Santa Cruz.- El comercio exterior boliviano, en particular el de Santa Cruz, El Alto y La Paz, enfrenta serios problemas en la cadena logística y de transporte que afectan su competitividad. Los problemas se dan en un 80% en Bolivia y un 20% en Chile, revela un estudio realizado por el especialista Héctor Revuelta Santa Cruz del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).

Bolivia se enfrenta a la grave amenaza de un colapso logístico, no solo en cuanto a la capacidad estática de almacenamiento de granos sino para sacar al exterior los enormes excedentes de exportación ya generados que solo en el caso de la soya y el girasol significaron movilizar casi 1,9 millones de toneladas en la gestión 2012, advirtió el presidente del IBCE José Luis Landívar Bowles

Para el máximo directivo del IBCE, una cosecha récord del grano de soya sumada a la producción de granos de maíz, arroz, sorgo y sésamo por más de 2,2 millones de toneladas durante la campaña agrícola de verano 2012/2013, a la que se estima podría sumarse un volumen de cerca de 2,3 millones de toneladas de la campaña de invierno (girasol, soya, trigo, maíz, sorgo y chía), configuran una situación potencialmente explosiva en Bolivia, difícil de resolver de no tomarse rápidos acuerdos público-privados y medidas urgentes para descongestionar los silos actualmente ya saturados por la abundancia de granos.

“Nuestro éxito productivo se está convirtiendo en una situación problemática que, de no encararse adecuadamente a muy corto plazo, podría convertirse en una pesadilla para los productores agrícolas, principalmente para los más pequeños”, puntualizó Landívar.

El presidente del IBCE trajo a colación otro problema: “No solo en Bolivia la infraestructura logística ha sido rebasada por el crecimiento de la producción agrícola sino también en Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay por la expansión de sus cultivos y volúmenes de producción, que hasta mediados del año pasado registraron un aumento de 32 millones de toneladas, lo que agrava la situación para Bolivia en cuanto a un uso más intensivo de la Hidrovía Paraguay-Paraná, dada la baja disponibilidad y el costo incrementado de las barcazas, la escasez de espacio en los puertos, las demoras para el carguío de la producción boliviana, etc.”

Otro de los problemas es el lento trámite documental en Puerto Suárez que impide una rápida liberación de las barcazas ya cargadas y la liberación plena de los cupos para la exportación de alimentos. Landívar precisó que, si bien una cantidad importante de productos sale por puertos del Pacífico, esta opción no resulta viable por el momento dada la distancia existente, el alto costo de transporte que supone y la escasa disponibilidad de camiones afectados por la baja rotación que tienen a consecuencia del Decreto 470 que impide el uso de las zonas francas para efectos de almacenes aduaneros.

Para Landívar la situación es muy preocupante, además, porque “de no resolverse adecuadamente esta situación problemática, pese al buen deseo del Gobierno de expandir la frontera agrícola, la producción de alimentos podría sufrir más bien un freno, pues con un sistema logístico colapsado en lo interno, con restricciones para ampliar el flujo exportador y graves limitaciones logísticas en el exterior, la consecuencia futura podría ser un menor precio para el productor primario y ello podría derivar en un desincentivo a corto plazo que más bien baje la frontera agrícola así como las exportaciones, con la consecuente desaceleración del crecimiento que se ha venido dando en el último tiempo”.

El IBCE considera urgente identificar acciones conducentes a eliminar las restricciones a la exportación y agilizar su flujo para evitar el colapso de los silos. Bolivia tiene graves problemas estructurales de logística, por su enclaustramiento geográfico en el centro de Sudamérica. Por tanto, hay que pensar en soluciones estructurales como el mejor uso de la Hidrovía Paraná-Paraguay, lo que supone su mantenimiento y construcción de nuevos puertos.

Principales causas del problema logístico

El consultor internacional Héctor Revuelta Santa Cruz, experto en temas de transporte y logística, determinó que la “ineficiencia logística” provocó un daño económico de 62 millones de dólares y un “lucro cesante” de 793 millones de dólares para Bolivia en 2013. Las Exportaciones No Tradicionales son las más afectadas, principalmente las oleaginosas que representan el 40% del volumen de las ventas de Santa Cruz que pasan por Tambo Quemado con dirección al Puerto de Arica.

Según Revuelta, “la principal causa para la ineficiencia logística en Bolivia tiene que ver con las entidades públicas encargadas de la verificación de los despachos, emisión de certificados, autorizaciones previas, etc., ocasionando demoras en frontera y en el puerto, en lo que hace a las exportaciones; así como en los despachos en Aduana interior, en Bolivia, en el caso de las importaciones”.

Otro factor determinante tiene que ver con el transporte carretero, siendo que “la baja rotación de los camiones por la saturación de los almacenes aduaneros en Bolivia por causa del DS 0470 que desde 2010 impide utilizar las zonas francas como depósitos -pese a tener una enorme capacidad instalada que alivianaría el almacenamiento de la carga de importación- provocando el congestionamiento en los recintos habilitados e impidiendo una ágil rotación de los camiones ocasionando una reducción de la oferta del servicio, haciendo encarecer los fletes”.

De acuerdo a encuestas realizadas a fines de 2013 y validadas en 2014, el promedio de viajes mensuales Santa Cruz–Arica–Santa Cruz es de 1,1 veces; mientras que para el trayecto La Paz-Arica-La Paz es 1,5 viajes mensuales.

Propuestas de solución

Tanto el consultor como diversos actores relevantes del comercio exterior boliviano señalan que algunas soluciones al problema de la “ineficiencia logística” pasan por:

a) Crear una “Ventanilla Única” donde estén el SENASAG, SENARECOM, ANB y SENAVEX;

b) Agilizar la entrega de tarjetas de operación de transporte;

c) Capacitar a choferes en el llenado de documentos;

d) Construir en frontera, recintos integrados de Aduana y Migración;

e) Dotar de recursos económicos, técnicos y humanos al SENASAG para bajar el tiempo de emisión de certificados, entre otras.

Se estima que el 80% de la solución a la ineficiencia logística debe darse en Bolivia y un 20% en Chile, lo que pasaría por gestiones que debería emprender la Cancillería en varios ámbitos.

El Presidente del IBCE explicó la importancia del estudio utilizando cifras del Puerto de Arica que dan cuenta que en 2013 el 78% de la carga movilizada fue boliviana, equivalente a 2.358.170 toneladas (21% más que en 2012) siendo el modo de transporte terrestre el utilizado por excelencia.

“Tomando en cuenta la importancia que tiene Arica para las exportaciones bolivianas -que el año pasado movilizó el 38% de la carga de exportación (excluido del análisis el gas natural)- así como puerto de ingreso para las importaciones -que implicó el 37% del total comprado por el país el 2013- era pertinente analizar cómo mejorar la performance del comercio exterior boliviano por esta vía mientras se construyen alternativas de ingreso y salida para el futuro”, comentó Landívar.

Para el presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz (FEPSC) Gabriel Dabdoub Álvarez, el estudio presentado por el IBCE es “un aporte relevante, tanto por el diagnóstico como por las propuestas de solución para pautar acciones de corto plazo con el Gobierno y resolver los problemas detectados. Un país como Bolivia no puede darse el lujo de absorber un costo de 62 millones de dólares anuales por la ineficiencia logística y mucho menos un lucro cesante de casi 800 millones, como revela el estudio, cuando con acciones tan sencillas como revisar el D.S. 0470 se puede resolver el problema de la saturación de recintos aduaneros, aumentar la rotación de los camiones, reducir los fletes y con ello favorecer la competitividad de nuestro comercio exterior”.