Washington y La Paz.- El presidente del Grupo del Banco Mundial Jim Yong Kim anunció una serie de medidas destinadas a fortalecer a la institución para que esta pueda atender mejor a las cambiantes necesidades de los clientes, incluido un aumento de 100 mil millones de dólares de la capacidad de financiamiento a los países de ingreso mediano en la próxima década, más innovaciones en materia de gestión financiera y un impulso de la capacidad de la institución para brindar apoyo al sector privado. Esto se agrega a la reposición sin precedente de 52 mil millones de dólares de los recursos de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), el fondo del Banco Mundial, para los más pobres en diciembre de 2013.

En un discurso pronunciado ante el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR) en la ciudad de Washington con anterioridad a las Reuniones de Primavera del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, el presidente Kim describió la manera en que el Banco se está posicionando para alcanzar de mejor manera sus metas de poner fin a la pobreza extrema a más tardar en 2030 e impulsar la prosperidad compartida para el 40 % más pobre de la población de los países en desarrollo.

“Ahora tenemos la capacidad de aumentar casi al doble el monto anual del financiamiento que proporcionamos a los países de ingreso mediano, que pasará de 15 mil millones a entre 26 mil millones y 28 mil millones de dólares por año. Esto significa que la capacidad de financiamiento del Banco Mundial se incrementará en 100 mil millones, hasta llegar a unos 300 mil millones de dólares en la próxima década”, dijo Kim.

“Esto se agrega a la mayor reposición de recursos de la AIF jamás realizada, que permitirá disponer de 52 mil millones de dólares para otorgar donaciones y préstamos en condiciones concesionarias a los países más pobres”, destacó el funcionario.

Aumento del margen de maniobra del BIRF

Además de las economías de costos por un monto de 400 millones de dólares en los próximos tres años (recursos que pueden ser reinvertidos) ya anunciados, el presidente Kim describió una serie de medidas adoptadas con respecto al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) —que proporciona financiamiento, productos de gestión de riesgos y otros servicios financieros a los países de ingreso mediano— que podrían transformar a dicha entidad al aumentar considerablemente su capacidad para atender a sus clientes.

Esas medidas son las siguientes:

– Aumento del límite del financiamiento otorgado a prestatarios individuales del BIRF en US$2500 millones para Brasil, China, Indonesia, India y México, con un recargo de 50 puntos básicos sobre el monto incremental.

– Revisión de la relación capital social-préstamos mínima del BIRF, a fin de reflejar las mejoras relativas al riego crediticio de la cartera y permitir así la utilización más eficiente del capital de los accionistas, manteniendo al mismo tiempo la prudencia financiera.

– Modificación de las condiciones de los préstamos del BIRF, incluido el restablecimiento de la comisión por compromiso de 25 puntos básicos aplicada a los saldos no desembolsados, y el ofrecimiento de plazos de vencimiento más largos, con una mayor diferenciación de estos.

Tales medidas permitirán al BIRF aumentar de inmediato su capacidad para asumir compromisos de financiamiento, de los US$15 000 millones anuales en la actualidad a más de US$25 000 millones por año. Por lo tanto, los clientes del Banco observarán en los próximos 10 años que la capacidad del BIRF en términos del monto máximo de préstamos que puede mantener en libros en forma prudente, aumentará de alrededor de US$200 000 millones a casi US$300 000 millones, lo cual también aumentaría la capacidad de respuesta contracíclica del Banco cuando se produzcan crisis. Ante un déficit de financiamiento para infraestructura estimado actualmente en entre US$1,2 billones y US$1,5 billones al año en las economías emergentes y en desarrollo, la demanda de recursos adicionales que sigan siendo atractivos en comparación con los mercados de bonos debería continuar.

El presidente Kim describió también la manera en que las distintas instituciones que conforman el Grupo del Banco Mundial están colaborando más estrechamente aun para lograr mayores eficiencias. Por ejemplo, el Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), que otorga seguros contra riesgos políticos, establecerá con el BIRF un novedoso convenio de intercambio de exposición al riesgo con el fin de diversificar más sus respectivas carteras, lo que permitirá una mayor capacidad para financiar más operaciones.

El primer intercambio corresponderá a una exposición del BIRF frente a Brasil por una exposición de MIGA frente a Panamá, en virtud de un contrato de MIGA de cobertura de riesgo de incumplimiento de obligaciones financieras soberanas. Tanto Panamá como Brasil se verán beneficiados, ya que el BIRF y MIGA tendrán un mayor margen de maniobra para realizar más operaciones en ambos países.

Kim señaló, además, que MIGA planea aumentar en casi 50% el otorgamiento de nuevas garantías en los próximos cuatro años.

Valerse del sector privado para ayudar a acabar con la pobreza

El presidente Kim describió la manera en que IFC procurará aumentar su apoyo para lograr las metas paralelas, esperándose que en la próxima década incremente casi al doble el financiamiento que ofrezca a sus clientes.

“IFC, la principal institución proveedora de financiamiento multilateral para el sector privado en los países en desarrollo, prevé incrementar casi al doble su cartera en la próxima década, hasta llegar a US$90 000 millones. Creemos que en 10 años el monto anual de los nuevos compromisos de IFC aumentará a US$26 000 millones”, dijo Kim.

Observó que el apoyo financiero del Grupo del Banco Mundial a los países en desarrollo se ha duplicado en los últimos 10 años, de US$25 800 millones en el ejercicio de 2004 a US$52 600 millones en el último ejercicio. El efecto acumulado de la capacidad adicional de financiamiento del BIRF, el monto sin precedente de recursos disponibles de la AIF y el aumento de las operaciones de IFC y MIGA, será significativo.

“Se prevé que el total anual de los compromisos del Grupo del Banco Mundial, que se sitúa actualmente entre US$45 000 millones y US$50 000 millones, supere los US$70 000 millones en los próximos años. Este aumento del potencial financiero representa un crecimiento sin precedentes para la institución. Ahora estamos en condiciones de movilizar y apalancar, en total, cientos de miles de millones de dólares por año en los próximos años.”

En su discurso ante el CFR, Kim señaló que “estamos fortaleciendo nuestras unidades de finanzas para asegurar que tengamos la capacidad financiera para aumentar nuestros ingresos y acrecentar nuestro capital, a fin de poder satisfacer algunas de las grandes necesidades que existen en el mundo en desarrollo”.

Otra de las medidas consiste en estabilizar y proteger los ingresos que genera el capital del BIRF a fin de mejorar la sostenibilidad financiera del Grupo del Banco. La mejora del marco de gestión del capital permitirá a la administración responder de manera más flexible a los cambios en las condiciones tanto macroeconómicas como de los mercados, conforme a reglas y parámetros de riesgo acordados. Dicho marco está diseñado para reducir la sensibilidad a las tasas de interés de los ingresos del BIRF en concepto de capital, que representan una porción importante de sus ingresos, y su finalidad es lograr la estabilidad y la protección de los ingresos mediante una gestión prudente y una atenta supervisión de los riesgos.

BM incrementa apoyo a programas mundiales de nutrición

El Grupo del Banco Mundial proyecta aumentar casi al triple el financiamiento directo para programas de nutrición materna y en la primera infancia en los países en desarrollo, de US$230 millones en el período de 2011-12 a US$600 millones en 2013-14. Alrededor del 90% de este nuevo financiamiento (US$540 millones) provendrá de la AIF, el fondo del Banco para los países más pobres.

“En el mundo hay 165 millones de niños menores de cinco años con retraso del crecimiento como consecuencia de la malnutrición. Ese es el rostro de la pobreza,” dijo Jim Yong Kim. “El Gobierno del Reino Unido es digno de elogio por el liderazgo que ha asumido para incrementar las inversiones mundiales en nutrición materna y en la primera infancia, que representan una de las inversiones más rentables que podemos realizar para poner fin a la pobreza y promover la prosperidad compartida.”

El incremento previsto se suma a las inversiones con elementos referentes a la nutrición que el Grupo del Banco está realizando en sectores distintos del de la salud, como los de agricultura, educación, protección social, y agua y saneamiento.

Ante la persistente volatilidad de los precios de los alimentos en todo el mundo, el Grupo del Banco anunció asimismo que revisará las actividades en el sector de agricultura con miras a mejorar los resultados en materia de nutrición, y puso de relieve los excelentes progresos realizados a través del Programa Mundial para la Agricultura y la Seguridad Alimentaria (GAFSP). Más de la mitad de los proyectos de dicho programa abordan explícitamente el problema de la desnutrición. El Grupo del Banco también intensificará el apoyo técnico y analítico a los países con mayor prevalencia de retraso del crecimiento o bajo peso en la población infantil, y agregará el retraso del crecimiento como nuevo indicador en su sistema de calificación institucional.

En los 10 años transcurridos entre 2002 y 2012, la AIF ayudó a un número no inferior a 52 millones de madres y niños pequeños en situación vulnerable a recibir servicios nutricionales que les salvaron la vida y transformaron su existencia. En respuesta a la crisis de los alimentos, la AIF aprobó por vía rápida recursos por un monto de US$836 millones a través del Programa de Respuesta a la Crisis Mundial de los Alimentos (GFRP), que creó programas de dinero por trabajo y entregó semillas y fertilizantes, alimentos y otras formas de protección social, y fomentó al mismo tiempo la resiliencia de las personas frente al futuro.

Entre los resultados obtenidos en países clientes de la AIF cabe señalar los siguientes: 923 000 niños se beneficiaron de los programas de alimentación escolar; 293 000 mujeres embarazadas y en período de lactancia recibieron suplementos nutricionales y educación; 696 000 niños participaron en intervenciones nutricionales; 1,7 millones de personas fueron empleadas como parte de programas de dinero o alimentos por trabajo; 86 000 hogares se beneficiaron de los programas de transferencias monetarias; 244 000 personas recibieron raciones alimenticias, y 8,5 millones de hogares campesinos recibieron semillas y fertilizantes.

Alianza Estratégica Bolivia-Banco Mundial

El Programa de Gobierno boliviano para el período 2010-2015 plantea un fuerte enfoque en la transformación de la agricultura para reducir la pobreza rural y garantizar la seguridad alimentaria, y en la mejora de la infraestructura para fomentar el desarrollo. La Alianza Estratégica con el País (CPS en inglés) para un periodo de cuatro años se rige por tres principios: la alineación con las prioridades del Gobierno, la selectividad, y la coordinación con los socios para el desarrollo.

Alineación con las prioridades estratégicas del Gobierno: El CPS es consistente con las metas del Plan Nacional de Desarrollo y está alineado con los pilares Bolivia Productiva, Bolivia Democrática y Participativa y Bolivia Digna y las actividades previstas dentro del Programa de Gobierno 2010-2015. Selectividad: El Gobierno y el GBM han identificado áreas en las que los limitados recursos disponibles de la AIF y la CFI y las operaciones de la OMGI para Bolivia pueden lograr resultados concretos. Coordinación con los socios para el desarrollo: El GBM continuará participando activamente en los mecanismos de coordinación de donantes y desarrollando trabajo operativo conjunto cuando resulte apropiado, en particular con socios bilaterales como Brasil, Dinamarca, Japón, Países Bajos, Suiza y el Reino Unido y con organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Sistema de Naciones Unidas.

El CPS de cuatro años podría incluir una transición de financiamiento de la AIF a financiamiento del BIRF. Bolivia ha sido un país ―blend desde el año fiscal 2001. En 2006 su INB per cápita comenzó a elevarse decididamente por encima del límite operacional de la AIF. El Gobierno presentó una solicitud formal para acceder a préstamos del BIRF; esta solicitud será evaluada de manera oficial en el punto medio de ejecución del CPS. Hasta entonces, se ha acordado con el Gobierno un programa indicativo para los años fiscales 2012-2014 por DEGs 159,9 millones (equivalente a $US 257,2 millones) con financiamiento de la AIF16.

El CPS incorpora modalidades operativas más simples y flexibles para reducir obstáculos para la implementación y acelerar la ejecución. La Estrategia ofrece flexibilidad para ajustar el programa de financiamiento si la situación lo amerita, por ejemplo, para responder a choques tales como cambios repentinos en los precios de las materias primas o desastres naturales. En línea con el enfoque del Banco, la CFI continuará apoyando a Bolivia con una estrategia centrada en proyectos liderados por el sector privado que sean viables y de alto impacto y que serán complementados con servicios de asesoramiento estratégico.

Por el lado de la inversión, la CFI mantendrá su enfoque en clientes con modelos de negocio sostenibles que hayan demostrado un sólido desempeño en el pasado y que operen de manera eficiente dentro de los marcos regulatorios impuestos por la nueva Constitución de Bolivia. Esto incluye principalmente proyectos en mercados financieros—banca para la pequeña y mediana empresa (PyME), microfinanzas y financiamiento para el comercio—en agroindustria y silvicultura, pero podría extenderse hacia otros sectores si se diera un entorno propicio. Como parte de sus servicios de asesoramiento, la CFI continuará su trabajo para mejorar el clima de negocios mediante la simplificación de trámites a nivel municipal y posiblemente a nivel nacional, y proveerá capacitación a las PyMEs a través de su pilar de asesoramiento empresarial.

Área de Resultados en Desarrollo Productivo Sostenible

Uno de los principales desafíos para el desarrollo de Bolivia continúa siendo la generación de actividad económica dinámica para hacer frente a las altas tasas de pobreza del país. Como el WDR de 2008 indica, el sector agrícola es esencial para el crecimiento, la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria. Sin embargo, los rendimientos de la agricultura en Bolivia son sustancialmente más bajos que en los países vecinos, en parte debido a una tecnología inferior, debilidad de las instituciones dedicadas a la innovación agrícola y las limitadas áreas de riego.

La generación de ingresos para los productores rurales, en particular para las mujeres, es a menudo reducida por el limitado acceso a la tierra, la insuficiente integración del mercado y el difícil acceso a los mercados de consumo. La inversión pública destinada al desarrollo rural es todavía insuficiente en comparación con las necesidades del sector.

A pesar del progreso logrado durante la última década, todavía existen enormes brechas de infraestructura, en particular en transporte e infraestructura productiva, en los niveles descentralizados y en las comunidades. La precariedad de las carreteras nacionales y rurales limita el acceso a los mercados y restringe el desarrollo productivo. Además de ser un país mediterráneo, las difíciles condiciones topográficas y geológicas de Bolivia hacen que el desarrollo de infraestructura sea costoso y desafiante. Los aeropuertos tienen instalaciones limitadas y carecen de equipos de seguridad básicos, impidiendo el desarrollo regional y de la actividad turística. Las comunidades rurales pobres carecen de infraestructura básica que, agravada por la falta de coordinación entre los diferentes niveles de gobierno, restringe la prestación de servicios productivos como el riego.

El sector PyME intensivo en mano de obra requiere apoyo para su desarrollo, en particular en cuanto al acceso al financiamiento. Las PyME representan más del 90 por ciento del total de empresas en Bolivia y emplean a alrededor del 70 por ciento de la fuerza laboral. Sin embargo, su productividad es muy baja—en particular en las empresas dirigidas por mujeres—y se enfrentan a graves obstáculos para su desarrollo, incluido el limitado acceso al crédito productivo, una pesada carga regulatoria e impositiva y la insuficiente integración vertical y horizontal.

El Gobierno ha definido una estrategia de amplio alcance para la generación de mayores oportunidades productivas enmarcada en el pilar Bolivia Productiva del PND, con un fuerte énfasis en el desarrollo rural y el sector de las PyME. El plan propone la transformación agrícola para reducir la pobreza rural y garantizar la seguridad alimentaria mediante la mejora de la distribución y el acceso a la tierra, el incremento del acceso de los agricultores a los mercados y el suministro de mejor equipamiento productivo e infraestructura. Esta transformación contempla la mejora de los sistemas de innovación para impulsar la productividad agrícola y la sostenibilidad de los pequeños agricultores.

Uno de los objetivos fundamentales de Bolivia Productiva es el desarrollo de la infraestructura de transporte. El Gobierno considera que el país requiere de mejores conexiones de transporte para mejorar el desarrollo de las regiones fuera del eje troncal y de sectores productivos específicos, como la agricultura, la minería y el turismo.

El GBM seguirá promoviendo la integración económica del país a través de la provisión de infraestructura de transporte mediante el Proyecto de Caminos Nacionales e Infraestructura Aeroportuaria, el cual mejorará el tránsito durante todo el año en la carretera nacional San Buenaventura-Ixiamas y la seguridad y fiabilidad del Aeropuerto de Rurrenabaque.

La renovación del aeropuerto permitirá la expansión económica, facilitando el acceso del turismo de altos ingresos y el ecoturismo. La CFI estará atenta a las oportunidades de participación en el sector privado en proyectos de infraestructura dentro de un marco normativo propicio. Esto incluye potenciales oportunidades de asociación público-privada (APP) para las operaciones tanto por el lado de la inversión como por el de la estructuración, si es que hubiese una demanda de los sectores público y privado para ese tipo de apoyo.

Durante el periodo del CPS, la mejora en el acceso a la infraestructura productiva en las zonas rurales será una prioridad. El Banco está reforzando el acceso a infraestructura y servicios básicos sostenibles a través del Proyecto Inversiones Comunitarias en Áreas Rurales, recientemente aprobado, dentro del cual comunidades rurales empoderadas identificarán, prepararán, implementarán y mantendrán pequeños subproyectos de desarrollo que respondan a sus necesidades prioritarias.

El Proyecto de Inversión Rural Participativa II está ampliando los acuerdos institucionales entre el gobierno nacional, departamentales y municipales y la sociedad civil para la gestión sostenible de la inversión pública sub-nacional en sectores productivos seleccionados. Asimismo, el Proyecto de Desarrollo Local Sostenible del Lago Titicaca apoya la dotación de infraestructura turística.

El GBM continuará su apoyo al sector agrícola a través del Proyecto de Alianzas Rurales en ejecución y el Proyecto Alianzas Rurales II propuesto, que promueven el acceso a los mercados. Se prevé que el Proyecto de Innovación y Servicios Agrícolas contribuya a la disponibilidad de mejores tecnologías y otras innovaciones e impulse el crecimiento de la productividad, la seguridad alimentaria y el potencial de generación de ingresos de las familias bolivianas que dependen de la agricultura y la silvicultura.

El Proyecto de Tierras para el Desarrollo Agrícola continuará promoviendo el acceso a la tierra de los pequeños agricultores, con especial énfasis en las mujeres. El Proyecto de Inversión Rural Participativa II mejora la productividad a través de la prestación de asistencia técnica acompañada de inversiones en infraestructura local. La donación propuesta para el Desarrollo Territorial Integral e Impulsado por la Comunidad para Comunidades Remotas de la Amazonía promoverá una planificación del uso de suelos y producción que sea ambientalmente sostenible, trabajando específicamente con organizaciones de mujeres.

En el sector de los agronegocios, la CFI prevé mantener su enfoque en clientes orientados a la exportación, capaces de agregar valor a materias primas producidas localmente, así como generar o preservar puestos de trabajo en las zonas rurales de manera sostenible. También espera extender sus actividades agroindustriales hacia nuevas áreas como la silvicultura y comenzar a trabajar con nuevos socios, como cooperativas y grupos indígenas, en proyectos que sean económica y ambientalmente sostenibles, como es el caso de la operación con la Empresa Forestal SLV aprobado en 2011. Adicionalmente, la CFI está apoyando un programa regional de Responsive Soy para mejorar la productividad de los cultivos y las ventas de los productores pequeños y medianos de soya, y promover la adopción de estándares ambientales y sociales para aumentar la superficie de la tierra manejada de manera sostenible.

Para promover el acceso al crédito, la CFI prevé continuar centrándose en las oportunidades de financiamiento a las PyME y gestión de riesgos con los bancos, y en el fomento de una mayor innovación en el sector de las microfinanzas en Bolivia. El Banco se encuentra brindando asesoramiento sobre el acceso al financiamiento de las PyME a través del Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF), preparado conjuntamente con el FMI, y la Revisión del Sector Financiero.

Área de Resultados en Cambio Climático y Gestión de Riesgo de Desastres

Mejorar la capacidad de gestión del riesgo de desastres y promover la adaptación al cambio climático son retos fundamentales para Bolivia. El país es altamente vulnerable a los desastres naturales y fenómenos del cambio climático tales como inundaciones, sequías y retroceso de los glaciares, que a su vez afectan el suministro y el manejo del agua, los sistemas de riego, la generación de energía hidroeléctrica y la infraestructura de transporte.

Los impactos en el desarrollo productivo sostenible, así como en las condiciones de vida de las poblaciones pobres de las zonas rurales y urbanas, pueden ser considerables, como han demostrado los fenómenos meteorológicos de La Niña y El Niño. La mejora en el manejo sostenible de la tierra y de los recursos hídricos, así como la reducción de la contaminación, deberían complementar los esfuerzos de adaptación al cambio climático para asegurar impactos a largo plazo.

El Gobierno ha adoptado un papel activo para hacer frente a los riesgos inherentes de la vulnerabilidad de Bolivia ante los desastres naturales y el cambio climático. Se tienen en marcha planes sectoriales de gestión de riesgos en agricultura, agua y salud, entre otros, así como planes de contingencia para sucesos tales como sequías, inundaciones e incendios.

El Gobierno está trabajando en un Programa Nacional de Gestión de Riesgos que identifique estrategias y acciones para mitigar los impactos y responder a los desastres naturales. Los programas sectoriales en el marco del Mecanismo Nacional de Adaptación al Cambio Climático promueven acciones para la adaptación al cambio climático y desarrollan capacidades para mitigar los riesgos asociados al cambio climático. Se ha identificado al manejo de cuencas como una forma de introducir un enfoque multisectorial de cambio climático a nivel local y regional.

El BM está apoyando la gestión de desastres naturales y del cambio climático con un conjunto de proyectos de inversión, donaciones y AAA. Durante el período del CPS, el Proyecto de Recuperación de Emergencias y Gestión de Desastres en ejecución continuará rehabilitando el acceso a la infraestructura básica dañada por los fenómenos El Niño y La Niña, y fortaleciendo la capacidad de respuesta del Gobierno ante los desastres naturales.

El Banco continuará apoyando los esfuerzos de adaptación al cambio climático de Bolivia en sectores prioritarios a través de mecanismos como las dos fases del Programa Piloto sobre la Capacidad de Adaptación al Cambio Climático (PPCR por sus siglas en inglés), que se espera que jueguen un papel estratégico en la integración de la adaptación al cambio climático en los diferentes niveles de gobierno, principalmente en el sector de agua y la gestión del riesgo de desastres.

El programa incorporará la perspectiva de género y enfatizará la recopilación de datos desagregados por género. Se prevé que la donación sobre el Retroceso Acelerado de los Glaciares en los Andes Tropicales (PRAA por sus siglas en inglés) en ejecución, financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF por sus siglas en inglés) y otros donantes, proporcione insumos importantes al PPCR.

El Banco se encuentra implementando la asistencia técnica para el Fortalecimiento de la Gestión e Instituciones Ambientales para generar conocimiento en las áreas de contaminación minera en cuencas hidrográficas, manejo de residuos sólidos y salud ambiental. La Reducción del Riesgo para la Conservación de la Biodiversidad utilizando la Gestión Adaptativa del Fuego, financiada por la Feria del Desarrollo (2009), tiene como objetivo reducir los incendios forestales en un contexto de cambio climático.

El Programa Piloto de Resilencia Climática (PPCR) en Bolivia lleva adelante pilotos sobre maneras de integrar los riesgos y la capacidad de adaptación al clima en la planificación del desarrollo. Financiado y administrado por el Climate Investment Fund, es operado conjuntamente por el Banco y el BID y tiene dos fases. La Fase I tiene como objetivo fortalecer los sistemas de información sobre el clima, tranversalizar la capacidad de adaptación al cambio climático en la gestión del sector público y elaborar un programa de inversiones que incorpore la adaptación al cambio climático en la Fase II.

La Fase II abordará el cambio climático a través de un enfoque participativo e integrado de gestión de cuencas e incluirá dos proyectos de inversión: (i) la resistencia climática del abastecimiento urbano de agua en La Paz y El Alto, y (ii) la adaptación al cambio climático en la Cuenca del Río Grande. Se brindará asistencia técnica para continuar fortaleciendo la capacidad del Gobierno para procurar un desarrollo que incorpore la adaptación al cambio climático y para trasladar las lecciones del PPCR a otras inversiones, principalmente a través de la mejora de los sistemas de planificación e inversión nacionales.

Alianza Estratégica para beneficiar a más de tres millones de bolivianos

A dos años de su puesta en práctica, el Directorio Ejecutivo del BM abordó la revisión de medio término de la Alianza Estratégica con Bolivia que busca beneficiar a más de tres millones de bolivianos, la mayoría en los sectores más pobres de la población. La Alianza Estratégica 2012-2015 está ayudando a que al menos un millón de personas que viven en el campo y en las ciudades salgan de la pobreza, especialmente extrema, con la continuación de proyectos en agricultura, desarrollo rural y acceso a servicios básicos.

Igualmente, se estima que aproximadamente dos millones de habitantes se beneficiarán con el mejoramiento de infraestructura vial que facilitarán el tránsito por carreteras en los departamentos de La Paz, Santa Cruz, Oruro, Cochabamba y Tarija. La Alianza también apoya la agenda de descentralización y autonomía del Estado, así como el Sistema Nacional de Planificación y la inserción laboral de jóvenes de bajos recursos que viven en las principales ciudades.

“El Banco Mundial, ha sido parte activa de un proceso con un enfoque participativo en el que se han trabajado mecanismos conjuntos de implementación, seguimiento y monitoreo de programas y proyectos”, afirmó la Ministra de Planificación del Desarrollo de Bolivia Viviana Caro e informó que “se han negociado y acordado asignaciones de recursos de créditos concesionales y donaciones, así como de la asistencia técnica, velando siempre por la atención oportuna a las necesidades de los sectores más vulnerables y necesitados en Bolivia, con el objetivo de eliminar la pobreza extrema a mediano plazo”.

La Alianza Estratégica, formulada en concordancia con los objetivos expuestos en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) del Estado Plurinacional de Bolivia fue también ajustada a la Agenda Patriótica 2025, que establece objetivos a mediano plazo para eliminar la pobreza extrema y traducir el crecimiento en bienestar. La Agenda Patriótica busca promover la capacidad productiva y la seguridad alimentaria a través del apoyo a los pequeños productores, dando prioridad al mejoramiento de la infraestructura, los servicios básicos de salud y educación, y el papel del Gobierno para impulsar el crecimiento económico inclusivo.

Si bien la incidencia de pobreza disminuyó significativamente entre 2002 y 2011 (la moderada de 63 a 45% y la extrema de 37 a 21%), al tiempo que la desigualdad del ingreso tendió a la baja, la agenda social continúa siendo una prioridad en la estrategia de desarrollo de Bolivia.

“El trabajo se ha centrado en la adaptación de los proyectos a un entorno de implementación con diferentes capacidades y desafíos. Se han expandido las operaciones que están teniendo resultados positivos en la calidad de vida de la gente, principalmente de los más desfavorecidos, y se han tomado medidas proactivas para mejorar aquellas que requerían una reestructuración de modo de alinear la Alianza Estratégica con la Agenda Patriótica 2025”, expresó Faris Hadad-Zervos, representante residente del Banco Mundial en Bolivia.

En el período que resta de la Alianza Estratégica, Bolivia no sólo seguirá beneficiándose de recursos concesionales de la Asociación Internacional de Fomento, sino que tendrá acceso a financiamiento y a soluciones financieras ofrecidas por el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento. La cartera actual del Banco comprende 11 proyectos de inversión por US$460 millones. Hasta junio del año en curso el Directorio del Banco Mundial aprobará cinco operaciones por US$438 millones y al menos tres operaciones adicionales en el siguiente periodo fiscal.

Adicionalmente, la Corporación Financiera Internacional continuará apoyando oportunidades de desarrollo para el sector privado. Su programa está enfocado en apoyar la mejora del clima de inversiones y la simplificación de procedimientos, así como el acceso a financiamiento para el sector agrícola y la capacitación a pequeñas y medianas empresas.

El Grupo del Banco Mundial avanza satisfactoriamente en el logro de resultados en las cuatro áreas prioritarias de la Alianza Estratégica, acompañadas por tres temas transversales: lucha contra la corrupción, gobernabilidad y género:

– Desarrollo Sostenible

29.000 familias se vieron beneficiadas con el aumento de su producción y volumen de ventas con la ejecución del Proyecto de Alianzas Rurales; con la segunda versión la cifra subirá a 40.000 familias. Otros dos proyectos de desarrollo rural de inversión comunitaria en infraestructura productiva llegaron a 180 gobiernos departamentales y municipales. Solo uno de ellos apoyó a 45.000 familias. Se espera que hasta el 2017 se beneficie a 500 comunidades rurales en extrema pobreza.

– Cambio Climático y Gestión de Riesgo de Desastres

A partir de operaciones de inversión en esta área, se está rehabilitando infraestructura dañada por desastres relacionados con el clima y desarrollando un programa nacional para identificar y reducir la vulnerabilidad en el futuro inmediato.

– Desarrollo Humano y Acceso a Servicios Básicos

Este pilar mostró resultados iniciales en el mejoramiento de la calidad y el acceso a la educación de estudiantes de niveles primarios y secundarios. En materia de inserción laboral, se vio progreso en indicadores clave de desarrollo de habilidades en jóvenes de bajos recursos que viven en las principales ciudades. También se contribuyó a ampliar el acceso sostenible a energía en zonas remotas mediante el suministro de sistemas solares domésticos en 9.000 hogares, escuelas, clínicas y microempresas equivalentes a un total de 45.000 personas.

– Apoyo a la Eficiencia del Sector Público

Dos censos nacionales se han realizado, uno de Población y Vivienda y otro Agropecuario, además del mejoramiento de las Encuestas Continuas de Hogares en un nuevo y complejo contexto autonómico con mayores requerimientos de información estadística oportuna y confiable para el diseño de políticas.

* Con información de ALIANZA ESTRATÉGICA CON EL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA PARA EL PERIODO AF2012-2015; Informe N. 65108-BO; ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE FOMENTO, BANCO INTERNACIONAL DE RECONSTRUCCIÓN Y FOMENTO, CORPORACIÓN FINANCIERA INTERNACIONAL Y ORGANISMO MULTILATERAL DE GARANTÍA DE INVERSIONES; 1 de noviembre de 2011. Informe de revisión del BM, abril 2014.