Washington yLondres (PL).- Los periódicos británico The Guardian y norteamericano The Washington Post ganaron el Premio Pulitzer de periodismo por la serie de revelaciones acerca de programas de espionaje electrónico del gobierno de Estados Unidos. Ambos rotativos se alzaron con el galardón -uno de los más prestigiosos del mundo en el ámbito de la prensa- en la categoría de Servicio público.

Los reportajes sobre las operaciones de espionaje masivo de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA) y sus aliados destacan entre los artículos que compitieron por el premio Pulitzer 2014 en la categoría de periodismo.

Según varios medios de prensa, la Universidad de Columbia de Nueva York incluyó a esos materiales y a sus autores -los estadounidenses Glenn Greenwald y Barton Gellman, y los británicos Ewen MacAskill y Laura Poitras- en su listado de finalistas por su impacto dentro y fuera de la nación norteamericana.

La colaboración de los cuatro profesionales -del diario estadounidense The Washington Post y el británico The Guardian- permitió que en junio Edward Snowden divulgara detalles del fisgoneo de la NSA en las telecomunicaciones a nivel doméstico y también a gobernantes, empresas y ciudadanos de 35 países.

El joven, un ex contratista de dicha agencia, reveló que esa entidad junto a otras 16 instituciones de inteligencia, 1.271 organizaciones gubernamentales y 1.931 firmas privadas estadounidenses y de otras naciones recolectan datos en Internet bajo el pretexto de combatir el terrorismo y cuidar la seguridad nacional de Estados Unidos.

Las revelaciones de Snowden, que aún dan de qué hablar, desataron un escándalo político que sobrepasó los límites de Washington, tras conocerse que la Casa Blanca había espiado, incluso, a gobernantes y gobiernos de naciones aliadas.

The Guardian y The Washington Post sacaron a la luz en junio del pasado año los documentos filtrados por el ex contratista de la NSA, actualmente refugiado en Rusia, sobre los masivos y secretos programas utilizados para espiar a millones de ciudadanos, no solo de este país.

El espionaje a llamadas telefónicas y correos electrónicos de líderes participantes en la cumbre del G20 en Londres 2009 atizó el fuego del escándalo que sacude a Washington y más allá de las fronteras de Estados Unidos. Un equipo de espías de la NSA que opera desde North Yorkshire lograron interceptar las comunicaciones secretas del entonces presidente ruso Dimitri Medvedev, antes de su encuentro con el presidente estadounidense, Barack Obama, reveoló The Guardian.

El periódico afirmó también que el gobierno del Reino Unido autorizó el espionaje a través de una operación que incluyó la creación de cibercafés para uso de las delegaciones, los cuales eran monitoreados secretamente por los servicios de inteligencia del Reino Unido. La revelación ocurrió justo cuando se iniciaba la reunión del Grupo de los 8 (G8) en la localidad de Enniskillen, Irlanda del Norte.

Durante la cumbre del 2009 se interceptaron prácticamente la totalidad de las llamadas y los correos enviados por los delegados a través de sus BlackBerrys. A esa operación contribuyeron 45 analistas y permitió saber casi todo tiempo quién estaba comunicándose con quién en aquellos predios, indicó el medio de prensa británico.

La información, facilitada a The Guardian por el ex analista de la CIA Edward Snowden, detalla cómo la NSA y el Centro de Escuchas y Decodificación británico han trabajado muy unidos en los últimos cuatro años. En materia de escándalos por espionaje, la administración Obama tiene un fatal record en este segundo mandato.

Una intromisión sin precedentes en el caso de la intervención de 20 líneas telefónicas de la agencia The Associated Press (AP), según se conoció en mayo del año pasado, es seguida ahora por la revelación de la existencia de dos programas de vigilancia a miles de usuarios de la filial telefónica Verizon y de Internet.

The Guardian aseguró haber accedido a documentos altamente secretos en los cuales se confirma el espionaje sistemático implementado por el Centro de Recopilación de Datos (GCHQ), al interceptar las comunicaciones de los asistentes a los encuentros realizados en abril y septiembre de 2013. El objetivo de la operación era conocer con antelación las posiciones que serían defendidas por los asistentes a encuentros que reúnen a naciones industrializadas y emergentes.

Entre las tácticas desarrolladas para espiar señala que las autoridades británicas estimularon a los miembros de las delegaciones a utilizar unos cibercafés cuyas comunicaciones ya estaban interceptadas. Asimismo, penetraron los BlackBerry de los participantes para acceder a las llamadas y a los intercambios de mensajes, según el rotativo.

Por esas mismas filtraciones, los cuatro reporteros recibieron el galardón anual George Polk, que concede la universidad de Long Island desde 1949 en reconocimiento al ingenio, destaque y el coraje de periodistas nacionales y extranjeros.

El premio Pulitzer podría generar debate como sucedió en 1972 cuando se le otorgó el reconocimiento en la misma categoría al diario The New York Times por sus revelaciones de los Papeles del Pentágono, una historia secreta del gobierno sobre la participación de Estados Unidos en la guerra de Vietnam, reseña una nota publicada en la portada digital del The Washington Post.

El Pulitzer fue creado en 1917 y reparte premios en 14 categorías periodísticas, de literatura, teatro, música y educación.