un espacio libre y democrático, que es esencial para la participación social, para la innovación y, principalmente, para el ejercicio ciudadano”, destacó Rousseff en su acostumbrado programa radial de cada lunes “Café con el Presidente”.

Puntualizó que esta norma recibió agasajos y fue considerada como un patrón para el perfeccionamiento y la democratización de la gobernanza global del ciberespacio en la reunión sobre este tema celebrada la semana pasada en Sao Paulo.

Para Rousseff, Brasil cuenta ahora con un instrumento efectivo para garantizar la libertad de expresión, el respeto a la privacidad de las personas y empresas y de los derechos humanos.

Y estos son principios que las naciones deben tener en cuenta de inmediato frente a los recientes episodios inaceptables y condenables de vigilancia y espionaje en la red, subrayó la mandataria en alusión directa a Estados Unidos.

El concepto básico de esta ley nacional, la cual entrará en vigor a finales de junio próximo, es que internet no tiene propietarios, pertenece a todos y se rige por reglas claras que aseguran la neutralidad en la red y la privacidad de datos de los brasileños, aseveró.

Esto es muy importante porque significa que los datos de los usuarios nacionales, almacenados por los proveedores de Brasil o extranjeros deben ser protegidos, incluso si están en otro país, enfatizó.

Cualquier ciudadano o empresa que divulgue informaciones personales de otro individuo sin su consentimiento puede ser condenado, agregó.

La jefa de Estado destacó que esta legislación permite asimismo eliminar imágenes no autorizadas que contengan, por ejemplo, escenas de pedofilia y desnudez.

Se trata -dijo- de un problema que afecta principalmente a las mujeres, víctimas de robo de datos o incluso de la venganza practicada por una expareja, un excompañero, indicó.

En este caso, el afectado puede solicitar la salida del aire de lo publicado directamente a la empresa, la cual puede ser penada si no lo hace, señaló.

* Corresponsal de Prensa Latina en Brasil.